En la lista de la investigación Panama Papers figuran al menos 15 poderosos empresarios argentinos con empresas offshore. Magnetto, Fortabat, Coto, Pérez Companc y Blaquier son algunos de ellos.
Miércoles 20 de abril de 2016
La importante investigación periodística que lleva el nombre de Panama Papers, dirigida por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) y el periódico alemán ’Süddeutsche Zeitung’, continúa develando nombres de las extensas listas compuestas por aquellos políticos, empresarios y celebridades involucrados en la “industria del secreto”.
En nuestro país el primer cimbronazo llegó del palo de la política, con Mauricio Macri a la cabeza, sobre quien ahora recae una investigación; y su entorno más cercano a veces denominado como “el clan Macri”.
Ahora le tocó el turno a los popes del empresariado nacional. Ayer la investigación sacó a la luz los nombres de 15 importantísimos empresarios argentinos, que son parte del grupo de millonarios que recurren a los “encantos” de los paraísos fiscales, instalando sociedades offshore con el fin de aumentar sus ganancias a partir de la evasión fiscal y del lavado de dinero. Este sistema es tan viejo como el capitalismo, y funciona más aceitado que nunca como explicamos en “Panama Papers y los secretos de la ganancia.”
El selecto grupo, que por el momento es de 15 empresarios, en total controlan más de 40 compañías en paraísos fiscales. La investigación señala que estas empresas offshore fueron creadas en su mayoría en Islas Vírgenes Británicas, Panamá, Bahamas, las Islas Seychelles durante los últimos años. Estos datos fueron publicados por el diario La Nación, y casi todos figuran en los registros de Mossack Fonseca.
La lista de los 15
Héctor Magnetto, CEO del Grupo Clarín, aparece vinculado a la empresa East River Associates Corporation, que operó entre 2001 y 2012, constituida en las Islas Vírgenes Británicas.
La multimillonaria Amalia Lacroze de Fortabat, registra operaciones con Rosewall Enterprises en Panamá, Islas Vírgenes y Seychelles. A pesar de su fallecimiento en 2012, todas sus compañías permanecen activas.
Gregorio y Jorge Pérez Companc, dueños de Molinos quienes han accedido al ranking de Forbes por su gran fortuna, figuran como dueños de las firmas panameñas Pima Investments e Impex Holdings.
El dueño de la cadena de supermercados más popular del país, Alfredo Coto, figura al frente de la compañía Leopold Company desde 2012, y lo hace utilizando como intermediario al estudio uruguayo de Juan Pedro Damiani. Esta firma permanece activa y sin cuentas bancarias asociadas.
Los Blaquier, parte del empresariado nacional cómplice de la dictadura militar, tendría cuatro offshore. Dos en las Bahamas (Financiere Translemanique y Derby Services), una en Panamá (Cabonor International Corp. y otra ubicada en Islas Vírgenes (Dunmoore Trading) involucra a todo el grupo familiar.
María de las Mercedes Bulgheroni, hermana de los multimillonarios Carlos y Alejandro Bulgheroni, figuraba como titular de la offshore First Financial Worldwild Limited, con actividad sólo entre 2002 y 2003.
El polémico Eduardo Eurnekian, quien recibió la concesión de los Aeropuertos Argentina 2000 en el marco de sospechas, decidió operar con la Corporación América Sudamericana entre 1996 y 2003 en Panamá. Lo hizo como parte de un consorcio internacional dedicado a administrar aeropuertos.
Los hermanos Pagani, dueños de Arcor SA, comparten las sociedades Quinam Investments y Roquel Properties, ambas todavía en actividad. Además, Mario y Lilia Pagani figuran como accionistas de Lafico Group Limited.
Otros de los empresarios con empresas offshore son: Alejandro Roemmers (Light 31 Portfolio), Daniel Carlos Garbarino (Russelville Holding International) o el presidente de Swiss Medical Group Claudio Belocopit, este último el empresario asociado a más sociedades: registró seis firmas en las Islas Vírgenes durante 2015.
Estos son algunos de los nombres que se han corroborado hasta el momento, pero la investigación contiene muchísimos documentos que continúan en proceso de verificación, con lo cual se pueden esperar nuevos partícipes involucrados con maniobras para evadir impuestos o lavar dinero. Pero podemos advertir con esta pequeña muestra de grandes poderosos que la burguesía va al paraíso.