En la asamblea de mujeres del conurbano, después de un importante debate, se votó la moción de Pan y Rosas de movilizarnos este 8M contra el ajuste del gobierno de Macri y los gobernadores peronistas.
Jueves 28 de febrero de 2019
El viernes 22 de febrero se llevó adelante la segunda asamblea feminista del conurbano noroeste en el centro cultural de Ungs donde participamos distintos espacios políticos y agrupaciones feministas de localidades de la zona de San Miguel, José C. Paz y Malvinas Argentinas. Uno de los debates centrales que se dio en la asamblea con las direcciones kirchneristas fue la de los métodos que se llevan adelante en estos espacios, ya que estas últimas plantean que el consenso es el método "natural" y que votar significaría su liquidación.
Dentro del movimiento de mujeres partimos de acuerdos más generales, como el derecho al aborto legal, la lucha contra los femicidios, etc. pero dentro del mismo también hay divergencias. Al ser un movimiento heterogéneo, amplio, con diversas posiciones políticas y estrategias, para que pueda ser democrático hasta el final se tiene que poder votar para poder expresar la diversidad de opiniones y poder tomar resoluciones concretas para que el 8M sea realmente un día de lucha. El consenso en última instancia es utilizado como una excusa, por las direcciones kirchneristas dentro del movimiento de mujeres, para justificar una imposición burocrática.
En principio intervino Mei Cabrera, delegada docente del SUTEBA de Gral. Sarmiento, planteando la necesidad de hacer un paro activo ya que en ese espacio participan y se lava la cara la conducción del sindicato docente del SUTEBA, siendo que ni siquiera llaman al paro el 8M. Por eso la exigencia al paro debe ser a la CGT, pero también a la CTA, y SUTEBA. Esto implica pelear en cada escuela que seamos los docentes, junto a las madres, padres y estudiantes quienes organicemos esta jornada.
Luego intervino Laura, parte de la comisión de mujeres de la cooperativa Madygraf, que planteó la necesidad de luchar por un feminismo de clase y socialista que tenga como aliados a los hombres que son parte de la clase trabajadora y que también son explotados y al igual que nosotras vienen padeciendo los planes de ajuste del gobierno y el FMI. En ese sentido la importancia de pronunciarnos contra el no pago de la deuda externa, ya que si avanza, las más perjudicadas vamos a ser las mujeres. Por último, contó la gran pelea que dieron el miércoles pasado en el congreso donde realizaron un cuadernazo para visibilizar la negativa del ministerio de educación por una licitación para materiales escolares donde fueron duramente reprimidas por el gobierno.
Otra discusión central fue la de realizar la convocatoria del 8M en la Ciudad de Buenos Aires para que la movilización de miles se potencia y multiplique. Para que las millones que repudiamos y luchamos en todo el país contra los planes de ajuste y represión podamos expresarnos en el centro del poder político del país. Por eso es de primer orden que las direcciones sindicales garanticen de forma material que todas las mujeres del conurbano puedan movilizarse.
Más allá de que nos que parece auspicioso que las mujeres se organicen en el territorio, creemos que es importante golpear con un solo puño en el centro del poder político.
¡Las mujeres queremos ser independientes de todes les ajustadores!
Por último, al momento de definir las resoluciones, desde Pan y Rosas propusimos como una de las mociones que se denuncie a quienes vienen aplicando el ajuste contra el pueblo trabajador como el gobierno de Macri y los gobernadores peronistas.
Acá el kirchnerismo también está incluido porque son los que dejan pasar el ajuste en las provincias y quienes votaron junto a Macri decenas de leyes que le permitieron gobernar en su plan de ajuste y represión contra el pueblo. Esta moción tuvo 47 votos a favor y 2 abstenciones (cuando las presentes éramos 76).
En ese momento la dirección kirchnerista del movimiento conurbano abandonó la asamblea desoyendo una moción votada por la mayoría, prefiriendo romper la asamblea que aceptar lo que 49 mujeres decíamos al respecto de nuestra independencia política.
Tuvimos que salir a buscarlas para que junto a las obreras de Madygraf podamos llevar adelante el Cuadernazo (foto en portada) en apoyo a las mujeres trabajadoras.
Con esta lamentable actitud muestran el rol de contener la fuerza y la potencialidad que tiene el movimiento de mujeres. Las llamamos a que reflexionen al respecto de esa actitud.
Si se levanta la mujer trabajadora, se levanta toda una clase
Nosotras peleamos por un movimiento que no vaya detrás de ningún proyecto político patronal ni clerical, sino que confíe en su propia fuerza y se organice desde las bases, impulsando comisiones de mujeres en los lugares de estudio y de trabajo, como así también en los barrios donde se puedan votar medidas concretas para decidir entre todes los pasos a seguir. Un movimiento amplio que sea realmente independiente de todos los sectores que hoy garantizan nuestra opresión y explotación como la iglesia, los gobernadores macristas, peronistas y kirchneristas y todos los partidos del régimen capitalista que legitiman y sostienen el patriarcado.
Ya en Francia les chalecos amarillos nos mostraron cual es el camino para frenar los planes de ajuste de Macron y es en las calles.
Esto lo planteamos ligado a las luchas reales del movimiento de mujeres, como por ejemplo la pelea que vienen dando las obreras de Madygraf con sus cuadernos en alto. Como las compañeras de los obreros de Fate, que hoy están poniendo en pie una comisión de mujeres para frenar los preventivos de crisis que quieren llevar adelante las patronales para avanzar sobre derechos laborales y despidos. Como las trabajadoras de Siam que ya nos mostraron que el camino para enfrentar los despidos es la organización y la lucha. Y porque desde el feminismo socialista creemos firmemente que si ellas las mujeres trabajadoras se levantan, se despierta toda una clase, que es la que viene sufriendo el saqueo en curso y que es la única que puede frenar de forma seria los planes de ajuste del FMI. Porque son elles o nosotres.
Con esa fuerza y esa moral queremos preparar el próximo paro internacional de mujeres el 8 de marzo y hacer que tiemble verdaderamente la tierra.