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Red Internacional
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CÓRDOBA/ DOCENTES. Los docentes cordobeses frente al ataque de Macri y los gobernadores

Es necesario un fuerte plan de lucha. En Córdoba van juntas la defensa de la salud y de la educación.

Noé Silbestein Delegado departamental UEPC | Agrupación Docentes D-Base | Lista Unidad desde las Escuelas

Viernes 10 de febrero de 2017

Macri y los gobernadores proponen el 18% de aumento partiendo de que esa será la inflación, una mentira que ni ellos se la creen. Su propio ministro Aranguren impulsó un nuevo tarifazo para abrir el 2017, que supera hasta en casi cuatro veces el porcentaje que pretenden imponer a nuestros salarios. En la Córdoba de los sobreprecios escandalosos del hotel Ansenuza, el gobierno muestra un plan con muchas obras públicas y dice que para los trabajadores no hay plata.

El Partido Justicialista es un gran aliado de Macri:le votó desde el pago a los fondos buitre hasta el ataque a la ley de ART y ya han discutido en Mendoza cómo ajustar todos juntos con la batuta de Macri. Schiaretti es el mejor alumno de Macri. Córdoba armonizó las jubilaciones, es una de las pocas provincias que apoya la decisión de que no haya más paritaria nacional docente, e incluso han inaugurado juntos la obra de gasoductos de la empresa Odebrecht. Comparten el ataque a los derechos de los trabajadores, por eso el porcentaje que pretenden instalar no es un número suelto, sino que es parte de un plan de ataque a la clase trabajadora.

La rosca electoral

El denominador común a todas las dirigencias burocráticas fue que se ubicaron antes como parte del Partido Justicialista que como dirigentes de la clase trabajadora. Desde ahí se entiende que hayan puesto toda la creatividad al servicio de mantener la gobernabilidad del país macrista. Desde el ala más “gusana” de la burocracia sindical al ala más kirchnerista, no hay un solo plan de lucha para enfrentar los despidos y las suspensiones y para romper el techo del 18% en las paritarias. CTERA defiende la paritaria, pero como un monumento al reconocimiento kirchnerista de los derechos. Claro que las paritarias son importantes, pero no para recordar la política de CFK o de Scioli, que cerraron paritarias por decreto, sino que son una trinchera para defender el salario docente y la educación pública de conjunto. ¿Qué piensan hacer los dirigentes de CTERA, volver a aislar las luchas? ¿No les hierve la sangre al ver a un presidente que se autorregala 70 mil millones de pesos del Estado argentino encabezando una terrible embestida contra los derechos de los trabajadores y contra la escuela pública?

Ese gobierno nacional, envalentonado por haber podido desconocer sin mayores costos compromisos asumidos en la paritaria y haber pasado el Operativo Aprender, hoy dice que no va a abrir la paritaria nacional docente. La pregunta obvia es: frente a este ataque, ¿qué hace la dirigencia gremial?

Entre la interna peronista y la defensa de los docentes

En lo que hace a UEPC (Unión de Educadores de la provincia de Córdoba), desde Docentes D - Base Lista Fucsia denunciamos, en la última asamblea departamentalde 2016, que el secretario general del gremio, Juan Monserrat le garantizó la gobernabilidad a Macri y a Schiaretti, tanto como parte de la directiva de CTERA como en su rol de dirección de UEPC: garantizó que haya clases y se cierre el ciclo lectivo pese a todos los ataques: a los jubilados, a los niños beneficiarios del PAICOR y a los programas socioeducativos, y pese a que el gobierno no reabrió la mesa salarial con los docentes aun estando obligado a hacerlo conforme al Acta Acuerdo de marzo de 2016. Esa acta se firmó tras una votación que la conducción amañó para garantizarle la “paz social” a Schiaretti… y ahora que el gobernador se portó "tan mal" con ellos, y que aparece en el diario la Voz del Interior una nota con la amenaza de pasar la paritaria por decreto…y otra nota con la desmentida, en una operación evidente, ¿qué hace la dirigencia gremial?

Monserrat dijo que es difícil garantizar el comienzo del ciclo lectivo pero que las clases van a comenzar en algún momento porque los chicos tienen que tener clase. Para él, el no inicio es uno o dos días de paro para desprestigiar a Cambiemos, y no una pelea seria para defender la educación pública y el salario docente. Por eso su rechazo al 18% no tiene ningún llamado a asamblea. El próximo miércoles volvemos a las escuelas y parece que Monserrat no quiere ninguna lucha, sólo quiere que el gobierno lo llame a dialogar. ¡Pero no puede entregar a los docentes!

Que decidan los trabajadores

Un no inicio de clases, construido desde las escuelas, con asambleas de delegados con mandato, puede ser la clave para superar el techo del 18% y para conquistar demandas elementales en defensa de los compañeros contratados, los jubilados y en defensa de la educación pública. Es central incluir en las demandas del movimiento obrero la agenda del movimiento de mujeres, que debe expresarse con un contundente paro el 8 de marzo. Esta lucha es un excelente puntapié para que otros sectores salgan a pelear, y para darle más fuerza a quienes hoy están defendiendo su fuente de trabajo, como los compañeros de AGR Clarin y de Coca Cola.
En Córdoba el gobierno anunció una negociación con los gremios del sector de salud y de educación de manera conjunta. Eso plantea objetivamente la necesidad de unificar la lucha de estos sectores tan golpeados, tanto en lo salarial y laboral como en la defensa de los derechos sociales a la salud y a la educación. UEPC tiene que convocar a asambleas escolares a partir del mismo 15 de febrero, con vistas a confluir en un gran plenario de delegados de base de los trabajadores de educación y salud. Fuerza para parar el ajuste hay, el tema es organizarla y unificar los distintos sectores. Pelear separados nos debilita. Es necesario defender la educación, la salud y el aumento salarial desde la base, junto a la comunidad educativa y a los usuarios de la salud pública.