La Izquierda Diario entrevistó a María del Carmen Verdú sobre el último caso de Gatillo Fácil conocido hace unos días, contra el joven Lucas Cabello, en la Boca.

Gloria Pagés @Gloria_Pages
Jueves 12 de noviembre de 2015
A propósito del último caso de gatillo fácil a manos de un policía de la Metropolitana, que dejó en gravísimo estado a Lucas Cabello de 20 años, La Izquierda Diario conversó con María del Carmen Verdú, referente de CORREPI, para conocer su opinión sobre el accionar, que ya se vuelve norma, de la Metropolitana y el resto de las policías.
¿Cómo considerás que influyen las campañas de mano dura, en sus distintas versiones como la llamada la "lucha contra el narcotráfico" en un aumento de la violencia policial?
MV: Las campañas de "mano dura", "ley y orden" y similares funcionan como vector hacia la legitimación de la política represiva estatal, factor tan necesario para los gobiernos burgueses como la represión misma, porque les permite administrarla con menor costo político. Sistemáticamente, los funcionarios, y los medios que actúan como caja de resonancia del discurso oficial, buscan instalar que la víctima "en algo andaba", o "algo habría hecho", versión en democracia del "por algo será" de la dictadura genocida. De ese modo, el lector o el televidente incauto registran que la policía "baleó a un delincuente", y no a una persona.
Así, se trata de neutralizar la identificación popular con la víctima, que decanta en solidaridad, y se fomenta el comentario brutal estilo Crónica: "Uno menos". Por eso es tan necesario, en la lucha antirrepresiva, confrontar a esas posiciones con la realidad de los miles y miles de pibes asesinados por la espalda o torturados hasta la muerte. Es con esa lógica que una de nuestras tareas sistemáticas, en CORREPI, es la recopilación de los nombres de los chicos y los de sus asesinos en el Archivo de Casos, y por eso también, en lugar de hacer una estadística de escritorio, llevamos ese Archivo cada año a Plaza de Mayo, para presentarlo en un acto que acompañan compañeros y organizaciones hermanas. Este año será el 26 de noviembre, a las 18:00.
La Policía Metropolitana, desde su creación, es responsable de más de veinte asesinatos y de cientos de heridos. El caso de Lucas ha puesto el ojo en los efectivos de esta fuerza, pero ¿cuál es la situación en materia de gatillo fácil de la Federal, la Bonaerense, y otras policías provinciales?
MV: Cuando hace 7 años se creó la Policía Metropolitana, dijimos que era cuestión de horas que tuviéramos que empezar a contar sus casos de gatillo fácil, tortura y represión a los trabajadores organizados. Señalábamos, como después lo pudimos probar en la práctica, que sus integrantes, en particular los cuadros medios y altos, venían de largas experiencias en fuerzas federales (PFA, Gendarmería, Prefectura) y provinciales (sobre todo bonaerense, pero también de otras provincias). Los tres metropolitanos que en 2016 irán a juicio oral por disparar con balas de plomo en la represión a la Sala Alberdi el 12 de marzo de 2013, cuando hirieron a dos compañeros de la Red Nacional de Medios Alternativos (Fernando Ruffa de Anred y Germán de los Santos de DTL!), vienen uno de la Federal y los tres de cuerpos especiales. Uno de ellos, como si fuera poco, está también imputado por los homicidios del Parque Indoamericano.
Las policías santafesina, federal, cordobesa y bonaerense encabezan el "ranking" en materia de gatillo fácil y muertes en lugares de detención en todo el país. Si calculamos, como hacemos en el Archivo, el índice de casos por millón de habitantes, Santa Fe y Tierra del Fuego superan a Buenos Aires y Córdoba. Con ese gráfico queda claro que no se trata de "abusos o excesos" de una u otra fuerza en particular, sino de una política de Estado, que implementa el aparato represivo, vistan el uniforme que vistan.
¿Cómo ves ante un nuevo gobierno, encabezado por Macri o por Scioli, la situación represiva hacia la juventud y los trabajadores que salgan a luchar?
MV: El próximo período, sea Macri o Scioli el presidente, nos garantiza un escenario duro, con más ajuste y represión. Más allá de algunas diferencias no menores en el perfil de cada uno, así como en sus marcos de alianzas, tienen coincidencias fundamentales como la promesa de devaluación, el endeudamiento externo, el vínculo privilegiado con los capitalistas locales, etc. Todo eso permite avizorar un futuro inmediato de muchas luchas, que deberán enfrentar un aparato represivo cada vez más numeroso, más presente en el territorio, con más y mejor logística y armamento, y un manejo calificado de sus habituales "tareas de inteligencia". Los jóvenes y los trabajadores deberán centrar sus esfuerzos en organizarse para sostener la resistencia a lo que se viene, con mucho énfasis en la coordinación y la unidad de acción. Porque vengan los golpes del lado del conservadurismo liberal o de la salida por derecha del kirchnerismo, lo cierto es que vamos a tener que estar en las calles más que nunca, dispuestos a defender nuestro derecho a una vida digna.