Tal y como ha sucedido en los últimos años la Marcha por la Diversidad en Costa Rica ha movilizado a miles de personas. Este domingo, para algunos medios de prensa, se tuvo una presencia de hasta 200 000 personas.
Martes 3 de julio de 2018
Como mínimo esta Marcha de la Diversidad se ha colocado como una de las más grandes movilizaciones de los últimos años, no solo de la comunidad LGBT, sino incluso en comparación numérica con las movilizaciones contra el Tratado de Libre Comercio o las más fuertes huelgas de trabajadores desde el año 2000.
La Marcha de la Diversidad cerró las dos principales vías que atraviesan San José, copando decenas de cuadras. En las últimas elecciones el Matrimonio Igualitario fue el parteaguas de la política nacional. Es por ello que la Marcha es por sí misma un hecho político, en la que todas las fuerzas con agenda política para la comunidad LGBT procuran dar un perfil político específico a la Marcha.
Como las reivindicaciones de la comunidad LGBT han adquirido mucha masividad en el país luego de la radicalidad que alcanzó el movimiento hace algunos años, cuando estaba llevando adelante una campaña de legalización del Matrimonio Igualitario que ponía contra las cuerdas literalmente a todos los políticos legislativos, ya que desde allí salían los peores insultos y atropellos a la comunidad LGBT y era contra ellos que se movilizaba la vanguardia LGBT, el gobierno del PAC, ha tenido una orientación para diluir las reivindicaciones más políticas de la comunidad LGBT, incluso buscando tener presencia en la misma
Por ello, incluso, para buscar diluir las reivindicaciones políticas y dentro de márgenes muy estrechos, el presidente electo hasta llegó a sacar una posición pública en la que pide perdón a la comunidad LGBT por los crímenes que el Estado ha cometido contra dicha comunidad, algo inusual en la política costarricense. Temen que esta avalancha del movimiento lleve a un cuestionamiento más profundo no sólo del gobierno y lo demás poderes, sino al Estado mismo. Este es el contenido del “perdón” del Presidente, e incluso tener una política más activa para diluir el movimiento tras promesas vacías desde el gobierno y el Estado.
El cinismo y descaro del Presidente Alvarado
La disculpa del presidente dice: “Fue el Estado costarricense el que promovió y ejecutó persecuciones, redadas, detenciones arbitrarias y golpes. Fue el Estado costarricense el responsable de muchas vidas perdidas, víctimas del estigma durante los primeros años de lucha contra el sida. Fue el Estado costarricense el que sistemáticamente ha negado derechos fundamentales a las personas LGBTI y ha desprotegido a miles de sus ciudadanos y ciudadanas por amar a quien aman o por ser quienes son.”
Hay un dicho famoso de los abogados en Costa Rica: a confesión de parte, relevo de prueba. La opresión que el Estado ha hecho a la comunidad LGBT es tan clara para las masas movilizadas que fuerza a Carlos Alvarado a un mea culpa. Un cinismo claro, se trata un mea culpa de los dientes para afuera, pues de otra manera se comprometería en otorgar plenos derechos a la comunidad LGBT, pero sin embargo su posición termina con la vacuidad acostumbrada de los políticos del PAC: “Lo cierto es que podrán venir tiempos difíciles, pero más temprano que tarde nos encontraremos en un abrazo de igualdad plena. Que nadie se esconda ni esconda su amor, porque ese día nos espera”.
Palabras para el engaño, pues ni por un segundo hizo alguna mención a una reivindicación mínima, menos que menos el derecho al matrimonio igualitario. En “algún futuro”, incierto si lejano, el presidente de Costa Rica, en verdad, se compromete a no hacer nada por la comunidad LGBT, y sí mantener todo lo reaccionario del gobierno y del régimen político de la mano de la Iglesia Católica. Entre una verborrea fingida y el cinismo político, Carlos Alvarado básicamente dijo que no iba a hacer nada en concreto por la comunidad LGBT.
Los motivos para movilizarse
Más allá de las patrañas del gobierno y del conjunto de los partidos del régimen, hay motivos para movilizarse pues se trata de un espacio de expresión de comunidades oprimidas por el Estado, las clases dominantes y su gobierno, así como de la Iglesia. Eso sí, hay que hacerlo con las banderas propias sin caer en las trampas de estos demagogos.
Si algunos sectores quieren darle un ambiente de carnaval, este no es su contenido central, por abajo se expresa un sentir de movilizarse contra tanta opresión. Se movilizan por el hartazgo contra la discriminación cotidiana que sufren la comunidad LGBT y las mujeres, pero también por la indiscutible segregación civil que el Estado costarricense hace contra dicha comunidad.
La Marcha es un elemento muy progresivo porque da cuenta de que las masas están por el Matrimonio Igualitario y por la plena igualdad de derechos para la comunidad LGBT. Es un golpe a la Iglesia Católica, a los sectores más conservadores de la burguesía y aquellos sectores reacios de las clases medias, a la burocracia conservadora del estado y las iglesias cristianas no católicas.
Esta Marcha ha dejado abierta una importante discusión. Consideramos que no hay que caer en las trampas del gobierno, y bajo ninguna circunstancia hay que “esperar” para un “futuro”, que no se sabe cuándo, una de las principales demandas, el Matrimonio Igualitario, así como la completa separación de la Iglesia y el Estado. Hay que seguir con la fuerza de la movilización y luchar ya por nuestros derechos. Desde el equipo militante de Organización Socialista luchamos por todos los derechos para la comunidad LGBT y llamamos a la independencia política frente al gobierno del PAC y los demás partidos del régimen político para así garantizar a través de la movilización -tal como han hecho las mujeres en Argentina para exigir su derecho al aborto- las reivindicaciones más sentidas de la comunidad LGBT.