Tras semanas de debate la derecha de Piñera logra acuerdo con la "oposición" y celebran la licencia médica que extendería el postnatal por 3 meses. Pero ¿es posible confiar en la derecha para obtener nuestros derechos sexuales y reproductivos?

Karla Peralta Díaz Médica en Antofagasta, Pan y Rosas
Domingo 5 de julio de 2020
Varias semanas de debate generó la demanda sobre la necesidad de un postnatal de emergencia que permitiese a madres y padres extender el tiempo con el que cuentan para los cuidados de sus hijos e hijas recién nacidas. Esto en el contexto de lo que implica dejar el cuidado en otras manos, cuando las salas cunas están cerradas y las redes de apoyo se ven reducidas por el aislamiento. Sin nombrar del riesgo de contagio que significa salir para continuar el trabajo.
Este debate no estuvo exento de polémicas y tuvo un gran enemigo: la derecha y su gobiern, a quienes una vez más se les cayó al suelo su falso discurso pro-vida con el que se oponen a nuestros derechos, demostrando que en realidad son anti-derechos para las mujeres y la diversidad sexual, ya que su discurso pro-vida termina en cuanto se tocan las ganancias de sus amigos empresarios.
Sin embargo, tras todo este debate, se llegó a un acuerdo: la implementación de un licencia médica que podrá extender el tiempo del post natal por 3 meses. Esta iniciativa tendrá una validez durante el tiempo que se extienda el estado de emergencia, se podrán acoger aquellas madres y padres cuyo permiso postnatal se haya acabado desde el 18 de marzo en adelante y estará a cargo de fonasa o isapres respectivamente.
Al respecto, Jo Cáceres, auxiliar de aseo y dirigenta sindical señaló: "La extensión de la licencia por 90 días, sin duda es una conquista, sobre todo para las miles de trabajadoras que han sentido hasta angustia de no saber donde dejar a sus hijos más pequeños en este contexto de pandemia. Es un punto de apoyo para quienes desde el movimiento de mujeres entendemos que podemos ir por mucho más, pero un punto apoyo que incluso corre riesgo, pues quienes desde el gobierno se sumaron a este "acuerdo" son los mismo que días atrás, como lo vimos con Allamand, creen que los derechos de las mujeres y los niños "son puras weas" aquello no podemos olvidar nunca. Este avance nos alienta a poder ir por más, porque es insuficiente, porque no es para todas las mujeres y niños de la clase trabajadora, no integra las licencias por enfermedades graves de nuestros hijos, o incluso a las trabajadoras sin contrato, o con menos de 3 meses de antigüedad, quedan excluidas."
Si bien este paso es un avance para miles de padres y madres, se trata de un nuevo acuerdo a la medida de las y los empresarios hecho entre las cuatro paredes de las ya comunes cocinas parlamentarias. Este pequeño avance, generó una oleada de reacciones tanto en la derecha como en la oposición, quienes se toman de las manos para celebrar.
Maite Orsini, diputada RD Maite Orsini, una de las autoras del postnatal de emergencia, señaló a RadioUChile: “Sí había plata, sí es urgente y finalmente, gracias a la presión de mamás y la unidad de las y los parlamentarios, hoy después de tres meses estamos en tierra firme hacia un postnatal de emergencia”.
Pero, ¿es posible celebrar y confiar en la derecha cuando se trata de conseguir nuestros derechos reproductivos y sexuales? ¿Realmente creemos que podemos avanzar paso a paso con los defensores de las ganancias empresariales a cualquier costo, incluso cuando este es el contagio y la salud de millones de trabajadores a nivel nacional? Claramente la respuesta es no, y lo hemos visto ante cada negativa y cada freno que ponen a nuestras demandas y derechos.
Porque no se trata de hay o no plata, sabemos que hay y está concentrada en las manos de unos pocos, y tampoco se trata de la urgencia de la medida, sino más bien de la disposición de resguardar las ganancias empresariales en desmedro de las condiciones de vida de la mayoría de la población trabajadora y pobre. En ese sentido nosotras desde Pan y Rosas no nos confundimos, la derecha no nos entregará ningún derecho.
Debemos tomar este punto de apoyo y que el movimiento de mujeres tome toda la fuerza de las pañoletas verdes que estuvieron masivamente en la revuelta de octubre para exigir un post natal de emergencia a nuestra medida. Pero también para luchar contra los despidos y las suspensiones que dejan a familias en la incertidumbre y el hambre. La crisis de este modelo capitalista y patriarcal que se nutre de la explotación de millones y del rol de cuidados de las mujeres, se recrudece pandemia y es posible de enfrentar si unimos las fuerzas de las mujeres, estudiantes y la clase trabajadora, golpeando la mesa con un paro nacional que permita imponer a través de una Asamblea constituyente libre y soberana un plan de emergencia que ponga en primera línea nuestros intereses, controlar los contagios de la pandemia y retomar las demandas del estallido social incluido el ¡Fuera Piñera! y todo su gobierno asesino y criminal.