La reforma laboral ha recorrido un largo trecho en los salones parlamentarios. Cada semana que pasa vemos como los empresarios y la derecha intentan ponerle freno a cualquier iniciativa que favorezca a los trabajadores, por mínima que sea.
Domingo 22 de noviembre de 2015
Por ejemplo, con el estatuto especial para las pymes que pretende aumentar el quórum de 8 a 25 trabajadores para formar sindicatos (las pymes son alrededor del 80% de trabajadores en Chile). Con las restricciones a la huelga como el reemplazo interno y la posibilidad legal de los sindicatosde descolgarse en cualquier momento. Con la flexibilidad laboral encubierta. Todo esto se cocina en el senado. El gobierno deja luz verde a todo esto y algunos sectores del gobierno directamente apoyan estas iniciativas del empresariado, mostrando su carácter patronal y anti-obrero.
La dirección oficial de la CUT del PC-PS-DC mantiene su estrategia de diálogo social, de negociar en las comisiones del parlamento, de dialogar en instituciones de este régimen corrupto y empresarial que solo prepara leyes anti-obreras. Así fue el jueves 12 pasado con la presencia de Bárbara Figueroa en el CED (Centro de estudios del Desarrollo) en un desayuno con cerca de 20 “profesionales” para tratar la reforma laboral. Aquí Bárbara Figueroa expuso acerca dela reforma laboral, planteando que 3 puntos son esenciales: la Titularidad sindical, la extensión de beneficios, y la huelga sin reemplazo interno. El problema de todo esto radica en que la reforma laboral se encuentra bajo la ofensiva del empresariado y la derecha que han hecho una campaña acusando a la reforma de “pro-sindical”. Para doblarles el brazo a los empresarios ¿será en este terreno de comisiones parlamentarias y Centros de desarrollo dirigidos por empresarios y “profesionales” a sueldo de los dueños de Chile? Desde Alternativa Obrera decimos tajantemente que no, porque con esta estrategia de diálogo social entre 4 paredes buscan mantener todo controlado, donde las decisiones las siguen tomando los empresarios y sus partidos patronales: los trabajadores y sindicatos aquí no tenemos voz alguna. La dirección oficial de la CUT viene siendo servil a esa estrategia, que solo ayuda a la clase patronal a mantener la herencia de la dictadura intacta. La dirección oficial de la CUT desayuna con los empresarios, desayuna con los centros de estudios de los empresarios, pero jamás los hemos visto desayunando con los trabajadores de base y los sindicatos para preparar un paro nacional que eche abajo el código laboral anti-obrero.
¿Cuál será el terreno en que efectivamente lograremos echar abajo este código laboral heredado de la dictadura? La realidad misma lo está mostrando.Los trabajadores en Chile muestran otra disposición de lucha. Lo vimos con el paro del registro civil de 39 días que derrotó al gobierno, con acciones combativas en las calles y un paro nacional en solidaridad de la ANEF. La reciente toma de planta de Aserraderos Temuco en Valdivia ante el cierre y no pago de sueldos e indemnizaciones es otro ejemplo de esta nueva disposición de lucha que muestra la clase trabajadora. Lo mismo los profesores con su reciente paro nacional con movilización de 57 días. Los mineros subcontratados de Codelco y las dos tomas de plantas mineras en El Salvador y ministro Hales. Y muchos otros ejemplos en que la clase trabajadora retoma métodos históricos de lucha. Aquí está nuestra fuerza: en la huelga, en la toma de planta, corte de caminos y la unidad de la clase trabajadora. Mientras todo esto ocurre y se desarrolla, la dirección oficial de la CUT mantiene su estrategia de diálogo social estéril. Con esto muestran que confían más en las falsas promesas de los empresarios y el gobierno que en las fuerzas de la clase trabajadora.
En el camino de echar abajo el código laboral que nos ata de manos para organizarnos, es necesario recuperar la CUT desplazando a su dirección oficial, refundándola bajo los principios de la independencia de clases. Hay que poner en pie un movimiento obrero combativo, anti-burocrático y basado en la democracia directa de los trabajadores. Solo así acabaremos con el subcontrato, los despidos impunes, las prácticas antisindicales y la división enorme que impera en la organización sindical.