La gobernadora y su “círculo rojo” de funcionarios avanzan en el armado del PRO de cara a las elecciones legislativas del próximo año.

Walter "Pata" Moretti @patamoretti
Martes 19 de julio de 2016
Caricatura: Carlos Ortigoza, trabajador Astillero Río Santiago
En el último tiempo la gobernadora Vidal y su “círculo rojo” de funcionarios vienen empeñados en avanzar en el armado del PRO de cara a las elecciones legislativas del próximo año. Pareciera que las manifestaciones contra los tarifazos realizadas el jueves pasado en distintos puntos de la provincia los apuran mucho más aún.
¿Que están cocinando Vidal y los suyos? A la par que sigue arremetiendo contra los trabajadores bonaerenses con sus decretos flexibilizadores, con los ataques al derecho a huelga expresado en suculentos descuentos a estatales y docentes, preparando una nueva ronda de la paritaria que volverá a atacar el salario y ahora con el espionaje a los docentes, la gobernadora y sus funcionarios ya están en plena rosca para enfrentar las elecciones legislativas del 2017. En la provincia se viene la “madre de todas las batalla” en momentos en que los tarifazos en el gas, el agua y la luz se han convertido en un catalizador del malhumor social que hace cada vez más incierto el panorama electoral del PRO en la arena bonaerense.
En este marco, el macrismo bonaerense ha comenzado a debatirse entre aliarse a sectores del peronismo o avanzar en un armado “puro” del PRO. Parecería ser que, con la bendición de Vidal de por medio, va ganando terreno la formación de la “pata peronista” del PRO.
No por casualidad semanas atrás la propia gobernadora festejó haber conseguido el desembarco de los intendentes peronistas de Azul y Coronel Pringles. Pero el afán de Vidal por constituir la “pata peronista” del PRO apunta mucho más alto. En los próximos días no sólo pasaría a ser ministro de Producción el otrora kirchnerista y ahora massista intendente de San Miguel Joaquín de la Torre, sino que estarían avanzado el acercamiento de Alejandro Granados, ex ministro de Seguridad de Scioli y ahora nuevamente intendente de Ezeiza por sexto mandato consecutivo, además del actual intendente de José C. Paz Mario Ishi. Dos históricos barones del conurbano que estarían dispuestos a colaborar con la gobernadora Vidal. El actual ministro de Seguridad, que viene cabalgando la nueva crisis abierta con la maldita Bonaerense a partir de las denuncias que pesan sobre su actual jefe Pablo Bressi, se encargó de decir que a su amigo Granados, a Ishi y a la docena de los otros barones que figuran en la carpeta de pases del PRO: “no le vamos a pedir que se pinten de amarillo; sí que armemos un frente electoral”.
Más claro echarle agua: el PRO se prepara para la “madre de todas las batalla” tendiéndole la mano a los viejos barones del conurbano, y de esta forma los globos amarillos quedaran enlodados en el fango del pejotismo bonaerense.

Walter "Pata" Moretti
Junta Interna de ATE - Ministerio de Desarrollo Social PBA