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Red Internacional
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#NIUNAMENOS #JUSTICIAPARAMAYELL. ¡Levantemos nuestra voz contra el femicidio de Mayell Hernández!

El asesinato de Mayell Hernández, es una noticia que nos conmueve y nos duele profundamente a las mujeres, su caso no está aislado, sino que se suma a un fenómeno de violencia hacia las mujeres que viene aumentando en los últimos años.

Suhey Ochoa

Suhey Ochoa Ciencias Políticas UCV / @SuheyLts

Jueves 13 de septiembre de 2018

La joven de 26 años, estudiante de la UNEARTE e intérprete de danza contemporánea, madre de una niña de 2 años, fue asesinada por su expareja y padre de su hija, conocido como William Enrique Infante Borges. Como sabemos la Ley orgánica por los derechos de las mujeres en una vida libre de violencia señala que el homicidio de una mujer será considerado como femicidio y se penalizará con 15 a 30 años dependiendo del caso.

Pero la realidad contrasta, el día 10 de septiembre el victimario fue detenido por funcionarios del CICPC, pero estos lo dejaron libre, los organismos competentes y judiciales se rehúsan a hacer el caso público por tratarse de un caso de “femicidio agravado”. Es un femicidio en toda la regla, como muchos donde la mayoría de las víctimas son mujeres trabajadoras o de sectores populares, y esto se combina con la impunidad: Mayell Hernández había denunciado al agresor y tenía medidas de protección, sin embargo, el agresor ingresó a su casa mientras dormía, la apuñaló varias veces y la estranguló.

Lo que le sucedió no es un caso aislado, es parte del fenómeno del femicidio que vivimos en Venezuela, el asesinato misógino hacia las mujeres, que tiene su fundamento en la ideología patriarcal que nos considera a las mujeres propiedad del varón, y en otro plano en el sistema capitalista se ve a las mujeres como simples mercancías desechables.

El femicidio de Mayell emite dos mensajes: por un lado que las mujeres somos desechables, y por el otro es un mensaje aleccionador contra el conjunto de las mujeres que no cumplimos con los roles asignados por la cultura patriarcal.

Las estadísticas de femicidio en Venezuela son altísimas y señalan que 169 femicidios se habrían cometido en 2016: más del doble de los 75 que reportó la Fiscalía al cierre del primer semestre de ese año y 40% más que los 121 de 2015 (Ministerio Público).

No hay que olvidar que no son sólo números y estadísticas, sino que son mujeres con nombres y apellidos, con una vida y una historia a las que se les ha puesto punto final por el simple hecho de ser mujeres.

¡Exigimos justicia para Mayell Hernández!

En este marco planteamos que las altas cifras de violencia contra las mujeres son más variadas y profundas, se expresan como violencia psicológica, física, laboral, sexual, y hay que agregar que el femicidio es una de las causas más importantes de mujeres en Venezuela y América Latina. De la mayoría de estos crímenes, los responsables son varones allegados a la víctima. Lo que le pasó a Mayell es la expresión más letal de la violencia que sufrimos las mujeres, una violencia que tiene larga data y está relacionada de raíz con la sociedad patriarcal junto al Estado capitalista.

El discurso de Maduro y su gobierno sobre el feminismo es pura demagogia. Además de que el Estado sigue siendo garante de la gran impunidad con que actúan quienes violentan a las mujeres, el gobierno es responsable de las altas penurias que vivimos las mayorías de las mujeres trabajadoras y sectores populares, sobre quienes se viene descargando esta brutal crisis. Ha preferido pagar miles de millones de dólares en deuda externa en vez de utilizar esos recursos para alimentos, medicinas, acceso a métodos anticonceptivos, presupuesto y planes en contra de la violencia de género, recursos para la atención adecuada las víctimas.

Por esto exigimos al gobierno que cese la impunidad para estos casos, y que deje de pagar la deuda externa para que parte de ese dinero se utilice para la implementación de todas las medidas necesarias para paliar las consecuencias de la violencia machista y prevenir los femicidios: refugios para las víctimas, permisos laborales manteniendo el salario, subsidios que cubran la canasta básica familiar para la mujer sin empleo, vivienda, etc.

En urgente en Venezuela pensar desde la perspectiva de “si tocan a una nos organizamos cientos”, que nuestra voz se haga escuchar. Para eso debemos impulsar la creación de comisiones de mujeres en todos los lugares de trabajo, de estudio y en los barrios. Necesitamos construir un fuerte movimiento de lucha de las mujeres, independientes del Gobierno de Maduro y los partidos políticos de la derecha. Es la única opción que nos queda a las mujeres para enfrentar y pararle la mano a la violencia machista.

Por eso gritamos: ¡Basta de violencia contra las mujeres! ¡Ni Una Menos! ¡Vivas nos queremos! ¡Justicia para Mayell Hernández