Entre cintas, productos rosas, descuentos en maquillajes y ropa de dama y pequeños descuentos para estudios de mujeres en grandes laboratorios privados, se celebró el mes del cáncer de mama.
Sábado 7 de noviembre de 2015
De acuerdo a datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) el cáncer de mama es uno de los más comunes entre las mujeres de todo el mundo, estimando que en 2004 murieron 519 000 mujeres por esta causa.
Por ello se han realizado diversas campañas para que las mujeres comiencen a explorarse y así detectar a tiempo el cáncer, ya que la OMS asegura que el cáncer de mama ha aumentado en todo el mundo, sin embargo es más frecuente en países oprimidos por el imperialismo, debido a la falta de programas de detección temprana y de servicios adecuados de diagnóstico y tratamiento.
En un país donde la precarización laboral tiene rostro de mujer, son las mujeres trabajadoras, indígenas y campesinas las que viven más cruelmente la enfermedad debido a la falta de recursos y de seguro social. El cáncer impacta no sólo a aquella que la padece -física y emocionalmente- sino también a la economía familiar debido a los inagotables gastos de traslados y tratamientos, ya que sólo existe un Instituto Nacional de Cancerología para toda la República, que no se da abasto entre los cientos de casos que tiene que atender.
Las empresas ganan mientras las mujeres no tienen acceso a servicios de salud
En vez de que el gobierno genere campañas de detección temprana y garantice la creación de nuevos hospitales gratuitos y de calidad para disminuir las muertes por cáncer, son los grandes empresarios quienes aprovechan esta situación para hacerse publicidad, comercializan la enfermedad vendiendo productos rosas que supuestamente ayudan a la causa pero en realidad uno no sabe cómo se ve reflejada esa “ayuda”; y de paso refuerzan el estereotipo de que la mujer es la encargada de todas las cuestiones del hogar, porque en su mayoría los artículos que “combaten al cáncer de mama” o se “pintan de rosa” son electrodomésticos, maquillajes, ropa o cualquier artículo del hogar.
Así, la importancia de darle salida a una de las primeras causas de muerte en las mujeres queda en segundo plano, pues se vuelve un negocio para las empresas, y se trata de maquillar este problema de salud pública en “grandes campañas” donde se despilfarran los recursos económicos y las empresas puedan librarse de pagar impuestos.
Una salida a las condiciones de muerte y enfermedad que no depara este sistema
La única vía posible para garantizar nuestro derecho a la salud pública y de calidad en todo el país es a través de la movilización en las calles, codo a codo con los trabajadores de la salud que enfrentan las medidas del gobierno por privatizar la salud pública ya que no podemos esperar que las medidas salgan de un Estado que precariza nuestra vida con salarios de miseria y que genera las condiciones para que nos asesinen.
Por eso, te invitamos a ser parte del 1er Encuentro de Mujeres de Pan y Rosas que se llevará a cabo el próximo 21 de noviembre en Belisario Domínguez #32 a las 10:00hrs; porque sólo organizadas vamos a poder enfrentar y darle una salida real a la precarización de la vida y a la violencia feminicida que cobra la vida de una mujer cada 3 horas 20 minutos.
Regístrate en: www.panyrosasmexico.wix.com/panyrosas