Los anuncios de Reforma Laboral, ya se materializaron en un borrador concreto, ya se consensuó con la CGT, y ahora el Gobierno la envía al Congreso. La clase obrera mendocina, no encuentra espacios con vocación de lucha que la representen totalmente. Pero en las bases crece la inquietud.
Edgardo Videla Delegado Comisión Interna de Cuyoplacas | Mendoza
Sábado 18 de noviembre de 2017 13:26

Desde que Brasil aprobó su Reforma Laboral, a mediados de este año, el Gobierno Macrista manifestó su voluntad de ir en el mismo sentido, con las leyes que regulen los derechos laborales en Argentina. No fueron pocos los analistas que comenzaron a estudiar lo de Brasil, pensando que sería inaplicable en nuestro país. Ni fuimos pocos los obreros que encendimos las alertas presintiendo un ataque directo del Gobierno.
Luego de la aprobación generalizada que las urnas le dieron a Cambiemos en las últimas elecciones legislativas, el Gobierno salió sin pudores, a comenzar con una serie de Reformas que incluían un Borrador de Reforma Laboral, de 156 páginas y cerca de 150 artículos con modificaciones a la actual Ley de Contrato de Trabajo.
Lo vidrioso comenzó a aclararse, y los tiempos se aceleran.
Corporativismo Empresarial
En este marco de Reformas, la Reforma Tributaria, desembarcó en Mendoza afectando a la industria madre de la provincia: la vitivinicultura. Los empresarios bodegueros dieron muestra de su clásica actitud corporativa, se juntaron y fueron a “patearle la puerta” al Gobernador Cornejo, y su Ministro Kerchner, que salieron a llevar todas las quejas del sector empresario, al mismísimo Presidente de la Nación. Como obedientes administradores de los negocios de la burguesía mendocina, consiguieron que las ganancias de los bodegueros mendocinos no se vean disminuidas de ninguna manera, con un resultado tan contundente, que levantó sospechas de una puesta en escena entre Cornejo y Macri.
De más está decir que estos empresarios, como casi todos, hacen un culto de la voracidad, la insensibilidad y la codicia, que son los mismos que reclaman millonarias ayudas del Gobierno ante las inclemencias climáticas, pero se llevan la plata a paraísos fiscales cuando exportan sus producciones. Que son los mismos empresarios que aplauden, en nombre de la competitividad, a un Gobierno que se endurece contra los trabajadores, y a los que les perdonaran millonarias evasiones, por haber explotado en negro a muchos trabajadores durante años, (con la nueva Reforma Laboral). Y que entre estos, se encuentra la Diputada Nacional, mendocina y bodeguera, Susana Balbo, que consideró “baja” su dieta de Diputada.
Pero hay algo que los trabajadores debemos aprender de estos parásitos de la sociedad, es a tener esa actitud corporativa que los lleva a sacar todas sus herramientas en defensa propia. Nosotros los trabajadores, estamos esperando que nuestros representantes sindicales o políticos hagan algo que impida la aplicación de la Reforma Laboral, pero no hacemos lo que hacen los empresarios, juntarnos e ir a patear las puertas de los sindicatos o del Gobernador.
Las poderosas herramientas que sacan a relucir los empresarios son sus medios de producción, sus fábricas, sus bodegas, y su capacidad de generar empleo. Pero esas fábricas, son cáscaras vacías, sin la capacidad de hacerlas producir, que solo tenemos los obreros. Los Empresarios son nada, sin nuestra fuerza de trabajo, que produce la riqueza que ellos disfrutan, y que les da el poder de ponerles condiciones a los gobiernos.
CGT: Dialogar para Traicionar
Por prescindir de esta actitud corporativa, es que nuestro destino queda en manos de otros, que están muy lejos de entender nuestra situación, dado que su nivel de vida y sus ingresos, les genera mayor empatía con empresarios y gobernantes, que con el tipo que todos los días se levanta para ir a marcar una tarjeta, y ponerse al servicio de un patrón. Si no, miremos con que liviandad, Caló, Secretario General de la UOM, decidió que los trabajadores de Tierra del Fuego, tengan su salario congelado hasta el 2020.
Así es que la Confederación General del Trabajo, (CGT), aceptó sentarse a discutir este borrador de Reforma Laboral con el Gobierno, cuando ni siquiera debería haberle dado entidad. Sentarse a una mesa de negociación, es darle crédito a una reforma que, de 145 artículos, solo uno (Licencia por paternidad), es favorable a los trabajadores. Peor fue, sentarse y acordar, y tener a los triunviros sintiéndose campeones del diálogo, porque lograron suavizar tres artículos, (Indemnizaciones, Banco de horas, tercerización del empleo), pero que siguen siendo nocivos para los trabajadores, y permiten que el gobierno, no los aplique en la Reforma, perolos negocie en los Convenios por sector.
Héctor Daer, Juan Carlos Shmid, y Carlos Acuña, son representantes burocráticos de los trabajadores, atornillados a sus sillones sindicales, pero no son la voz de todos los laburantes argentinos. Son una fracción mayoritaria dentro de las Centrales Sindicales Argentinas, pero la CTA, por ejemplo, no ha aceptado la Reforma Laboral, aun así, ni Yasky, ni los Triunviros, son la voz de la clase obrera nacional. Y en todo caso, la voz de los trabajadores se hará escuchar en las calles, y no en espurias mesas de dialogo con vetustos representantes del movimiento obrero.
