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Red Internacional
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LEYES MIGAJA. Migajas para tapar despidos y suspensiones: hoy empieza a operar el subsidio al ingreso mínimo

Con un portal web el gobierno lanzó con bombos y platillos este subsidio que ni siquiera permitirá a una familia superar la línea de la pobreza y con el cual pretenden aliviar la vida de cientos de miles de familias que tendrán que lidiar con despidos y suspensiones.

Daniel Vargas

Daniel Vargas Antofagasta, Chile

Miércoles 15 de abril de 2020

Hace una semanas Sebastián Piñera anunció un paquete de medidas, que eran parte del plan económico del gobierno para afrontar la crisis, que venían, supuestamente, a favorecer a los trabajadores.

Entre estas medidas anunció el llamado Subsidio al Ingreso Mínimo Garantizado, el cual corresponde a un beneficio mensual al que podrán postular los trabajadores que perciban entre $301.000 y los $384.363 pesos y que percibirán siempre que sigan trabajando.

Este beneficio puede llegar hasta los $59.200 pesos, en el caso de trabajadores que perciban el sueldo mínimo, es decir $301.000 pesos y siempre que trabajen a jornada completa, es decir 45 horas semanales.

Para calcular el monto que cada trabajador podría recibir se debe restar al aporte máximo ($59.200), el 70,01% de la diferencia entre la remuneración bruta que recibe el trabajador y el sueldo mínimo ($301.000). Podemos expresarlo en la fórmula que sigue:

«Monto Mensual del Subsidio= ($59.000)-(70%(Remuneración-$301.000))»

Esta fórmula implica que por ejemplo un trabajador que gane $370.000 pesos reciba un bono de $10.893, elevando su sueldo a 380.890; uno que gane $350.000, recibirá $24.895, elevando su sueldo a $374.895; si gana $384.363, recibirá un subsidio de $837 pesos.

Cabe señalar que, según destacó la Fundación Sol, de todos modos esto, que llamaron “ingreso mínimo garantizado”, en ningún caso alcanzaría a cubrir la línea de la pobreza para los hogares de las familias trabajadoras cuyo valor asciende a los $448.324 pesos.

Son migajas con las que pretenden tapar el avance de los despidos y las suspensiones. Los empresarios sacan cuentas alegras porque no deberán pagar ningún peso frente a la crisis, mientras los trabajadores deben conformarse con un subsidio.

En este contexto, en que se legalizan las suspensiones sin goce de sueldo, los recortes y que avanzan los despidos, es criminal pretender que con este subsidio se alivien los temores de las familias trabajadoras.

Hay que hacer algo. No podemos esperar a que pase esta pandemia para enfrentar los ataques de los empresarios que pretenden, aún en medio una enfermedad, sacar provecho y arrebatarnos derechos y condiciones de trabajo, y callarnos con migajas. Los trabajadores y sus organizaciones sindicales deben decir basta y enfrentar estos ataques.