Ayer por la tarde más de mil personas salieron a las calles a exigir que se respeten los derechos conquistados con la organización y la lucha de la comunidad LGTTBI.
Daniela Álvarez Docente y Psicóloga | Mendoza
Miércoles 29 de junio de 2016 10:02
Organizaciones y colectivos LGTTBI como la CLIK, la Colectiva, 1969, Pan y Rosas, Mujeres autoconvocadas, etcétera, marcharon coloridos por la ciudad en el marco del Día del Orgullo. Hoy, a 47 años de la revuelta de Stonewall, con un gobierno que ataca los derechos de las mujeres, de gays, lesbianas y trans se vuelve necesario salir a defender algunas conquistas y exigir tantas otras.
La mayor masacre a tiros en la historia de EEUU que ocurrió hace unos días fue un claro y extremo caso de homofobia-y racismo. En Argentina, a pesar de contar con una legislación de avanzada en materia de derechos para gays , lesbianas y trans; en la realidad concreta de la comunidad se refleja escasamente. La homofobia y los casos de travesticidio, como también los asesinatos a lesbianas y gays es una dura realidad. Consuelo Herrera, activista trans, explica que “la comunidad LGTTBI es la que más sufre de asesinatos, comparada con el resto de la población”. Es decir que del total de miembros de la comunidad LGTTBI, el porcentaje que muere en manos de la violencia patriarcal, es el más grande en relación a otros grupos sociales.
Consuelo agrega “no quiero un gobierno que use a las mujeres trans para la foto”, señalando la demogogia del gobierno actual que, por ejemplo, recorta el presupuesto para Salud Sexual y Reproductiva.
En una sociedad machista como la nuestra, el colectivo trans enfrenta condiciones de vida muy precarias y difíciles. De pequeñxs son incomprendidxs y expulsadxs de sus hogares. El acceso a la educación es limitado por la discriminación. También acceder a un empleo, lo que lxs deja con pocas alternativas laborales, y la prostitución termina siendo una salida. Tampoco les es fácil acceder a la salud. Lxs atraviesa la opresión de clase, de género y su modo “antinatural” de identificación sexual. Finalmente, su esperanza de vida es de apenas 35 años.
Lxs manifestantes además repudiaron el aumento de la represión y de las fuerzas de seguridad y exigieron la derogación inmediata de los artículos discriminatorios y anticonstitucionales del código de faltas de la provincia y de las ordenanzas municipales que traen persecución y violencia a las personas que ejercen la prostitución. También reclamaron que haya educación sexual integral en las escuelas y que nadie tenga que negar lo que es para acceder a un trabajo.
La juventud del PTS también participó de la marcha y señalaron que “ acompañan la lucha por un mundo donde se respeten nuestros cuerpos, nuestros deseos y nuestras vidas”.