Tras un plenario, las cúpulas anunciaron un paro del transporte terrestre, aéreo y marítimo, para dentro de 40 días. El motivo: la falta de respuesta del gobierno ante las demandas por el impuesto al salario, un aumento para los jubilados y la inflación.
Viernes 20 de febrero de 2015
Como informamos en La Izquierda Diario, este jueves se realizó un plenario en el predio que tiene la UTA (Unión Tranviarios Automotor) en la que resolvieron lanzar un paro para el 31 de Marzo. Estaban presentes, Roberto Fernández y Mario Caligari de la UTA, Omar Maturano de La Fraternidad, Juan Carlos Schmid (Dragado y Balizamiento), Omar Pérez (camioneros) Julio González Insfran de oficiales y capitanes fluviales, Jorge Pérez Tamayo (pilotos) y Ricardo Epelbaun (señaleros) entre otros.
Además en el encuentro se discutió presentar un documento por los acuerdos entre China y Argentina en materia laboral, y la continuidad del debate sobre las “posibilidades de la unidad orgánica del transporte – CGT y Movimiento Obrero”.
Los impulsores de la alianza son el ferroviario Omar Maturano y el portuario Juan Carlos Schmid, que responde a Moyano. No participan del acuerdo el taxista Omar Viviani; Sergio Sassia, de la Unión Ferroviaria, y los marítimos Omar Suárez y Marcos Castro. Todos ellos pertenecen a la CGT oficialista y no adherirán a la alianza porque creen que Maturano y Schmid aspiran a posicionarse para encabezar la posible reunificación de la CGT.
Como parte de los participantes, Juan Carlos Schmid manifestó: “Como todos sabemos, no es cualquier año, es un tiempo electoral, donde lamentablemente la política no expresa un camino correcto para ir en dirección a un país de bienestar y justicia social. La democracia no se realiza sobre la base de un cheque en blanco cada tanto, frente a esta circunstancia los políticos y sobre todo la clase trabajadora necesita hacer un examen hacia el nuevo ciclo que se abre en este año electoral.” finalizó.
Los gremios del transporte hasta ahora enrolados en la oficialista Unión General de Gremios del Transporte (UGATT) y la opositora Confederación Argentina de Gremios del Transporte (CATT) convocaron para el próximo 8 de abril a un congreso normalizador que permitirá reunificar la actividad en un solo nucleamiento.
Con esta convocatoria a un paro dentro de 40 días (que quizás con alguna excusa o tibias concesiones pueden levantar), las cúpulas gremiales buscan mostrarse combativos, y ver si negocian en mejores condiciones algún aumento para las paritarias y así poder calmar la presión que tienen de las bases.
Vale citar un ejemplo. En el subte, donde la UTA tiene la firma ante los acuerdos paritarios, se está llevando adelante una gran campaña impulsada por el frente de Unidad Bordo-Violeta (conformado por militantes del PTS junto a trabajadores independientes), para recuperar el sindicato y lo mejor de la historia combativa del subterráneo. De ninguna manera los dirigentes de la UTA, convocantes al paro del 31 de marzo, se harán eco de los reclamos de democracia y participación de los trabajadores del subte, quienes denuncian que en varias oportunidades los acuerdos salariales fueron cerrados a sus espaldas de la mano de la UTA sin consulta alguna, sin asambleas ni espacios de discusión.
Posiblemente el tiempo que falta hasta el 31 de Marzo, sirvan de tregua para ajustar las negociaciones y seguir discutiendo las diversas internas que existen entre las distintas CGT, hasta ver quién se queda con el sillón mayor en caso de unificarse.
Por el momento son todos amagues, idas y venidas, que ponen de relieve la necesidad de los sectores combativos de recuperar los sindicatos y ponerlos al servicio de los trabajadores, con mandatos de la base y funcionando en asamblea como órgano máximo de decisión.
Sacarse de encima estas direcciones burocráticas, significaría un gran avance para desarrollar una alternativa propia de los trabajadores y romper con estos dirigentes que su único interés es seguir atornillados en sus cómodos sillones y chequear el home banking de sus engrosadas cuentas bancarias.