Tras conocerse un nuevo escándalo de corrupción que involucran al presidente golpista Michael Temer, masivas movilizaciones estallaron en la Avenida Paulista mientras el futuro del gobierno es un completo enigma.
Jueves 18 de mayo de 2017
A las 7 de la tarde, hora brasileña, un nuevo escándalo que involucraba directamente a Michael Temer sacudió al pueblo brasileño agudizando la crisis política que vivía el país tras la destitución de Dilma Rousseff el año pasado. Se trata de un audio entregado por el dueño de la empresa frigorífica JBS, en el cual se escucha a Michael Temer sobornar al expresidente de la Cámara de Diputados Eduardo Cunha-principal impulsor del impeachment contra Dilma Rousseff- con el motivo de comprar su silencio frente a casos de corrupción que los involucran.
El golpe parlamentario que concluyo con la destitución de Dilma Rousseff, no solo marcaba el inicio de una profunda crisis política que se arrastra hasta el día de hoy, sino que también marcaba las reaccionarias expectativas de los partidos de derecha y de los empresarios con el fin de hacer pagar la crisis económica a los trabajadores.
Desde el momento en que Temer asume el mando del gobierno, comenzó a aplicar un paquete de medidas que incluyeron la remoción de múltiples ministerios como el de las mujeres, de la cultura y varios otros. Las medidas de ajuste como la reforma previsional, que recortaba las pensiones y aumentaba la edad jubilatoria, y la reforma del trabajo, que fortalecía la tercerización, vino acompañada por una fuerte represión a las movilizaciones y cualquier forma de manifestación social.
A más de 2 años de que el gigante de Sudamérica entrara en recesión económica, las cifras rojas no tienen intensión de desaparecer. En medio del noveno año de la crisis económica internacional, la desaceleración china y los bajos precios internacionales del petróleo la economía brasileña, principalmente rentista, no tiene respiro de aire fresco. El destape de los casos de corrupción que involucraron a múltiples figuras de los partidos tradicionales de Brasil profundizo la crisis política y el descontento en amplios sectores.
Fue hace un par de semanas, y como respuesta a las reformas del gobierno, las principales centrales sindicales convocaron a lo que se convirtió la más importante huelga general en los últimos 20 años, la semana pasada otra importante marcha se desarrolló en las calles de Brasilia expresaban el profundo descontento en la clase trabajadora más grande de Latinoamérica.
Esta noche, tras destaparse el escándalo, la principal avenida de Sao Paulo fue desbordada por las movilizaciones exigiendo la salida de Michael Temer y para mañana están convocadas movilizaciones en las principales ciudades del país.
Según señalo Diana Assunçao dirigente del Movimiento Revolucionario de Trabajadores(MRT), grupo hermano en Brasil del Partido de Trabajadores Revolucionario(PTR) parte de la Red Internacional Izquierda Diario “los tiempos se aceleran para que los trabajadores den una respuesta a la crisis política derrumbando a Temer con sus manos y no por las maniobras del congreso o del judiciario”[…] “Es imperante la necesidad de que las centrales sindicales convoquen a una nueva huelga general y se plantee luchar por una asamblea constituyente libre y soberana apoyada en la movilización”.