Entrevistamos a Maria Rovira, concejala de la CUP Capgirem Barcelona, quien el día 1 de septiembre fue víctima de una agresión sexual en el barrio de Gracia de Barcelona. Días después, ella lo denunció públicamente en un artículo, “Juntes farem nostra la nit” (Juntas haremos nuestra la noche), que ha impactado en todos los medios.

Cynthia Lub Barcelona | @LubCynthia
Marta Clar Barcelona | @MartaClar1
Martes 20 de septiembre de 2016
Como ella misma nos explica, "Me he quedado muy sorprendida porque no sabía cuando salió el artículo que se generaría tanto revuelo. El objetivo de sacar este artículo era realmente que se visibilizara que esto ocurre, que la gente lo hablara y tomase consciencia, pero también me sorprende mucho el cierre de filas que han hecho los mossos d’esquadra", cuestión en la que hace hincapié en toda su denuncia.
En las diversas declaraciones explicaste que tu experiencia no es un caso aislado, ¿cuál es tu visión sobre la situación de violencia machista que viven las mujeres en el conjunto del Estado español?
Yo creo que las mujeres estamos, en el conjunto del Estado, atravesadas por múltiples violencias. Desde violencias mucho más específicas a violencias físicas que incluso acaban en el asesinato de las mujeres y, que por lo tanto, vivimos en sus sistema patriarcal que se estructura en base a estas violencias. Desde intimidaciones, el hecho de que nos hagan callar, el hecho de que no haya visibilidad de las mujeres, los cánones estéticos que hemos asumido para ser reconocidas como mujeres "normales" y que formamos parte de esta sociedad. Aquí hay otro elemento que hay que añadir, hay una interseccionalidad que hace que no sea lo mismo una mujer blanca y de clase alta que las violencias que sufre una mujer inmigrante con pocos recursos económicos. Por lo tanto, también se tiene que poner sobre la mesa que las múltiples violencias nos afectan de manera diferente en función de nuestra clase social i en también en función de nuestra procedencia. Y en este sentido, hay que tener muy clara la pirámide de violencias. Hay muchas violencias que realmente son invisibles pero que realmente nosotras sí que las sentimos y sí que las notamos y que, cuando nos juntamos con más mujeres, somos capaces de verbalizarlas y decirlas.
Por lo tanto, es un ejercicio necesario el hecho de que haya colectivos exclusivamente de mujeres porque generan muchos más espacios en los que sí se pueden evidenciar todas estas violencias. Incluso dentro de los movimientos sociales también existe machismo latente, que por suerte llevamos años intentando combatir.
Cuentas en tu declaración que los mossos d’esquadra tuvieron respuestas como "estas cosas pasan" o que "son personas que no están bien de la cabeza". Una especie de naturalización y banalización de esta violencia. Además, también te preguntaron durante la declaración si no te habían intentado robar ya que si hubiese sido así el delito sería mayor. ¿Qué opinas de este discurso, de la actuación y de las consecuencias que tiene?
Pienso que al final este discurso que tienen los mossos d’esquadra es una reflejo del estatus quo aquí en Cataluña, pero también estoy segura de que pasa en el conjunto del Estado español. Y por lo tanto, yo creo que es muy preocupante. Es muy preocupante que dentro de los mossos d’esquadra, las persona que se dedican a casos de violencia machista y agresiones sexuales, tengan un discurso que no incorpore la perspectiva de género, que no incorpore todo el sistema de violencias que sufrimos nosotras y que se banalice de esta manera. Es importante porque, lamentablemente, todavía hay mucha gente, y muchas mujeres, que no están concienciadas y por lo tanto, que tú recibas esta primera respuesta hace que tú misma te preguntes si es necesario que denuncies, porque como que es una cosa "normal" quizás la deberías aceptar. Y por lo tanto, yo creo que en este sentido queda mucho trabajo.
Bueno, después incluso nos podríamos plantear si un mossos es la primera atención que tienes que tener una vez que has padecido una agresión, una vez que llamas a emergencias. Que el primero que venga sea un mossos d’esquadra, a mi parecer, no es lo correcto. Pero bueno, esto formaría parte de un debate más profundo también. Pero todos, a nivel administrativo, los diferentes agentes públicos que teóricamente trabajan en el circuito administrativo y público deberían tener un discurso mucho más claro sobre lo que son las violencias machistas, lo que es el sistema patriarcal y cómo se tiene que tratar a la persona que acaba de padecer una violencia machista sin victimizarla, sin culpabilizarla, sin hacerla sentir como si lo que ha pasado fuese "normal", porque al final evidencia la normalización de estas violencias en nuestra sociedad. Y a mí me pareció muy grave la actuación que hubo.
Sí que es cierto que ahora se ha creado un revuelo en el que incluso los Mossos dicen que actuaron según el protocolo. Entonces, si este es el protocolo, porque yo pensaba que se habían cometido errores, pero si ellos, incluso después de esta denuncia, defienden que este es el protocolo tenemos un problema todavía más grave.
De todos modos vemos como esta lógica de la que hablábamos ahora de banalización, naturalización y culpabilización no es estrictamente sólo de los Mossos d’Escuadra sino que podríamos decir que impregna el conjunto de las instituciones. De hecho hemos sabido, hace pocos días, de unas declaraciones que hizo el que sería el Concejero portavoz de CiU en el distrito de Sants – Montjuic, Lluís Sergi Sarri, que afirmó que la agresión que sufriste sería obra de un "perturbado" pero que no era machismo, y que además, estaba cansado "de escuchar la palabra machismo por todas partes" ¿Crees que este discurso se fomenta cada vez más desde los sectores más conservadores o reaccionarios desde las instituciones?
