La crisis abierta por el desfalco del Instituto Hondureño del Seguro Social (IHSS) se profundiza. Mientras Juan Orlando Hernández continuaba su gira por Europa, el pasado viernes 12, bajo la lluvia, miles de hondureños salieron a manifestarse.

Bárbara Funes México D.F | @BrbaraFunes3
Martes 16 de junio de 2015
En Tegucigalpa y otras ciudades del país se realizaron el pasado viernes 12 de junio distintas movilizaciones. En algunas, los “indignados” marchan por la renuncia del presidente, en otras, militantes del oficialista Partido Nacional salen a apoyarlo, y realizaron otra movilización durante el fin de semana. Ambos sectores se declaran en contra de la corrupción.
Esto demuestra que la sociedad hondureña empieza a mostrar signos de polarización.
Según informan Granma y otros medios, un sector del movimiento demanda “solicitar a la Organización de Naciones Unidas la creación de una Comisión Internacional contra la Impunidad y aprovecharon para quemar la bandera de Estados Unidos”.
Resulta contradictorio que parte del movimiento que surgió contra la corrupción y la impunidad pida intervención a la ONU, al tiempo que incendia la bandera estadounidense, ya que este organismo internacional es liderado por Estados Unidos. Nada bueno puede esperarse del mismo, y para eso, como muestra cabe destacar los atropellos que cometen los cascos azules cuando intervienen en un país, como señalamos acá.
El fraude al IHSS
Se habla de un desfalco de unos 200 millones de dólares, realizado a partir de venta de equipos sobrevalorados, lavado de activos a través de empresas fantasmas y soborno a un alto funcionario del Ministerio Público. Una parte importante del dinero de estos fraudes fue para financiar la campaña electoral que llevó a la presidencia a Juan Orlando Hernández, actual mandatario.
Hasta el momento hay cinco detenidos por los contratos firmados entre la empresa Distribuidora Metropolitana S.A. (Dimesa) y el IHSS, y alrededor de 18 personas –entre familiares de funcionarios, exfuncionarios y empresarios– buscados por Interpol por ser sospechosos de haber participado en el desfalco.
El contrato –que incluía la compra y reparación del equipo médico instalado en los hospitales de especialidades de San Pedro Sula y Tegucigalpa– era por 118 millones de dólares y la empresa en realidad recibió 61 millones.
Entre los detenidos están Mario Celaya, exdirector del IHSS y miembro del Partido Nacional, José Ramón Bertetty, exgerente financiero del IHSS, Edgardo Quiroz Moreno, funcionario del IHSS, Schucri Kafie Larach, presidente de la junta directiva de socios de Dimesa, Juan Alberto Madrid Casaca, representante legal de Dimesa.
La lucha contra la corrupción
El pueblo centroamericano está harto de los atropellos de la clase política. Por eso en Honduras y en Guatemala ha salido a las calles a protestar contra la corrupción y el robo de los fondos, realizado por los funcionarios en turno, que se supone son del conjunto de la sociedad.
El poder judicial en todos los países está vinculado de una u otra forma con los poderes ejecutivos y legislativos de las democracias que sólo velan por los intereses de las trasnacionales y los empresarios.
No habrá juicio consecuente contra los responsables del fraude a los estados, porque eso implicaría juzgar a toda la dirigencia de los partidos tradicionales y todos los funcionarios públicos de puestos jerárquicos.
Que la ONU establezca una Comisión Internacional contra la Impunidad no resuelva el problema. Hay también allí conflictos de interés entre gobiernos y funcionarios.
Sólo los trabajadores y los sectores populares pueden crear una comisión investigadora independiente de los partidos tradicionales y de todos los organismos internacionales, que lleve a cabo la investigación hasta sus últimas consecuencias, y juzgar y condenar a todos los implicados en el robo a la salud pública de Honduras.
Los trabajadores, la juventud y el pueblo pobre son quienes pueden garantizar, mediante la expropiación sin pago de todos los bienes de los implicados en el desfalco, la recuperación de los millones de dólares robados al IHSS.
Es el pueblo trabajador junto con la juventud quienes mediante la organización independiente, la lucha en las calles y la huelga nacional pueden imponer al Estado una Asamblea Constituyente Libre y Soberana que decida cómo resolver los grandes problemas del pueblo hondureño como la salud pública, la alimentación, la militarización, la educación, la emigración.