Miles de jornaleras se han movilizado las últimas semanas contra el acoso sexual y la esclavitud laboral, su grito recorre la piel de millones que nos enfrentamos a estos flagelos. “Nos movilizamos porque abrimos los ojos y no los vamos a cerrar nunca más”.
Viernes 1ro de mayo de 2015
Las últimas semanas, miles de jornaleras del Valle de San Quintín en Baja California emprendieron una gran movilización por sus derechos, las obreras de la maquiladora Delhi en Zacatecas luchan contra el charrismo sindical y los trabajadores y trabajadoras de Mazda en Celaya luchan contra los despidos por denunciar las malas condiciones de trabajo, los malos tratos y el acosos sexual por parte de los agentes de los patrones.
En este marco llega el 1º de mayo “Día Internacional de los Trabajadores”, fecha representativa de la lucha de la clase obrera por sus derechos desde el año de 1886. A más de 120 años de la conmemoración de este día, a las trabajadoras ¡Nos sobran motivos! para seguir luchando.
Alrededor del mundo somos las mujeres quienes más sufrimos las terribles consecuencias de la barbarie capitalista. Ingresamos al mercado laboral a costa de mayor precarización, 70% de los trabajo precarios son ocupados por mujeres, en las peores condiciones, y muchas veces sin seguridad social y derecho a organizarse.
Sobre sus espaldas cargan dobles o triples jornadas laborales, con el trabajo doméstico y el cuidado de los hijos a su cargo. Tareas que no se consideran como trabajo, aunque lo sea y representa el equivalente a 21% PIB de nuestro país. Al mismo tiempo que enfrentan el brutal fenómeno del feminicidio y la desaparición de mujeres del que también somos víctimas, como ejemplifica el caso de Angélica Romero, trabajadora de Liverpool asesinada al interior de la tienda departamental y cuyo asesinato quiso encubrir dicha empresa.
¡Que el coraje se exprese en las calles!
Frente a esta ofensiva se hace indispensable organizarnos en nuestros centros de trabajo, escuelas y barrios a la par de construir una alternativa independiente que pelee en las calles por conquistar todos los derechos que se nos han negado, sin ninguna confianza en este régimen asesino.
Las mujeres trabajadoras debemos salir a las calles a recuperar el carácter independiente y combativo del 1º de Mayo, dónde nos movilicemos de manera unitaria contra los patrones y este régimen asesino cómplice de la esclavitud laboral.
Este año, precedido de las enormes movilizaciones para exigir la aparición de los normalistas de Ayotzinapa, el Día Internacional de los Trabajadores/as tendrá que ser una gran demostración de fuerzas de la clase trabajadora mexicana que le demuestre al gobierno del PRI y a todos los partidos e instituciones del régimen nuestra fortaleza y que no estamos dispuestas a recibir más ataques sin responder.
Tenemos que salir a que se cumplan las demandas de las y los trabajadores que vienen luchando por mejores condiciones de trabajo, contra los despidos, la burocracia sindical y el acoso sexual. Tenemos que ser el grito que acompañe las exigencias de los padres de los normalistas, que también se movilizarán este día, y el que acompañe a las madres que buscan a lo largo del país a sus hijas desaparecidas o justicia para las asesinadas. ¡Porque viv@s se l@s llevaron, viv@s l@s queremos!
De esta forma, este podría ser el gran inicio de una necesaria serie de movilizaciones y acciones de nosotras las trabajadoras y los trabajadores para detener las reformas estructurales, los despidos y la escalada del ataque a nuestras condiciones de vida que más recientemente se expresan con la reforma al artículo 123 de la Constitución y los despidos en Pemex.
Este 1º de Mayo y hacia adelante, las mujeres tendremos que estar en la primera línea de batalla y comenzar a pensar en la necesidad de organizarnos de forma independiente pues nada podemos esperar de las elecciones intermedias que signifique la transformación radical de nuestra realidad, pues son sólo un intento del régimen político mexicano para desviar cualquier expresión de descontento por medio de las urnas y relegitimarse para seguir avanzando en beneficio del imperialismo, en contra nuestra.
Las condiciones a las que nos enfrentamos las trabajadoras de este país, no pueden entenderse sin la complicidad de patrones, el gobierno y los partidos a su servicio.
Las mujeres trabajadoras no podemos mendigarle nuestros derechos y reivindicaciones a un régimen asesino, ni depositar nuestra confianza en supuestas “alternativas de izquierda” como el partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena), que se apuesta a ocupar el rol jugado antes por el Partido de la Revolución Democrática (PRD), pero que responde tibiamente (cuando lo hace) a problemas tan profundos como el feminicidio o la trata de mujeres y está dispuesto a “plebiscitar” nuestros elementales derechos, cómo lo mencionó respecto a la despenalización del aborto.
Las mujeres sufrimos doblemente la explotación laboral, pero eso también hace que nuestra respuesta a la misma, sea explosiva y logre empujar al resto de nuestros compañeros de lucha, la juventud y los trabajadores. Salgamos a las calles masivamente este 1º de Mayo y seamos la punta de lanza del despertar de la clase trabajadora para enfrentar a los patrones, el gobierno y este régimen político entreguista y antiobrero.
¡Cuando una mujer avanza ningún hombre retrocede!