Claro, yo creo que el hecho de que las mujeres levantemos la voz, al final somos la mitad de la población y esto da mucho miedo a los hombres, porque estamos tocando sus privilegios, que se han construido en base a la opresión de las mujeres. Y por lo tanto, ellos tienen que reaccionar de alguna manera banalizando y haciendo mofa de lo que decimos las mujeres. Que si somos unas pesadas, que si siempre estamos hablando del machismo. En vez de hacer una reflexión profunda de aquello que estamos diciendo, lo que hacen es intentar esconderlo y no darle importancia a la voz que estamos levantando.
En este sentido, a mí lo que me sorprende es que esta persona diga esto. Yo he recibido mensajes de la Presidenta de la Diputación, que es de Convergencia, de la alcaldesa de la Garriga, que es de Convergencia, incluso del mismo grupo municipal, de su portavoz, que también es de Convergencia. Y lo que me sorprende es que a esta persona no se la haya cesado inmediatamente. Yo entiendo que es una figura pública y que no puede tener este tipo de comentarios porque necesita una revisión de sus roles como hombre, y por lo tanto, hasta que no se los haya revisado, esta persona no puede ocupar un cargo público.
De tu declaración sacaste la conclusión de que no era coherente pedir a las mujeres que denunciasen si después había una gestión como la que recibiste tú, que además, has confirmado por lo que dijeron los Mossos, lo hicieron cumpliendo los protocolos. ¿Qué piensas del papel de las instituciones respecto a la vulnerabilidad de las mujeres frente a la violencia machista?
Yo creo que aquí hay diferentes temas. Yo si no hubiera tenido apoyo social, si no fuera una persona que hace tiempo que conoce el movimiento feminista, que milita en una organización que tiene como uno de los ejes principales el feminismo, me hubiera sentido ultra vulnerable en todo el proceso. Por eso mismo, entiendo que una mujer, a la que ya le supone un esfuerzo muy grande poner una denuncia por el estigma que tendrás, el miedo que pasas.
Porque realmente, tampoco nos han explicado los circuitos de violencias machistas. Hay muchas cosas que si no te asesoras no conoces. Claro, si tú tienes el primer contacto con los Mossos y la denuncia no la puedes hacer hasta el día siguiente por la mañana, después de ver cómo te tratan los Mossos digas "bien, es que no hay que poner la denuncia". Porque es que además no llegará en ninguna parte, se está banalizando.
No te explican que tienes el servicio de atención y recuperación, que tienes el punto de atención a la mujer, que tienes diferentes asociaciones o colectivos feministas que pueden trabajar esto y que te pueden ayudar en estas circunstancias.
Por lo tanto, vamos a repensarlo, si Barcelona tiene un buen programa en este ámbito cómo lo podemos hacer para romper parcialmente las competencias de los Mossos y poder poner a nuestro personal y a nuestros trabajadores, que tengan una perspectiva feminista, que sean expertas también en estas cuestiones, pensemos en potenciar los colectivos feministas y poder de este modo intentar hacer algo más de protección a las supervivientes de este tipo de violencias.
Hace poco el Ayuntamiento de Barcelona presentó un protocolo del que sería un programa de intervención contra la violencia machista en el que planteaba la necesidad de hacer actos simbólicos como guardar un minuto de silencio cuando había un feminicidio. Teniendo en cuenta que son medidas más o menos simbólicas, ¿qué los límites dirías que tiene la lucha contra la violencia machista estrictamente desde las instituciones y cómo tendría que actuar ante esto el movimiento feminista y la izquierda anticapitalista?
Aquí hay un debate más profundo sobre el límite institucional de cualquier proyecto político. Al final las instituciones son unas estructuras patriarcales, son unas estructuras burguesas y es muy complicado, por no decir imposible, cambiarlas. Por lo tanto, el proyecto nuestro, y esto ya es más político, de como la CUP-Capgirem Barcelona analizamos la institución, es un poco generar instituciones paralelas donde gobierne la gente y que tú hicieras de mero transmisor de estas demandas y de estas informaciones, mientras acabas llevando a cabo aquello que la gente dice para que esta gente sea la que va evaluando y va participante de la responsabilidad de estas políticas.
En este sentido, desde nuestro grupo de trabajo sobre feminismos, lo que hemos valorado es la necesidad de referenciar y de potenciar todos aquellos colectivos feministas que ya existen y aquellos que se puedan crear, porque también es cierto que en los últimos diez años en Barcelona han ido saliendo muchas asambleas de mujeres y muchos colectivos que asumen la perspectiva feminista o la lucha feminista como una lucha necesaria dentro y fuera de sus organizaciones.
Entiendo que la institución sea muy volátil y que dentro de cuatro años puede ser que cambie el color del Gobierno, por eso creo que una de las apuestas claras es la de potenciar todo aquello que está fuera de la institución. Potenciar, dar recursos, referenciar, hablar todo lo que se haga desde la línea de feminismos con estos colectivos y que por lo tanto sean ellas las que al final cojan las riendas de las políticas en el ámbito de los feminismos de la ciudad.

Cynthia Lub
Doctora en Historia en la Universidad de Barcelona (UB), especializada en clase trabajadora durante el franquismo y la Transición, también en estudios sobre género y clase, feminización del trabajo y precariedad. Docente de educación secundaria pública.