La canciller alemana, Angela Merkel, abogó este lunes por una "reducción sensible" del flujo de refugiados que llegan a Alemania, país que, advirtió, a la larga no podrá seguir con la acogida de los contingentes migratorios actuales.
Martes 15 de diciembre de 2015
Foto: EFE / Michael Kappler
Como parte de su política cada vez más restrictiva hacia los refugiados, anunció que "Tenemos que lograr una reducción sensible de esas flujos porque ello va en interés de todos", dijo la canciller ante el congreso federal de la Unión Cristianodemócrata (CDU) celebrado en Karlsruhe (suroeste del país) y cuyo tema dominante ha sido la crisis de los refugiados.
Merkel se ratificó en su convicción de que Alemania está capacitada para hacer frente a los grandes retos que plantea la llegada de solicitantes de asilo, "ya que forma parte de nuestra identidad como país afrontar y superar los mayores desafíos", apuntó.
La canciller se refirió a las críticas internas que le ha costado la frase pronunciada en agosto, cuando afirmó que Alemania estaba capacitada para acoger esos flujos, para añadir que, sin embargo, ni un país como el suyo puede, de forma duradera, seguir acogiendo contingentes parecidos.
Este pronunciamiento es una clara señal conciliadora al ala del partido que exigía la imposición de un límite cuantificable a la acogida de refugiados, cuestión que ella rechaza.
Merkel insistió en que es "interés común" -de Alemania, de Europa y de los propios refugiados, "porque nadie deja a la ligera su país"- lograr esa reducción sensible de la llegada de peticionarios de asilo.
El discurso de Merkel, ante un millar de delegados, siguió la línea conciliadora marcada el domingo en las sesiones preparatorias del congreso, cuando la cúpula redactó una moción calificada de consenso sobre la llegada de los refugiados.
La moción queda a medio camino entre las exigencias de un límite cuantificable y las aspiraciones de que, por lo menos, quede establecida la necesidad de una reducción "sensible".
Asimismo se incorporó un párrafo donde se considera que ni un país como Alemania puede, a la larga, seguir acogiendo tales contingentes de refugiados, ya que ello sobrepasa las posibilidades de ese Estado y su sociedad.
Aún falta la intervención de este martes en el congreso, del primer ministro bávaro, Horst Seehofer, líder de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU), que exige que se contenga la llegada de refugiados, que se produce principalmente a través de ese "Land" del sur alemán.
La mayoría de la cúpula de la CSU insiste en que es preciso imponer un límite cuantificable a la llegada de refugiados y éste será el tema central del discurso de Seehofer, según ha anunciado el líder bávaro.