Crónica de un trabajador que tampoco cree en la teoría del accidente.
Sebastián Delasala Trabajador Siderca/Campana
Miércoles 22 de octubre de 2014
Siempre fue lo mismo ¿a caso no lo sabían? Por eso en este país se le tiene miedo a los chorros pero también a la policía. Y es cada vez peor y nadie parece encontrarle una solución a la maldita policía y por ende a la inseguridad. Ni hablar de la Justicia y las leyes. A mí una vez me llevaron en cana siendo menor, cuando mi vieja les pregunto a los milicos si me habían pegado (cosa que no hicieron) le respondieron "no señora, se ve que es un chico de buena familia". Entonces en este país, el DNI hace mucho que no sirve, una persona es persona según la ropa, el auto, la cara o donde vive. Eso fue siempre así y nadie lo puede o quiere cambiar. No descubrieron nada nuevo, perdón… los giles, no descubrieron nada nuevo, los vivos ya lo saben hace mucho y no pasa nada. Y encima de todo: Jorge Julio López.
Parece que es más fácil luchar contra los fondos buitres que contra los monstruos que siguen abajo de la cama de la democracia.
Bajamos un cuadrito, recuperamos nietos, o mandamos un cohete de millones de dólares al espacio, pero los milicos siguen dando vueltas por ahí. La cría está entre la maldita policía y de ahí para arriba. Pero de eso no se habla, de lo que si se habla (y lo dan por hecho) es que a la clase media obrera trabajadora no le importa nada de lo que le pasó este pibe (salvo que sea de clase media obrera K). Bueno yo soy clase media baja obrera, no soy K, y si me importa porque es la misma policía que "me cuida" en las calles y que cuida a los que quiero. Son los forritos que discriminan, los que se creen veedores de los derechos humanos de los humildes y de los chorros. Los que pregonan la igualdad con la boca y discriminan con el culo. Ustedes son los que marcan las diferencias, los que están pensando siempre en que todos (los no K) quieren meter bala o linchar. Forritos, ocúpense de pedirle a sus mandatarios que limpien a la milicada podrida que queda y que cambien las leyes así los chorros quedan en cana y los pibes como este se puedan dedicar a estudiar y a trabajar para salir de la miseria.