Fue a instancias del diputado Patricio del Corro (PTS-FIT). En ella se expresa el repudio a las condiciones de inseguridad laboral de la empresa DOTA.
Jueves 15 de septiembre de 2016 15:50
La declaración recientemente votada el 15 de setiembre en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires expresa concretamente que este cuerpo “manifiesta su preocupación y repudio ante los graves hechos sucedidos en la Línea 60 de colectivos que ocasionaron la muerte del trabajador David Ramallo cuando se encontraba realizando sus tareas, sin condiciones de seguridad que resguardaran su integridad física”. La declaración fue impulsada por el diputado del PTS FIT, Patricio del Corro, y fue votada de manera unánime por todos los bloques.
El pasado viernes 9 David Ramallo, un trabajador que desempeñaba tareas como electricista en la línea 60 fue aplastado por una unidad de colectivo al desprenderse un elevador producto de la ausencia de medidas de seguridad en la cabecera de la línea ubicada en el barrio de Barracas. Los trabajadores inmediatamente decidieron un paro en asamblea, medida de fuerza que paralizó completamente el servicio. “Lo que sucedió en la línea 60 es una vergüenza” declaró el diputado Patricio del Corro. “Se trata de una patronal, la del grupo DOTA, que no cumple las reglas de seguridad laboral. Esto ya había sido denunciado por el cuerpo de delegados”. “Las únicas inspecciones que realizó el gobierno de la Ciudad no contó con la presencia de los representantes legítimos de los trabajadores” denunció del Corro.
Además el diputado planteó en la sesión que ese mismo viernes 9 fallecieron en la Ciudad de Buenos Aires otro trabajador en una obra de construcción en Villa Crespo. “Dos muertes de trabajadores, casi en simultáneo, de manera brutal terminaron aplastados en sus lugares de trabajo porque para las empresas vale más su dinero, su tiempo. La vida de los trabajadores no vale nada.” manifestó el diputado. “Se trata de un modus operandi de las patronales que no invierten en medidas de seguridad” declaró Del Corro.
En el barrio de Villa Crespo donde se derrumbó la medianera que mató al joven trabajador de 26 años, lo que sucedió, como en la línea 60, también era evitable. “El 26 de mayo, la Uocra había denunciado ante la Dirección General de Protección del Trabajo de la Ciudad que en la obra había varias irregularidades. ¿Qué hicieron los funcionarios del Gobierno de la Ciudad con esta denuncia? ¿Qué medidas tomaron? Ninguna. Los trabajadores denunciaron que nadie los escuchó” manifestó del Corro en el recinto legislativo.
Lo sucedido muestra no solo que para las patronales los obreros son descartables sino que las inspecciones que realiza el gobierno de la Ciudad tienen enormes deficiencias. Los hechos se acumulan. El incendio del taller clandestino de la calle Luis Viale 1269 en 2006, los derrumbes del gimnasio de Villa Urquiza en la calle Mendoza 5042 y del boliche Beara en 2010, el incendio de otro taller clandestino en la calle Páez 2796 en 2015, todos casos donde hubo muertos y heridos, a los que lamentablemente se suman lo sucedido en la línea 60 y en la obra de Villa Crespo, dejan en evidencia que el sistema de inspecciones del Gobierno de la Ciudad, en todas las áreas, tiene enormes insuficiencias. “Se trata de corrupción, de funcionarios que arreglan con los empresarios para lucrar, con la vida de los trabajadores. En la Legislatura vamos a denunciar también la desidia de este gobierno y exigir que el ministro de Trabajo de la Ciudad se haga cargo de lo sucedido. No puede ser que se siga tapando la verdad, ¡las vidas de los trabajadores valen! “denunció el diputado del Frente de Izquierda.