El sábado 44.000 personas habrían cruzado la frontera y alrededor de 85.000 lo habrían hecho el domingo por la escasez de productos de primera necesidad y medicamentos.
Lunes 18 de julio de 2016 18:49
De acuerdo a datos oficiales de Colombia, casi 130.000 venezolanos habrían cruzado a lo largo del fin de semana la frontera con ese país, abierta temporalmente para la ocasión, donde compraron alimentos, artículos de primera necesidad y medicamentos frente a la escasez que se sufre en Venezuela.
Inicialmente, las autoridades de Colombia como de Venezuela habían previsto abrir el domingo los pasos fronterizos que unen la ciudad colombiana de Cúcuta con las venezolanas de San Antonio del Táchira y Ureña, pero la expectativa hizo que miles de personas se apostaran en la frontera desde el sábado.
Ante esa cantidad de personas del lado venezolano, las autoridades de ambos países abrieron el paso por el que habrían cruzado unas 44.000 personas el sábado de acuerdo a informes oficiales del lado colombiano. El domingo, reportaron que lo habrían hecho 88.684, de los cuales 85.584 habrían cruzado a través de los puentes internacionales Simón Bolívar y Francisco de Paula Santander que unen Cúcuta con San Antonio del Táchira y Ureña. Asimismo, otras 3.100 personas habrían llegado a Colombia por el puente fronterizo José Antonio Páez, que une el cercano departamento de Arauca con Apure.
Más allá de la exactitud de los números que ofrecen las autoridades colombianas (del lado de Venezuela no se han informado números oficiales), el hecho es que estos pasos masivos hacia el lado colombiano para las personas que habitan en las ciudades cercanas a la frontera, no es más que una expresión de la peor crisis que sufre el pueblo venezolano, que se encuentra en medio de grandes padecimientos económicos y fuertes penurias.
Una situación realmente angustiante donde las condiciones de vida se deterioran día a día, tras casi tres años de una profunda crisis que se arrastra y se profundiza. Es que en todas las ciudades del país, las colas para conseguir un producto aumentan y se generalizan cada vez más, y un producto, si es que se consigue, cuesta tres o cuatro veces al día siguiente.
Los acontecimientos se este fin de semana sobrepasaron lo acordado, ya que la jornada de apertura de frontera era para el domingo, pero decenas de miles de personas se apostaron antes del amanecer en los puentes Simón Bolívar y Francisco de Paula Santander para adentrarse en Colombia. Además se abrió el paso por el cercano puente de La Unión que enlaza Venezuela con la localidad colombiana de Puerto Santander. El domingo pasado, también de acuerdo a datos oficiales colombianos, unos 35.000 venezolanos acudieron a Colombia por primera vez en busca de alimentos.
Los pasos entre el estado Táchira y el departamento colombiano de Norte de Santander, cuya capital es Cúcuta, fueron cerrados el 19 de agosto del año pasado por disposición del gobierno de Maduro, cuando primero se dio un cierre parcial de la frontera entre Venezuela y Colombia hasta el 22 de agosto, debido, de acuerdo al gobierno, a que habrían sido atacados tres funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) mientras supuestamente realizaban inspecciones anticontrabando.
Luego se fueron escalando las medidas, y para el 21 de agosto de ese año Nicolás Maduro anunciaba que había "decidido activar un Estado de Excepción Constitucional en los municipios fronterizos del estado Táchira”. Y lo que inicialmente había sido anunciado como un cierre por 72 horas luego fue extendido por Maduro durante un plazo de tiempo indeterminado.
En ese entonces, algunos sectores discutían que se trataría de una cortina de humo por parte del gobierno para buscar focos de tensión que distraigan a la población por la agobiante crisis económica, debido a que no se ameritaría un estado de excepción por la situación planteada.
Es que, de acuerdo al artículo 2 de la Ley Orgánica sobre Estados de Excepción, éstos "solamente pueden declararse ante situaciones objetivas de suma gravedad que hagan insuficientes los medios ordinarios que dispone el Estado para afrontarlos". Maduro manifestó que las medidas tomadas por el Gobierno Nacional son "para restablecer el orden, la paz y tranquilidad en la frontera colombo-venezolana". Esta medida se extendió posteriormente a todos los cruces entre los dos países, que comparten una frontera terrestre de 2.219 kilómetros.
Cínicamente, el gobierno de Colombia habla de su disposición para mantener abastecidos los centros comerciales de las ciudades fronterizas colombianas, pero en verdad, Colombia pretende también aprovecharse de la situación para ver cómo apuntala a la derecha venezolana. Por otra parte, el gobierno de Santos está viviendo en estos momentos un fuerte paro de transporte al que no da ninguna respuesta. Le es más rentable poner de relieve los problemas de su vecino que enfrentar los propios.
Pero lo real es que en Venezuela se vive una agobiante crisis económica, una total recesión abierta, una reducción brutal de las importaciones para garantizar los compromisos de una extenuante deuda externa, una escasez que golpea de la manera más severa al pueblo, mientras los precios arrecian de una manera desmedida a la par que el poder adquisitivo de la población va en una vertiginosa caída.
Estas son las circunstancias que explican el cruce de esta cantidad de personas cuando se abre la frontera para adquirir productos de primera necesidad. La oposición de derecha venezolana aprovecha demagógicamente la situación buscando pescar en río revuelto, pero ya han dicho que de llegar al gobierno aplicarán medidas antipopulares, es decir, agudizando la situación para el pueblo. Mientras tanto el gobierno de Maduro, dejando correr esta severa crisis, además de hacer ajustes y devaluando la moneda, hace que el pueblo pague con lo peor de la agobiante situación.