Luis K. Fong fue uno de los pioneros de la lucha contra la militarización en México. Esta nota es una reseña, breve, pero llena de admiración y cariño para uno de los hombres a quien le debemos el origen de la lucha contra la llamada “Narcoguerra” en México.
Viernes 21 de julio de 2017
Poner las cosas en su lugar: la lucha contra la “Narcoguerra” no comenzó con el movimiento de Javier Sicilia en 2011 y el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad. Este importante movimiento tuvo un capítulo previo y pionero. Todo comenzó en Chihuahua, con Luis y sus compañeros, quienes se reivindicaban trotskistas.
Luis K. Fong comenzó la lucha en 2008. Para cuando inició el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, el compañero Luis ya había organizado varias decenas de protestas contra la “Guerra contra el narco” en México. En última instancia, Luis era un profeta del infierno en el que se convirtió México.
El Alacrane
Luis fue militante del Partido Revolucionario de los Trabajadores aunque luego lo abandonó, y participó de la lucha obrera en la maquila en Ciudad Juárez, Chihuahua. Escribió un bello libro titulado El Alacrane que rolaba entre los plantones obreros de la maquila en 2015 cuando se dieron los paros en Lexmark. Su libro es una brillante exposición sobre las peculiaridades de la lucha en la maquila de la ciudad fronteriza: es como el alacrane debe ser flexible y paciente. Ese texto es de cabecera para cualquier agitador sindical.
Sabemos poco de su vida personal pero una certeza nos queda: en los años noventa siguió fuertemente sus convicciones marxistas. En 2008 comenzó una insólita experiencia: caminar contra la “Guerra”. Insólito ... pues su inspirador, Luis, fue un hombre con polio y en muletas, con grandes dificultades para caminar. Una certeza corría en sus pensamientos: “No queremos esta guerra, Chihuahua no es cuartel”. Entonces, en el 2008, los muertos se contaban en una cifra de 30 mil muertos: hoy son 190 mil según fuentes oficiales.
Luis fue un profeta de los tiempos que corren. Dice en un texto brillante, luego de analizar de forma sesuda los acontecimientos de Chihuahua: “en resumen, que la muerte generalmente la sufrimos nosotros.” Frase lapidaria y sencilla, contundente y firme. En la “Guerra contra el narco” los muertos son pobres, mujeres, niños, jóvenes, estudiantes, trabajadores de la maquila. Y de su firmeza salió el primer texto marxista sobre la “Guerra contra el narco en México”: Las dos violencias. Tener su texto completo es motivo de anticuario para quienes vivimos esos tiempos sombríos ante la incógnita: “Que está sucediendo”.
La guerra
Luis organizó las Kaminatas contra la muerte desde 2008. Dice en una de sus revistas La Gota: “desde el 2008 que comenzó el horror hemos salido a las calles con dos consignas que todavía enarbolamos ´No queremos esta guerra´ ´Chihuahua no es cuartel´. Jóvenes heroicos de la Liga Socialista Revolucionaria, maestras ejemplares como las de la Doble Resistencia, y militantes de La Gota, salimos a las calles”.
La Kaminata tenía 4 características :flexibilidad, pluralidad, sanidad y economicidad. Dice Luis: “si el barrio no respondía nos movíamos, era barata pues reciclábamos material, plural pues cabíamos todos, incluíamos demandas como las del SME, flexible si el barrio no respondía: nos mudábamos”
Luis y sus compañeros caminaron por varias decenas de veces: casi cuarenta caminatas realizaron en Chihuahua. La tragedia: fallece el 3 de mayo de 2011. Tan sólo 3 días después de la marcha que encabezó Javier Sicilia que generó un gran movimiento: el de la Paz con Justicia y Dignidad. ¿Qué hubiera pasado con don Luis en esos tiempos? Seguro, con certeza podemos afirmar, estaría con los testarudos jóvenes que pusieron en píe la Coordinadora Metropolitana Contra la Militarización y la Violencia (COMECOM) que cuestionaron la posición conciliadora y reformista de Sicilia y, aunque fueron parte del MPJD, rompieron con él en junio de ese año.
A sus compañeros y amigos, a sus hijos, les queremos decir que una historia de vida, la recopilación de sus textos es una tarea pendiente, trascendental, para que las próximas generaciones invoquen la memoria de quienes lucharon antes que nosotros. Hoy la “Guerra” es peor de lo que vio Luis: son más 200 mil muertos, miles de desplazados y unos 30 mil desaparecidos.
Los socialistas del MTS, que impulsamos Izquierda Diario, consideramos que es urgente que se incorporen a esta lucha los gremios de trabajadores como la UNT, que agrupa a los trabajadores telefonistas, la NCT, con el SME y diversas organizaciones sindicales universitarias, el sindicato Minero Metalúrgico, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) así como lograr de la participación del proletariado mexicano atenazado por las organizaciones como la CTM y la CROC (como el de San Quintín y las luchas en la maquila) es vital para ponerle un alto a la militarización impulsada por el régimen de Peña Nieto.
Para luchar en esta perspectiva es clave construir un movimiento amplio, democrático, combativo y en las calles pues: “No queremos esta Guerra” “México no es cuartel, fuera ejército de él” .