Nuevamente la justicia tucumana falla en favor de policías implicados en graves crímenes. Los jueces otorgaron el cese de prisión a los 2 policías detenidos por el homicidio agravado de Ismael Lucena, en noviembre de 2011.
Miércoles 31 de diciembre de 2014

La tristeza y la bronca se apoderó de los familiares del “Negrito”, como llamaban a Ismael, cuando concluyo la audiencia preliminar donde se debatió acerca del cese de prisión pedido por la fedensa de Mondino y Monserrat, procesados por golpear brutalmente a Marcelo López e Ismael Lucena, quién falleció posteriormente, a causa de los culatazos y patadas recibidas.
Desde un principio toda la primera etapa del proceso, que sólo se comenzó a materializar gracias a la lucha tenaz de familiares y amigos de Lucena, que comenzaron con cortes de ruta, concentraciones en tribunales y marchas en el aniversario de su fallecimiento.
Es terrible saber que el principal argumento para liberar a estas bestias es que ya cumplieron el tiempo legal máximo que puede cumplirse en prisión preventiva, cuando faltan apenas 4 meses para el juicio, cuando los efectivos tienen frondosos antecedentes (a uno lo apodaban “Poliladron”). Estos policías no tuvieron problema en salir a amenazar y amedrentar al entorno de Ismael e incluso tienen su domicilio legal constituido en la misma zona que la familia de la víctima. El mismo tribunal que dio lugar a las maniobras dilatorias y chicanas por parte de la inescrupulosa defensa de los uniformados ahora les otorga el cese, “los familiares no tenemos la culpa de que el juicio no se haya en tiempo y forma, es lo que pedimos desde un principio, esto es una vergüenza”, sostuvo Isabel de la Cruz, cuñada de Ismael.
Es tremendo el nivel de convivencia entre el poder judicial y los polícias, donde cada vez más casos de brutalidad policial que saturan los diarios y que muestran sólo una parte de los miles de casos de ataques, abusos, golpes y torturas que sufren a manos de la Policía los jóvenes de las barriadas pobres. Casos terribles donde las autoridades otorgan con liviandad la libertad o la domiciliaria, beneficiando siempre a “la gorra”. El apadrinamiento del poder político hacia los policías es innegable. Y las víctimas siempre los mismos, jóvenes pobres que en la mayoría de los casos ni siquiera cuantan con defensor oficial y que se enfrentan a conocidos abogados de tratantes, genocidas, que evidentemente tienen peso en los pasillos de Tribunales.
Desde la Izquierda Diario estuvimos acompañando a la familia de Ismael y nos sorprendió la cantidad de casos de procesos contra policías: sólo en una mañana encontramos en los Tribunales un caso de una joven violada por policías de la Comisaria 11 (que incluso le ofrecieron dinero para cambiar la declaración), y otro igual al de Ismael Lucena, policías chocaron con su camioneta a un joven que iba en moto y lo molieron a patadas, por portación de rostro.
Alejandra Arreguez, precandidata a diputada por el PTS en el Frente de Izquierda señalo que “esta es la misma justicia que liberó a los genocidas de la Megacausa, la justicia de la mano del poder político ampara al aparato represivo, no tenemos expectativa en ningún tribunal, vamos a seguir en las calles y vamos a prepararnos para exigir justicia por Ismael y todos los casos de gatillo fácil. Con desaparecidos y gatillo fácil no hay derechos humanos."
Foto: http://andhes.org.ar/