El líder del Frente Renovador participó de un acto encabezado por el flamante líder de la CGT y miembro de su fuerza política, Carlos Acuña. ¿Oposición responsable o dadores de gobernabilidad?
Lunes 29 de agosto de 2016 11:55
En el acto, el tigrense se refirió a la llamada “Marcha de la Resistencia” que convocó el kirchnerismo. Pero no lo hizo para opinar sobre el contenido político de la marcha (donde “resistencia” y “Cristina conducción” tuvieron un signo igual), sino para atacar el método de protesta en general y asociarlo a la violencia: “Viene un nuevo tiempo. El camino es el reclamo y la propuesta, y no la violencia y la protesta, como plantean algunos sectores".
Con estas declaraciones, Massa se suma al arco de dadores voluntarios de gobernabilidad, que hablan de la protesta como forma de desestabilizar al gobierno. Curiosa concepción de la violencia de quien durante el año pasado se mostró en spots televisivos junto, a tanques y aviones militares como “propuesta” para mejorar la calidad de vida en los barrios más empobrecidos.
Massa, que votó cada una de las medidas que el gobierno necesitó para aplicar el ajuste en curso, empezando por el pago a los fondos buitre, no se queda en su rol de diputado para construir una "oposición responsable". Su fuerza política está acompañando, con entusiasmo, la nueva etapa que se abre en la CGT. Su participación en el acto organizado por Acuña, estuvo atravesada por decenas de elogios al nuevo Secretario General de la central. “Llegar a la máxima representación de los trabajadores argentinos es un mérito suyo y de todos los trabajadores de estaciones de servicio. Va a saber defender a todos los trabajadores del país", dijo el líder del Frente Renovador. Lo que omite Massa es que lo único que pretende defender Acuña son los privilegios de la cúpula sindical, evitando por todos los medios molestar a Macri, que fue tan bondadoso con los fondos que le giró a las obras sociales a cambio de la tregua que la central mantiene con el gobierno.
El líder de la CGT, por su parte, confirmó el espíritu moderadísimo de Massa: "El Gobierno tiene que gobernar y resolver problemas con equilibrio. Los trabajadores mostramos que hay una unidad, una voz autorizada institucionalmente para marcarle al Gobierno lo que no está bien y hacerle las propuestas que vemos para mejorar la situación de los trabajadores".
Para Acuña la voz autorizada es la de los burócratas que dirigen la CGT, no la de los trabajadores. Estos, que están sufriendo el ajuste, piden que las centrales se pongan a la cabeza de un plan de lucha para frenar el ajuste de Cambiemos.
La izquierda convoca a poner en pie un fuerte movimiento contra el tarifazo, que le exija a las centrales sindicales un paro nacional este 16 de septiembre, con movilizaciones a los lugares donde se realizarán las audiencias para legitimar los aumentos.