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Red Internacional
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Crisis. Los “olvidados” de la semana: los millones de jubiladas y jubilados en la devaluación

Larisa Pérez

Larisa Pérez Abogada @Larisaperez_

Jueves 15 de agosto de 2019 22:07

El dólar llegando a 60 pesos - por ahora - antes de que termine la semana ya implica una pérdida del poder de compra de los trabajadores. Desde el lunes pasado tiene lugar un golpe de mercado que ya devaluó el peso en más de un 25 %, frente a lo cual Macri y su gabinete empezaron a anunciar una serie de medidas que sirvieran para alivianar el impacto por los próximos meses, aunque totalmente insuficientes.

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La jubilación mínima ya el mes pasado estaba por debajo de la línea de indigencia según el Indec, pero frente a este nuevo ataque a las condiciones de vida, no hubo una sola medida que sea para las y los jubilados que viven una situación extrema.

La ministra de Salud y Desarrollo Social, Carolina Stanley, dijo el miércoles -al hablar en conferencia de prensa en la residencia de Olivos- que los jubilados “recibirán en septiembre el aumento propio de la movilidad jubilatoria” que ya estaba previsto, y que “ya estaba llegando a superar el aumento de la inflación”, y, por otro lado, indicó, que “no hay porque temer que los laboratorios no cumplan con los contratos del PAMI” en materia de medicamentos.

Según la ministra, el Gobierno no considera necesario subir las jubilaciones, ya que a las jubilaciones mínimas en septiembre les corresponde el aumento del 12,2 % previsto por la ley de movilidad. Con dicho aumento la jubilación mínima quedará en 12.937 pesos, mientras que la Pensión Universal al Adulto Mayor en 10.349 pesos.

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Si hacemos el cálculo con un dólar a 60 pesos la jubilación mínima en septiembre equivaldría a 215 dólares. Si se hubiese mantenido el dólar en torno a 46 pesos, la jubilación mínima hubiera rondado los 280 dólares. Esa diferencia de 65 dólares es lisa y llanamente una pérdida para las jubilaciones de 23 % en términos de poder adquisitivo en dólares, que rápidamente se traslada a precios, no es ningún aumento del 12%. Todo considerando el dólar y los precios no sigan aumentando hasta septiembre, y después.
Alberto Fernández por su parte dejó claro su acuerdo con la devaluación, diciendo que le parecía “razonable” un dólar a 60, frente a lo cual la respuesta de Nicolás del Caño en las redes sociales fue: “Razonable sería que aumenten los salarios y las jubilaciones, que no despidan más trabajadores. El dólar a 60 favorece a la sociedad rural! y revienta aún más a los sectores populares.”

No es nuevo, ya en campaña electoral Fernández había dicho que tenía acuerdo con la devaluación, por lo cual sus promesas de aumento de 20% a jubilados caía en saco roto. Para el 50 % de los jubilados y pensionados que perciben el haber mínimo de $ 11.528, el incremento propuesto por Fernández significa $ 2.305,60 más. Es decir, la mínima quedaría en $ 13.833. Si tomamos el próximo aumento previsto para setiembre, el "salariazo" de Fernández apenas superaría los $ 15.000, menos de la mitad del valor de la canasta básica para jubilados.

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Frente a este panorama, la izquierda viene planteando medidas de emergencia como la anulación de los tarifazos, el aumento salarial conforme aumenta la inflación y la ocupación de toda empresa que cierre o suspenda, para garantizar los puestos de trabajo.

“Nosotros estamos planteando medidas de emergencia aumento de salarios y jubilaciones que tengan cláusulas gatillo de forma inmediata. Es decir que sean indexados en función de la inflación”, planteó Del Caño, candidato a presidente por el Frente de Izquierda - Unidad.

Esas son algunas de las medidas de emergencia que la izquierda propone discutir en sesiones del Congreso que sean televisadas para que millones puedan ver el debate, y no sea a puertas cerradas entre candidatos, mientras también exige un paro nacional activo de 36 horas a las centrales sindicales para enfrentar el ajuste.

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