Las y los estudiantes que conformamos la Secretaría de géneros y sexualidades (Segesex) del Pedagógico, nos estamos preparando para la marcha que se realizará este 25 de noviembre, día internacional contra la violencia a las mujeres.
Viernes 25 de noviembre de 2016
Durante el último tiempo, el debate sobre las demandas y derechos de la mujer se ha puesto al centro, tanto de la esfera política como de la social. Las discusiones sobre nuestra sexualidad, sobre nuestro derecho a decidir en cuanto a la maternidad, sobre el acoso sexual que vivimos en la calle, la universidad y el trabajo, y especialmente las bajas condiciones laborales en que se desenvuelven las trabajadoras, no han dejado a nadie indiferente.
Y es que tenemos mucho que decir al respecto, puesto que la violencia machista la vivimos en cada aspecto de nuestras vidas. La educación es tremendamente sexista, hemos sido educadas en la división de lo femenino y lo masculino, teniendo después trabajos que serán para mujeres y trabajos que serán para hombres; nos han impuesto una moral conservadora, que nos hace sentir culpa y vergüenza sobre nuestra sexualidad, culpa y vergüenza cuando somos violentadas, con una educación sexual que poco nos ha enseñado además del miedo. Nos prohíben decidir si ser madres o no, arrojándonos, a las mujeres pobres y trabajadoras, a peligrosos abortos clandestinos que pueden terminar con nuestra vidas.
Vivimos acoso y abuso sexual, en la calle, en la micro, hasta en la universidad o el trabajo, así lo hemos visto en el Pedagógico, donde hacen clases profesores denunciados por reiterado acoso sexual, profesores con sumarios avalados por las autoridades y los estatutos que tiene la universidad, donde una junta directiva decide a puertas cerradas qué medidas se tomarán frente a cada caso.
Así hemos evidenciado que esta antidemocrática forma no está al servicio de las estudiantes, funcionarias o profesoras que viven acoso. Por eso hemos realizado diversas movilizaciones al interior de la universidad y desde la Segesex estamos avanzando en proponer un protocolo de género que sea discutido por la totalidad de los tres estamentos de la universidad, así también es necesaria la conformación de un Comité de género triestamental que discuta y zanje cada paso a seguir, así como lo hicieron los y las compañeras de la Universidad de Chile.
Esta opresión que vivimos las mujeres es estructural y somos las mujeres de la clase trabajadora las más precarizadas de la sociedad. Con los sueldos más bajos, las pensiones más miserables, las jornadas más extenuantes, muchas veces sumando una segunda jornada laboral que no es remunerada: las tareas domésticas y el cuidado de niños, o hasta una tercera jornada en el caso de las profesoras que suman a esto la revisión de pruebas y la planificación. La falta de salas cuna y jardines infantiles se hace patente. Y la visión más cruda es la del subcontrato, donde tres cuartos corresponde a mujeres.
Pero el capitalismo, que sostiene la violencia a las mujeres y es muy afín al patriarcado, forja sus propias contradicciones. Las mujeres trabajadoras son doblemente oprimidas, pero así también, doblemente revolucionarias. Han encabezado importantes procesos de lucha y cambios durante la historia, así como vimos el año pasado en el paro contra la Carrera Docente o hace poco en el paro del sector público. Son las trabajadoras quienes tienen la fuerza para desestabilizar al régimen de los empresarios y transformar la sociedad entera. Levantar los cimientos de una sociedad sin opresión ni explotación.
Este 25 de noviembre, conmemoramos a las hermanas Mirabal, asesinadas por la sangrienta Dictadura de Rafael Trujillo en República Dominicana, en 1960.
El día internacional contra la violencia a las mujeres de este año, se da en el marco de un movimiento que se está gestando por todo el mundo. El 19 de octubre pasado, fuimos miles de mujeres las que recorrimos las calles, haciendo escuchar nuestro grito de #NiUnaMenos, por la vida de de las mujeres asesinadas en manos de la violencia machista.
Este viernes, haremos escuchar con más fuerza nuestro grito. Desde Pan y Rosas Pedagógico y la Secretaría de Géneros y Sexualidades, te invitamos a marchar junto a nosotras. Nos reuniremos el viernes 25 de noviembre, desde las 16 hrs. en los pastos centrales del Pedagógico, para irnos juntas y juntos a Plaza Italia donde la convocatoria es a las 19 hrs.
¡Si tocan a una, nos organizamos miles! Contra la violencia machista, levantemos un feminismo socialista y anticapitalista.