Reproducimos la carta de Gustavo Bermejo, uno de los trabajadores del RENATEA en lucha contra el cierre y los despidos del gobierno nacional.
Domingo 12 de junio de 2016 11:32
Mendoza, 10 de junio de 2016
Mi nombre es Gustavo Ariel Bermejo, tengo 30 años y soy trabajador de planta permanente del Estado de la Nación Argentina desde 2013. Específicamente trabajo en el Registro Nacional de Trabajadores y Empleadores Agrarios (RENATEA) que es un ente autárquico del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, encargado de velar por los derechos de los trabajadores agrarios y combatir la trata laboral y el trabajo infantil.
Yo padezco esta enfermedad genética y progresiva, distrofia muscular Facio-escapulo-humeral, considerada una discapacidad en el certificado nacional que poseo.
La distrofia muscular Facio-escapulo-humeral es una enfermedad hereditaria que provoca debilidad muscular progresiva que afecta principalmente a los músculos de la cara, hombros y brazos. Es uno de los muchos tipos de distrofia muscular que existen.
Por esto estoy amparado por el Sistema de Protección Integral de los Discapacitados que en la ley 25.689, aprobada en 2002 y promulgada en 2003, plantea la obligación de “ocupar personas con discapacidad que reúnan condiciones de idoneidad para el cargo en una proporción no inferior al 4% de la totalidad de su personal”.
A finales del año 2015, un día después del resultado del ballotage, la justicia declaró inconstitucionales 2 artículos de los 110 que componen la ley 26.727 de Trabajo Agrario que creó el RENATEA y por lo tanto este organismo se privatizará como RENATRE, antigua institución dirigida por la patronal y el gremio UATRE.
Las nuevas autoridades tanto del Gobierno Nacional y las del RENATEA en connivencia con el gremio que nos nuclea, U.P.C.N., decidieron que el personal que ingresó a partir del año 2012 quedaría desvinculado del Estado Nacional.
Me están por despedir sin justa causa, sin sumario y violando mi garantía de estabilidad como empleado público consagrada en el artículo 14 Bis de la Constitución Nacional.
Me duele mucho que dentro de los responsables directos de este atropello a la ley figuren la vicepresidenta de la nación, Gabriela Michetti, y el Ministro de trabajo, Jorge Triaca, que saben perfectamente las desventajas contra las que luchamos las personas que tenemos alguna discapacidad a la hora de conseguir trabajo en Argentina.
No voy a dejar de luchar por mi fuente de trabajo porque los derechos humanos que se vulneren en mi persona podrán funcionar como antecedentes con otros trabajadores si yo no me planto en el respeto a las leyes que nuestra democracia nos brinda.
La reubicación en el Ministerio de Trabajo es mi derecho por ley y el ejecutivo nacional debe respetar la ley.
Gracias por su atención.
Gustavo Ariel Bermejo
DNI: 32.192.575