La semana pasada comenzaron las discusiones paritarias del sector docente en varias provincias, a la vez que se reunió por primera vez la paritaria nacional.

Laura Champeau Delegada Suteba Ensenada
Miércoles 18 de febrero de 2015
A pocos días de iniciar un nuevo ciclo lectivo, han empezado a realizarse las paritarias de los trabajadores de la educación. Si bien algunos gobiernos provinciales han hecho una primera oferta de aumento, que como en la provincia de Buenos Aires fueron rechazadas por los gremios, nadie quiere cerrar acuerdos provinciales sin que se defina un piso mínimo que es el que determina la paritaria nacional y que en general las provincias terminan usando como techo. Una vez más, luego de que se cierre la paritaria nacional, cada provincia quedará luchando de manera aislada disgregando la enorme fuerza de los miles de trabajadores de la educación que sostenemos la educación pública todos los días, a lo largo y ancho del país. El Gobierno y los sindicatos K nos muestran como están lejos de romper la descentralización que se impuso en los 90 y ellos mantuvieron todos estos años.
El Jueves 12 se reunieron casi clandestinamente los dirigentes de los cinco gremios con representación nacional con el ministro Sileoni y presentaron una propuesta conjunta para establecer la pauta salarial básica en un mínimo de 6.100 pesos lo que representaría un aumento del 36.8%. Hoy la canasta básica familiar ronda los $12.000, con lo cual esta propuesta no es más que migajas para los trabajadores docentes, muy alejada de la canasta básica y lleva una vez más a la naturalización de la doble jornada laboral para poder llegar a fin de mes. Además, las estimaciones de la inflación para el año 2015 son de alrededor del 35%, con lo cual el aumento en cuotas se verá rápidamente licuado. Incluso en el suplemento económico de Clarín, los empresarios se muestran preocupados por la caída en el consumo. Dicen “En 2014, los salarios contra la inflación perdieron entre 5 y 6 puntos. Para decirlo más claro, el poder adquisitivo perdió un 20%. El problema es que no sabemos cómo ni cuándo cerrarán las paritarias este año”.
Mientras los docentes subsistimos con sueldos miserables, trabajando todo el día en condiciones alarmantes de precariedad laboral, con edificios que se caen a pedazos y no garantizan condiciones aptas para la enseñanza y aprendizaje, la casta de políticos como Sileoni y De Lucía cobran sueldos de $30.000 o más. Es decir 5 veces o más que el sueldo de un docente. Obsceno. Los docentes de la Corriente Nacional 9 de Abril apoyamos el proyecto de ley para que todo funcionario cobre igual que una maestra presentando en Mendoza por los legisladores del PTS en el FIT Nicolás Del Caño y Noelia Barbeito ante el escandaloso “dietazo” que votaron los funcionarios mendocinos donde llevan sus dietas a los $40.000. Para eso estamos juntando firmas y sumando apoyo en todo el país.
Así, sin convocar asambleas para que la base docente sea la que decida cuáles son las necesidades salariales y de condiciones de trabajo para presentar al gobierno, ni pueda definir medidas de lucha para arrancarle nuestras demandas; los “representantes” gremiales de CTERA se sientan de manos libres junto a los funcionarios para negociar un salario que nos condena a la subsistencia. De esta manera, anunciaron que “existe buena predisposición en la negociación” y aseguraron estar preparados “para un normal inicio de clases”. Entendemos que en las puertas de un año electoral y mientras el gobierno nacional atraviesa una enorme crisis política a partir de la sospechosa muerte del fiscal Nisman con consecuencias impredecibles, los burócratas quieran transar un inicio de ciclo lectivo en paz. Unos y otros (el gobierno, los burócratas sindicales y los gobiernos provinciales de los Scioli, Macri, Massa, Binner y Cobos) se tiran con munición gruesa por TV destapando la podredumbre que son las cuevas oscuras del estado como la Si (ex SIDE), que ha sido utilizada históricamente para espiar y perseguir a los trabajadores, los luchadores y la izquierda. En lo que si están todos de acuerdo es en ajustar el bolsillo de los trabajadores y usar las paritarias docentes como testigo para todo el movimiento obrero que desde el año pasado viene enfrentando el ajuste con despidos y suspensiones como en Lear y Donnelley. Mientras ofrecen migajas a los docentes, aumentan los presupuestos de seguridad para reforzar el poder de fuego de la policía que reprime a los trabajadores y hostiga a los pibes en los barrios.
Pero no vamos a dejarlos hacer pasivamente. Las seccionales recuperadas de los Sutebas de la provincia de Buenos Aires, Ademys en Capital Federal, y miles de docentes de organizaciones de izquierda y opositoras nos estamos organizando para pelear por lo nuestro. Ya comenzamos a movilizarnos. La semana que empieza realizaremos reuniones de delegados y asambleas, y un encuentro de la oposición docente a nivel nacional el próximo 23 de febrero. Además, los Sutebas combativos nos reuniremos en un nuevo plenario provincial de delegados en Ensenada el 24 de febrero.
Allí discutiremos un plan de lucha y un pliego de demandas que incluya la exigencia de una paritaria única nacional de todo el gremio, salario único nacional igual a la canasta familiar y la exigencia de la triplicación del presupuesto educativo para enfrentar la emergencia educativa. Hay que terminar con la precarización laboral en docentes, incorporando a los trabajadores docentes de los FINES y otros planes precarizadores a los estatutos docentes con mejores condiciones laborales e iguales derechos y salarios que los docentes "en blanco". CTERA y los gremios provinciales como SUTEBA en Buenos Aires deben convocar ya mismo asambleas para decidir y votar un plan de lucha para arrancarle al gobierno nuestras demandas.

Laura Champeau
Delegada Suteba Ensenada