Fue este miércoles, durante un acto en la provincia de Formosa. Mientras suben las tarifas y crece la inflación, el oficialismo dice que "lo peor ya pasó".
Jueves 15 de marzo de 2018 11:24

Cambiemos, más allá de la imagen negativa de Macri, continúa con un plan de ajustar al pueblo trabajador. Para justificar el ajuste evidente sacó a relucir el mantra cambiemita sobre “privilegios”, “crecimiento”, etc. que siempre termina en menos plata para los trabajadores y más ganancias para los empresarios.
Ayer, durante un acto en Formosa, el presidente Macri salió a justificar el tarifazo. Para referirse al aumento de la boletas de electricidad, aseguró que muchos creían que la energía “era gratis”, pero la realidad es que nadie jamás dejó de pagar una boleta de un servicio esencial, como la luz o el agua.
Si bien es cierto que durante los gobiernos kirchneristas los subsidios a los servicios mantuvieron las tarifas a raya, a partir de fines del 2011 con la “sintonía fina” que promulgó la ex presidenta Cristina Fernández, los subsidios comenzaron a bajar, con su consecuente impacto en los bolsillos de los trabajadores, para sostener la ganancia empresarial.
Continuando con la misma línea, el presidente aseguró que “que tenemos que hacer un uso racional de la energía”, pero estando el ex CEO de Shell, Juan José Aranguren, al frente de la cartera de energía, se compró gas más caro del que se compraba para beneficiar a su empresa, la refinería anglo-holandesa.
Cabe destacar, además, que a la par del fraude antes mencionada, se quiere cerrar el yacimiento carbonífero de Río Turbio, despidiendo a 500 trabajadores. Donde los trabajadores afirman que manteniéndolo activo y duplicando la dotación de personal se podría dar energía a cuatro provincias de la Patagonia a un precio accesible.
Te recomendamos: Los mineros de YCRT inician una campaña para reactivar la mega usina
Este hecho demuestra que al gobierno no le importa realmente los intereses del conjunto de la población, sólo favorecer a los empresarios y por otro lado que los trabajadores son los únicos interesados en dar un servicio de calidad orientado al beneficio social, y no a la ganancia de un puñado de empresarios.
La alocución presidencial fue en una planta depuradora de residuos cloacales en la provincia del peronista Gildo Insfrán, del sector del PJ con buenas relaciones con la rosada. Allí, con la venia pejotista, Macri, además de justificar el ajuste, atacó a los derechos de los trabajadores.
Una vez más, habló de la “mafia de los juicios laborales”. Allí le pidió al gobernador local que su provincia se "adhiera a la ley de ART” para terminar con esa supuesta “mafia”.
A su vez, también que “tenemos que combatir con todo tipo de mafias de los privilegios”, pero viniendo de un gobierno donde pareciera ser que para ser ministro tenés que tener un Offshore, suena a un insulto.
Todos los escándalos que se vienen sucediendo día a día, donde se encuentra a distintos funcionarios que tienen cuentas en el exterior para lavar plata, muestra que los “privilegios” a cuestionar son lo de los trabajadores que hacen malabares para llegar a fin de mes, pero no los de los empresario-funcionarios que ganan millones en el oscuro mercado de timba financiera internacional.