Fue luego de que Cristina Fernández lo criticara por su actuación durante el conflicto en el Conicet, llamándolo “gris administrador”.
Lunes 26 de diciembre de 2016 11:09
Lino Barañao, ministro de Ciencia y Tecnología, salió a defenderse de las críticas de Cristina Fernández por su actuación durante el conflicto en el Conicet, que lo tildó de “gris administrador” ahora bajo administración macrista contraponiéndolo, sin decirlo, a cuando era ministro bajo la era kirchnerista.
Barañao definió las acusaciones de la ex presidenta como “desafortunadas” y respondió diciendo que estaba “desinformada”.
De todas formas el ministro, más allá de contestar los dichos de su ex jefa, aprovechó la oportunidad para repetir la cantinela de justificación macrista del recorte al presupuesto para la investigación afirmando que “ha cambiado el contexto económico” y ahora el gobierno (de Macri) quiere balancear las cuentas y el presupuesto se discute de otra manera". Es decir que la “crisis” del Conicet para los funcionarios sería una cuestión económica, algo que desmintieron los propios trabajadores cuando denunciaron el 22 de diciembre pasado “que el Ministro de Ciencia y Técnica, Lino Barañao, y el gobierno nacional han reconocido que la traba a nuestros ingresos no obedece a un recorte presupuestario sino a la decisión política de achicar el CONICET.”
Para cerrar la perorata Barañao también afirmó que esta situación es una oportunidad para “rediscutir el rol de la ciencia” que, a juzgar por la campaña montada por el gobierno de desprestigio contra los científicos durante el conflicto, ya sabemos que significa ese nuevo “rol” de la ciencia: más ligado a la investigación de privados, menos ligado a estudios sociales, menos estudios sobre las condiciones del pueblo, más investigaciones para que las empresas ganen más y más rápido, que en definitiva es la meta final del machismo. Por eso este primer round ganado por los trabajadores tiene que ser el inicio de un plan de lucha, no solamente por los 500 becarios (lo cual es absolutamente correcto) sino por defender una ciencia pública al servicio del pueblo trabajador y las grandes mayorías y no para que el conocimiento quede en manos de un puñado de empresas.
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