La UCA estudió la evolución del mercado de trabajo donde revela los problemas de empleo y que los sectores informales enfrentan un mayor riesgo de subocupación y empobrecimiento.

La Izquierda Diario @izquierdadiario
Martes 24 de mayo de 2016
El Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA) presentó avances de un estudio sobre la estructura social del trabajo y calidad de las inserciones laborales. Una de las conclusiones del informe es que desde el 2010 "más de 10 millones de personas sufren problemas de empleo" y advirtió que la pobreza, como consecuencia de la inflación y la caída de la actividad económica, avanza sobre los trabajadores informales de sectores populares no marginales o clase media baja.
El estudio detalló que "a fines de 2015, sólo 43% de los activos poseían un trabajo asalariado o no asalariado con calidad plena de derechos laborales (8,3 millones de trabajadores), 31,9% poseían un empleo precario (6,2 millones), 15,6% realizaban actividades de escasa remuneración, alta inestabilidad o eran beneficiarios de políticas de empleo (3 millones) y 9,4% se encontraban desocupados (1,8 millones)". En conclusión, "en total, más de 10 millones de personas sufrían problemas de empleo".
La UCA señala que "la persistencia de un amplio sector micro-informal, compuesto de dueños y asalariados de pequeñas empresas, cuentapropistas no profesionales, trabajadores domésticos o familiares, en la estructura productiva constituye uno de los mayores inconvenientes en el mercado de trabajo por sus características de reducido nivel de productividad y retribuciones. En los últimos años este sector incrementó su incidencia. A fines de 2015, representaba el 53,9% de los trabajadores ocupados: 9,4 millones de personas".
Sector informal más vulnerable
El estudio muestra que los sectores informales enfrentan un "mayor riesgo de subocupación y empobrecimiento" y que ese riesgo abarca "no sólo el 30% de los hogares que para subsistir además de realizar trabajos de indigencia reciben algún tipo de ayuda social, sino también miles y miles de microempresas informales y emprendimientos familiares".
El informe advierte que "una amplia capa de trabajadores asalariados precarios, trabajadores independientes no profesionales, pequeños comerciantes y trabajadores eventuales. Además de carecer de visibilidad y de representación política, o debido a ello, no han sido objeto de una especial protección social frente a la situación crítica generada por la caída del consumo, el aumento de los precios y el mayor riesgo de despido o caída de la actividad". Este sector es más vulnerable porque “no llegan los aumentos por paritarias, ni las tasas de interés favorables, ni las tarifas sociales, ni el salario familiar, ni los aumentos en los programas sociales".
El Observatorio de la Deuda Social de la UCA lanzó una fuerte crítica a los "empresarios empoderados", que "pudieron, una vez más, protegerse frente a la incertidumbre. Entre otros abusos, aumentaron precios antes, durante y después de la devaluación, así como incluso después del ajuste de tarifas, aún a pesar de la caída del consumo y la creciente recesión".
La UCA sostuvo que "es una tarea urgente del gobierno atender a los sectores más vulnerados por la transición, proteger el empleo actual y activar políticas de empleo con plenos derechos".
Los adelantos de informe que se dieron a conocer a la prensa muestran cómo no se resolvieron los problemas de empleo en la década pasada, mostrando que continuó la precarización laboral a pesar de la creación de puestos de trabajo. Sin embargo, el estudio es benévolo con el Gobierno de Macri y sus políticas.
El gobierno impulsó todas medidas PROempresariales, devaluación, suba de tarifas, quita de retenciones que aceleraron la inflación, despidos y el reciente veto a la ley antidespidos. Este combo golpeó el poder adquisitivo de los trabajadores precarios, pero también a los que tienen empleo formal, ya que la mayoría tiene ingresos menores a $ 8.000 cuando la canasta básica para una familia tipo (matrimonio con 2 hijos menores) alcanzó en abril $ 18.297,70 según la Dirección de Estadísticas y Censos de la Ciudad de Buenos Aires. La misma UCA publicó que la pobreza tuvo un salto este año cuando pasó de 29% en 2015 a 34,5% en el primer trimestre de este año.
En los próximos días se difundirá el documento completo.