Entrevistamos a Ana Goussies y Florencia Saracho, trabajadoras telefónicas de la Agrupación Violeta y de Pan y Rosas que fueron convocadas por la Secretaría de Género de Foetra de cara al 8M. Nos cuentan los debates y sus propuestas.
Viernes 23 de febrero de 2018 12:22

Ustedes vienen de tener reuniones con la Secretaría de Género ¿Qué propuestas llevaron?
Florencia: Participamos de la reunión junto con otras compañeras de la Granate, lista que es parte de la comisión directiva por la oposición. Nosotras venimos planteando, y lo propusimos concretamente, que la secretaría funcione con reuniones abiertas a todas las compañeras, donde discutamos e intercambiemos sobre nuestras demandas y los preparativos hacia el paro internacional del 8M. También propusimos que se acompañe con asambleas en todos los edificios, para que junto con nuestros compañeros varones demos las peleas por nuestros derechos. Otra idea es que se realice una charla en Foetra donde invitemos a trabajadoras de sectores en lucha y referentes del movimiento de mujeres.
Ana: Una cuestión importante, para nosotras como parte de la Violeta es fundamental la exigencia a las conducciones sindicales para que el paro sea efectivo, parando las y los trabajadores. En la tercer asamblea que se realizó el viernes pasado para preparar el 8M, Estela Díaz, secretaria de Género de CTA (de la que es parte Mónica Ingravidi, secretaria de Género de nuestro gremio) planteó que la central había votado en su plenario adherir al paro, es por eso que hacemos esta discusión a las compañeras de la Secretaría, ya que creemos que nuestro sindicato no puede estar por detrás. Incluso el 19O, cuando las mujeres le hicimos el primer paro a Macri, se realizó en los hechos un paro de una hora en todos los edificios telefónicos, y hubo oficinas que debieron cerrar la atención al público. Creemos que hoy está más que demostrado que hay fuerzas para pelear y que las mujeres estamos al frente en la pelea por nuestros derechos.
F: Con respecto al paro del 8M hay diferentes posiciones. Compañeras del oficialismo planteaban que fuera solo de mujeres. Nosotras creemos que es necesario un paro no sólo en nuestras casas dejando de hacer las tareas domésticas, sino principalmente en nuestros lugares de trabajo, donde las mujeres tenemos que dar la pelea por nuestros derechos en conjunto con nuestros compañeros varones y parar la producción de este sistema que nos oprime como mujeres y nos explota como trabajadoras. Las centrales sindicales y Foetra en particular tendrían que llamar a un paro efectivo, convocando a participar tanto a varones como a mujeres, unificando además nuestras demandas con las del conjunto de la clase trabajadora.
¿Qué demandas específicas tienen en el gremio?
F: La pelea contra la flexibilización laboral es una pelea importante. En las telefónicas se expresa en miles de trabajadores precarizados, y en call center y limpieza en particular, son en su gran mayoría mujeres, que están mal encuadradas bajo convenios de Comercio y Limpieza.
A: La polifunción a partir de la convergencia es otra de las peleas por dar, ya que afecta a la salud y a las condiciones de trabajo. Sabemos que las empresas de servicios suelen priorizar para la atención al público a mujeres, tanto en las oficinas comerciales como en los call center. En el caso de las compañeras que trabajan en las oficinas comerciales se está avanzando en la unificación de la atención de telefonía fija y móvil, junto con productos digitales y televisión, con cambios en los horarios en la apertura y/o cierre, traslados o cierres de comerciales como la de Quilmes y Morón, con “jornadas de trabajo escalonadas” y “horarios rotativos”, que si bien plantea una reducción de una hora en la jornada de los trabajadores de las móviles, es a condición de reducir 45 minutos los descansos, imprescindibles en los sectores de atención al público. Para que esta convergencia no vaya en detrimento de nuestra salud, es necesario aumentar la dotación, igualar los convenios y discutir las condiciones y los ritmos de trabajo.
F: Hay otras demandas históricas como la ampliación por licencia de maternidad, de paternidad y de días por enfermedad familiar, que suelen recaer en las compañeras. También guarderías en los lugares de trabajos o un plus que realmente cubra el costo, que hoy es insuficiente y que incluso no lo cobran los padres, reforzando la idea de que es una tarea de las mujeres el cuidado de los niños. Y otro punto importante que discutimos en la Secretaría es la licencia por violencia de género, que es un derecho a conquistar tal como lo lograron las trabajadoras de subte y las docentes.
¿En qué marco se da este 8 de marzo?
A: Este 8M se da en un contexto en el que las mujeres somos protagonistas en la lucha contra los despidos y el ajuste. Ejemplos como las despedidas del Hospital Posadas, del Inti, se replican en todo el país, y muestran que es posible enfrentar al gobierno. Este 21F fuimos miles en las calles, nosotras participamos con la columna independiente de los convocantes, que exigió plan de lucha y paro general para derrotar el ajuste. Palazzo y las CTA subieron al palco y tuvieron la palabra, pero nada dijeron del rol de Moyano ni de la necesidad de un paro. Incluso este miércoles también fue parte de nuestras exigencias la convocatoria de las centrales al paro internacional del 8M, como se discutió en las Asambleas preparatorias. Sobre esto, algo que llamó la atención fue que desde ese palco copado por varones, Esteban Castro de la CTEP arrancó su discurso con mención al día internacional de las mujeres, ante la inmensa multitud. Contradictoriamente, terminó ese mismo discurso con un “Viva el Papa”, quien es el máximo representante de una institución que se ha opuesto no solo a que las mujeres accedamos al derecho a decidir sobre nuestros cuerpos, sino a la implementación de la Educación Sexual Integral o al matrimonio igualitario.
F: Sabemos que los planes de Macri y los gobernadores atacan las condiciones de vida del conjunto, pero golpean a las mujeres con mayor crudeza. Esto se suma a la doble explotación, en donde la economía se sostiene gracias al trabajo que las mujeres cargamos con las tareas domésticas y el cuidado de los hijos después de nuestra jornada laboral y con salarios que ni siquiera cubren la canasta básica. Pero también nos encuentra luchando contra los femicidios y travesticidios; y con el reclamo ya histórico de legalización y despenalización por el derecho al aborto. Como se vio en el masivo pañuelazo del lunes 19 que reunió a cientos de mujeres frente al Congreso, del cual fuimos parte. Nos encuentra también repudiando la criminalización de la protesta.
¿Hubo otros debates, además de estas propuestas?
F: Tenemos una discusión acerca del derecho al aborto. Nosotras siempre hemos levantamos esta bandera que es un reclamo histórico del movimiento de mujeres y que este año llegó a la televisión y se volvió a instalar masivamente. Foetra no puede mirar para otro lado, cuando este debate está instalado en la sociedad, y que incluso el gobierno tuvo que dar un giro y dar luz verde a que el aborto sea discutido en el Congreso. Más allá de las creencias personales entendemos que es una cuestión de salud pública, y que necesita ser discutida. Hoy en Argentina se calcula que se realizan 600.000 abortos por año de las cuales más de 300 mujeres mueren por realizarse esta práctica en la clandestinidad.
A: Hace días, la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto presentó en el Congreso Nacional, por séptima vez consecutiva, su proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo.
Desde las bancas del Frente de Izquierda, hemos acompañado las presentaciones anteriores, como lo hacemos ahora con nuestros diputados, como Nathalia Gonzalez Seligra y Nicolás del Caño, pero creemos que es un derecho que solo vamos a conseguir si seguimos movilizadas en las calles.
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