La Rosca y el Movimiento
Mientras la CGT, transa, la CTA no discute, y muchos sectores sindicales, con figuras de renombre y trayectorias, (buenas y malas), pasean por los medios de comunicación dando su opinión con mayor o menor tibieza. El borrador de Reforma Laboral pasó a ser Proyecto de Ley, y entrará, ya mismo, a Senadores en el Congreso de la Nación, y la mayoría del Sindicalismo Argentino, sigue opinando, criticando, “jetoneando”, o porque no? especulando. Pero de llamar a una acción concreta contra la Reforma Laboral, nada. Solo rosca.
Únicamente el MAC (Movimiento de Agrupaciones Clasistas), parece entender la urgencia del momento, planificando, votando en asambleas democráticas las acciones concretas a seguir para manifestar su rechazo a la Reforma Laboral que se presenta como una amenaza para el futuro de la clase obrera.
Materializando este rechazo, el pasado jueves, en un corte de la 9 de Julio, una de las principales avenidas porteñas, para enviar un mensaje de repudio al gobierno, una exigencia de movilización a las Centrales Sindicales y Gremios en general, y fundamentalmente, una invitación a todos los trabajadores que tiene la voluntad y la inquietud de no entregarse sumisos a la Reforma Laboral. El MAC, se ofrece como espacio de contención, y como vía de desarrollo para todos estos laburantes.
La Quietud de una Siesta Menduca
En Mendoza, el panorama dominante es el de la rosca. Algunos gremios están mirando hacia Buenos Aires, y mantienen un hermetismo, que llena de inseguridades o de ignorancia a sus afiliados. Otros sindicatos, con la mejor intención, están programando y realizando charlas informativas, lo que está muy bien, quiere decir que se está poniendo la realidad sobre la mesa para que los trabajadores interesados tomen conocimiento y lo transmitan en sus lugares de trabajo, pero, estamos en un punto al que a la charla informativa, hay que acompañarla con propuestas concretas de acción.
El Gobierno nacional, luego de las elecciones de octubre, hace gala de una celeridad que va dejando atrasados en el tiempo, a los planes o proyectos de los gremios, relacionados a la reforma laboral. Pero de las Charlas Informativa, surgidas de los más variados espacios sindicales, se ha generado una especie de vanguardia en las bases, que, conscientes de que estamos ante un momento histórico en perjuicio de la clase obrera, entienden que la respuesta debe ser una resistencia a la altura de la circunstancias. Y es en este punto donde, en Mendoza, como en casi todo el país, la clase obrera no encuentra el rumbo para iniciar el movimiento, o al menos, esa vanguardia con mayor preocupación y compromiso. No tenemos en Mendoza, la presencia fuerte de un MAC, como sí ocurre en otras provincias, que muestre la punta del ovillo a los trabajadores que estén dispuestos a entrar en movimiento para rechazar la Reforma, y que les permita desarrollar esa vocación de lucha.
Agruparnos para Rechazar los Ataques
Ya no tenemos margen, para seguir solo instruyéndonos acerca de lo brutal del ataque a la clase obrera, ni nos da el tiempo para esperar a que la CGT fije posición, todo esto ya lo vimos, y ya lo conocemos. Mayor pérdida de tiempo sería, dar rodeos en la indignación por las traición de la CGT, o por la pasividad del gremio que nos nuclee como laburantes.
Este momento necesita, que las vanguardias obreras, salgan de las bases, y comiencen a conocerse, a hablarse, a ponerse de acuerdo, y a generar un movimiento con una fuerza renovada de la clase trabajadora.
Este momento, necesita que se unifique por completo, la voluntad de resistir a un Gobierno que no encuentra oposición para imponer su voluntad, una voluntad que va muy a contramano con las necesidades y los intereses de quienes producimos la riqueza del país. Hoy debemos derribar cualquier barrera que divida a la clase obrera, desde las ideológicas, ya que el gobierno no pregunta si sos peronista, radical o de Izquierda, para imponerte una quita de derechos laborales, hasta las diferencias entre empleados públicos y del sector privado, ya que Cambiemos no pregunta si sos metalúrgico o docente, para aplicar un tarifazo en los bienes y los servicios. Hoy más que nunca la clase obrera debe ser una sola.
Aquellos trabajadores con consciencia de clase, no podemos permitirnos una actitud pasiva o expectante, necesitamos generar espacios en donde las decisiones sean nuestras, consensuadas en asambleas democráticas. Necesitamos fijar acciones claras y contundentes. Con o sin dirigentes sindicales, necesitamos decir que no a los atropellos. Necesitamos echar por tierra la Reforma Laboral del Gobierno.
Estamos ante un ataque histórico, y si no lo enfrentamos estaremos traicionando a la historia de lucha de la clase obrera, renunciaremos a derechos por los que otros obreros dieron su vida, solo para forjar en beneficio nuestro, un futuro mejor. Y estaremos, además, traicionando el futuro, estaremos traicionando a las próximas generaciones, ya que ellos entraran en un mercado laboral, en donde la precarización sera normal, donde se naturalice la explotación del ser humano. Y todo eso será porque nosotros no solo no supimos defender el legado de nuestros antecesores, sino que fuimos incapaces de forjar un futuro mejor para nuestros hijos. Y esa, es una culpa que no quiero llevar sobre mis hombros.