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Presencialidad escolar. Lo que implica el regreso a actividades presenciales en la UNAM

Mediante un comunicado emitido por el Comité de Seguimiento para las Actividades Universitarias en el marco de la pandemia de Covid-19, la Universidad Nacional Autónoma de México ha anunciado el retorno a actividades presenciales.

Martes 7 de septiembre de 2021

El documento refiere que directivos universitarios, conscientes “…de la importancia del retorno a las actividades presenciales”, y considerando “…los avances en el conocimiento del Covid-19”, han decidido iniciar, “en la medida de lo posible”, un regreso seguro.

Esta decisión se da, a su vez, en el contexto de la declaratoria de semáforo epidemiológico amarillo que el gobierno de la Ciudad de México ha establecido y ha informado este lunes. En ese sentido, el comunicado de las autoridades universitarias señala que, tras 10 días de haber pasado a semáforo amarillo, “… se podrá convocar, en grupos reducidos, al alumnado del primer ingreso del ciclo escolar 2021-2 y 2021-2022 para el conocimiento y ubicación de las instalaciones universitarias.”

Para llevar a cabo esto, los directivos de las entidades académicas requerirán “… a través de las delegaciones sindicales, al personal académico y administrativo necesario”.

El documento en cuestión también menciona que una vez declarado semáforo amarillo “… en los casos que los Consejos Técnicos consideren pertinente, podrá convocarse el alumnado para concluir las asignaturas del ciclo escolar que requieren de actividades prácticas, clínicas, experimentales o artísticas…”.

Según el Portal de Estadística Universitaria, en el ciclo 2020-2021, la UNAM contó con 366,930 alumnos, de los cuales 30,792 pertenecen a posgrado, 226,575 a licenciatura, 108,802 a bachillerato y 761 al nivel técnico y propedéutico de la Facultad de Música. En cuanto al personal académico, en el mismo periodo se refiere una cantidad de 41,542 profesores.

Del total de académicos mencionados, el 64.45% se encuentra en un esquema de contratación denominado profesor de asignatura, y un 9.41% como ayudante de profesor. Las dos figuras representan esquemas laborales sumamente precarizados, es decir, con bajos salarios, inestabilidad (pues los contratos se renuevan cada semestre) y, para rematar, la irregularidad en los pagos. La suma de ambas cifras representa un 74% del total de trabajadores académicos de la UNAM.

El regreso a actividades presenciales, aunque sea escalonado, involucrará la movilización de estudiantes y trabajadores de los ámbitos académico y administrativo, pertenecientes a 15 facultades, 5 unidades multidisciplinarias y 9 escuelas nacionales, en el ámbito del nivel de educación superior. Mientras que a nivel bachillerato son 9 planteles de la Escuela Nacional Preparatoria y 5 del Colegio de Ciencias y Humanidades. A esto hay que sumar 48 Institutos y Centros de Investigación.

Este llamado que emite la UNAM se encuentra en sintonía con la imposición de una “nueva normalidad” que busca traer estabilidad para los negocios capitalistas lo cual implica la naturalización de la pandemia, con las consecuencias que ello acarrea, es decir: habituarnos al padecimiento de la enfermedad y los decesos de quienes, a diferencia de los grandes empresarios, de los funcionarios de la cúpula burocrática universitaria y de los altos funcionarios de este gobierno, no tenemos los recursos para acceder a un tratamiento de primer nivel.

Precarización y contagios

Aunque el llamado que han hecho las autoridades de la UNAM para al retorno presencial a actividades, hasta el momento, no ha sido tan apremiante como en el caso del realizado por la SEP para educación básica, es útil mencionar algunos datos que van surgiendo en el transcurso del regreso a clases presenciales en escuelas primarias de otras entidades, los cuales evidencian los riesgos y la irresponsabilidad gubernamental de forzar una "nueva normalidad" escolar sin brindar las condiciones adecuadas para ello.

Como muestra, un ejemplo: en el Estado de Tabasco, tan solo durante la primera semana, 58 niñxs de 3 primarias pertenecientes a los municipios de Jalapa, Tacotalpa y Teapa, han sido contagiadxs de Covid-19.

Ello en comunidades con una densidad de población mucho menor a la de la capital del país, donde, derivado del retorno a clases presenciales en educación básica, se está presentando una saturación en el transporte público, también con subsecuentes contagios. La presencialidad de actividades en la UNAM no hará otra cosa que acentuar esta situación.

Para llevar a cabo las acciones necesarias para el regreso seguro se requiere un plan que tenga como base atender las necesidades de las comunidades educativas, lo cual implica mejorar las condiciones del sector docente que se encuentra precarizado; vacunación de toda la población; becas universales para los estudiantes para alimentación, trasporte y cobertura de materiales; adecuación y rehabilitación de la infraestructura de las escuelas que por años han sido abandonadas y no cuentan con servicios básicos como agua y, garantizar los insumos de higiene y seguridad en todas las escuelas.

Todo ello de la mano de activar también las comisiones de higiene y salud en el trabajo, en la que participen los sectores de trabajadores, docentes y estudiantes, acompañados por especialistas.