La Identidad de Género, sentirse Hombre o Mujer, es básicamente una construcción social, el resultado de un largo camino de asimilación e interiorización de pautas y comportamientos que se desenvuelven en estrecha relación en una cultura determinada.
Lunes 10 de julio de 2017
Por Daniela Cabrera, trans y militante de agrupación de mujeres y diversidad sexual Pan y Rosas
Las y los niños Transgénero son una realidad. Por más que algunos sectores -mentalidades conservadoras- anclados en concepciones biologicistas crean y/o quieran hacernos creer que no, es así. La Identidad de Género, sentirse hombre o mujer, es básicamente una construcción social, el resultado de un largo camino de asimilación e interiorización de pautas y comportamientos que se desenvuelven en estrecha relación en una cultura determinada.
La Transexualidad es una condición, una realidad, que siempre ha estado presente en la historia de la humanidad, en las diferentes culturas que han habitado la tierra, con diversos grados de aceptación en unas con relación a otras. Pero, es a partir de la industrialización y de la instauración del modelo Capitalista HeteroPatriarcal, influenciado por la religión Cristiana, que se impone principalmente en Occidente, como paradigma, su visión heterocentrista de la vida y la Transexualidad comienza a ser condenada, estigmatizada, perseguida.
Los estudios sobre la comprensión de la Transexualidad por parte de la ciencia son relativamente recientes y, en general han aportado, a pesar de las enormes resistencias de los sectores conservadores del Modelo HeteroPatriarcal que ha influido a la ciencia, a esclarecer y obtener una comprensión mas profunda y cabal de la Transexualidad. De esta manera, la concepción más reciente de la comunidad científica, determinan como preponderante, primordial el papel del entorno del medio ambiente en la conformación de la Identidad de Género y, en las personas Transgénero, una identificación/construcción en función del género opuesto a su biología.
El camino que se ha tenido que recorrer para explicarnos mejor la Transexualidad ha sido difícil, un trabajo arduo, una labor cargada de debate dentro de la sociedad y en especial del ámbito académico/científico; ha significado una labor titánica que ha ido derribando prejuicios...Fruto de las mejores y más brillantes mentes.
El "bus de la Libertad", como lo han denominado sus creadores (apoyados en Chile por Citizen Group Chile), como lo han bautizado, seguramente con una Biblia en la mano y la otra en el garrote -A Dios rogando y con el mazo dando- sus fervientes acólitos, sus ultraconservadores seguidores, no es más que la expresión de miopía y fanatismo fundamentada en interpretaciones que han quedado obsoletas por el avance cultural, social y científico y que se ajustan a las evidencias, a la realidad, dando cuenta de la complejidad de nuestras sociedades, de su riqueza y de la naturaleza humana y en particular de la formación de las Identidades Trans.
El recorrido del bus de la Libertad sólo va esparciendo odio a la diferencia:
¿Cuál es la ruta, hacia dónde pretende conducirnos este bus en su trayecto? ¿Qué nos ofrece el bus de la Libertad sino menosprecio a todo lo diferente que encuentre en su camino? Una ruta sin punto de retorno hacia esa parte de la historia, hacia ese pasado de oscurantismo, de persecución a todo lo que no entre dentro de sus estrechos límites de cuartel y misa, de caza y quema de bruja; de someter a esta neoinquisición a las personas Transgénero.
Todas esta ola reaccionaria que se presenta en diferentes puntos del planeta y que emerge con inusitada agresión, se corresponde seguramente con el comienzo del fin de esa estructura global de pensamiento único que la sostiene y que, herida de muerte lanza sus irracionales y brutales mensajes mediados de forma funcional a aquellos intereses o mojigata en el mejor de los casos. Pero también, o, principalmente, la atomización, la dispersión, desunión de las fuerzas de Izquierda/progresistas de nuevo cuño que están dejando atrás los lastres del caudillismo, del machismo y del conservadurismo de izquierda y que sin embargo han sido incapaces de tomar las banderas de la diversidad sexual con el rigor y compromiso que éstas demandan.
Hoy, sin embargo, nuestra tarea como Diversidad Sexual, como Movimiento Feminista, Socialista, es dejar sin combustible (ignorancia,fobia ,odio,…) a este carruaje, bus de la Pseudolibertad. Evidenciar, develar sus falacias argumentativa, sus incoherencias; oponernos, poner en su camino un sólido muro de contención blindado, respaldado por la Razón, por los numerosas y más recientes investigaciones que, poco a poco, han/van echando por tierra prejuicios fuertemente arraigados en nuestra Cultura. Unirnos con otros sectores de la sociedad para erigir nuestras demandas como las y los trabajadores; clarificar temas y luchar por el desarrollo y la conformación de la Identidad de Género y por condiciones favorables para ello, como una Ley de Identidad de Género sin límite de edad y que no patologice las identidades trans ...Argumentos y luchas, para que se estrelle y mandar a este bus de vuelta al sitio desde donde salió: al oscurantismo, al Infierno, a las cárceles del Fundamentalismo Religioso.