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Red Internacional
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Educación. Morales ataca a los docentes que reclaman medidas sanitarias en las escuelas de Jujuy

Para Gerardo Morales los docentes no tenemos convicción. Sus diputados afirman que desconocemos la pandemia. El PJ titubea. La salida está en la lucha en las calles. Las propuestas desde la izquierda y la agrupación 9 de abril.

Viernes 29 de enero de 2021 16:14

En el día de hoy, el gobernador Gerardo Morales en un acto realizado en la localidad de Yuto realizó un nuevo ataque sobre la docencia y declaró que quienes nos oponemos a volver a clases presenciales sin las medidas de bioseguridad necesarias no tenemos “la convicción de ser docentes”. Cobardemente, pretende escudarse en los niños señalando que le preocupa su “salud mental”, como si con una vuelta a clases en edificios que solo cuentan con un bidón de lavandina y un par de guantes por año no los estuviera exponiendo.

Justamente porque a los y las trabajadores/as de la educación nos preocupa la salud integral de nuestros estudiantes, denunciamos que en todo el país se quiere volver a clases sin que desde el Estado nacional ni el provincial se invierta lo necesario en refaccionar las escuelas, en tecnología y elementos de bioseguridad. Una vuelta segura a clases se logra con recursos y no con discursos.

Un decreto que vulnera derechos

Desde la emisión del decreto 1807 docentes auto-convocados y agrupados venimos impulsando en común distintas acciones en rechazo al mismo, a pesar de la ausencia de nuestros gremios, ADEP y CEDEMS, a quienes les venimos exigiendo asambleas para lanzar un plan de lucha unitario.

Este decreto mantiene, para todos los niveles, el LUOM (listado de puntajes docentes) 2019-2020 hasta el inicio del término lectivo 2021, por lo que desconoce -en el puntaje- las clases dadas y las capacitaciones del 2020. También impide los traslados, los cambios de función y participar de los concursos de ascenso fuera de la región educativa en la que tenemos domicilio, movimientos que hacemos por falta de escuelas y para llegar a fin de mes con salarios por debajo de la canasta familiar.
El decreto en cuestión solo agudiza los problemas crónicos de la educación por falta de presupuesto. Esto se expresó en la adhesión a las movilizaciones de los profesores de Tecnología e Informática sin trabajo por la ausencia de estas asignaturas en los colegios, y de los docentes de educación profesional -quienes no tienen derecho a titularizar-.

En el día de ayer nos encontramos con un comunicado del bloque de diputados del Frente Cambia Jujuy- UCR en el que apoyan el decreto 1807. En este comunicado afirman que defendemos derechos establecidos en el Estatuto Docente porque desconocemos la situación de pandemia. A diferencia de esos diputados, en el último año los maestros/as y profesores/as no solo pagamos las herramientas didácticas e Internet para garantizar las clases, sino que varios nos enfermamos y muchos fallecieron por COVID-19 y por la precariedad del sistema de salud estatal. Conocemos la situación de pandemia tan bien como todas las familias de la clase trabajadora de la que somos parte. La conocemos mejor que los diputados de partidos patronales con dietas exorbitantes que jamás pisaron un hospital público, lugar que desconocen tanto como a las escuelas públicas que se caen a pedazos.

Históricamente los gobiernos que atacan a la educación, contra los docentes que la defendemos, han usado discusiones morales porque han estado flojos de argumentos materiales. En consonancia con el gobierno nacional no piensan crear más escuelas para que los niños -tras los que se resguardan- no cursen hacinados. No piensan dar a cada colegio los elementos de bioseguridad en las cantidades necesarias. Pero tampoco pretenden garantizar a cada estudiante una PC ni mucho menos hacerse cargo de la conectividad. La vocación docente no va a reemplazar el alcohol en gel ni le va a devolver la salud a los niños.

Ante la ofensiva del gobierno, el bloque de diputados del Frente de Todos-PJ especula qué medidas docentes le conviene electoralmente apoyar. Esto se ve en el apoyo que obtuvo el pedido de sesión extraordinaria para derogar el decreto 1807, pedido votado en asamblea por los docentes. El pedido lo firmó todo el bloque del Frente de Izquierda, mientras que desde el bloque del PJ solo lo firmaron algunos. Luego, el PJ, en una actitud totalmente mezquina, prefirió presentar su propia nota por fuera del mandato docente. Por si fuera poco, ni siquiera todo el bloque del PJ firmó su propia nota (el diputado Palmieri se negó y la diputada Cejas no estaba presente).

Estas operaciones del PJ solo ponen en riesgo la cantidad necesaria de firmas para lograr dicha sesión y apuntan a no promover la autoorganización democrática de los docentes. Los movimientos parlamentarios que no respeten el mandato de las asambleas apuestan a que la fuerza de los docentes solo les sirva como base de maniobra para negociar con la UCR. Quienes apuestan a la negociación con la UCR ni siquiera leen la ofensiva del gobierno provincial que, luego del espaldarazo recibido con la visita del ministro Trotta, da sobradas muestras de que no está dispuesto a ceder en nada. El único lenguaje que entienden es el de la lucha en las calles.

Frente a esta situación, desde la agrupación 9 de Abril creemos que los docentes no podemos confiar en las soluciones por arriba y tenemos que poner toda nuestra fuerza en masificar las asambleas y la lucha docente en las calles. Esto solo lo vamos a conseguir uniendo las diferentes demandas de la educación: contra el decreto 1807, por trabajo para los docentes egresados, y por un mayor presupuesto educativo, acorde a crisis estructural de la educación agudizada por la situación de pandemia y la crisis económica nacional. Debemos continuar exigiendo a nuestros gremios que se pongan a la cabeza de esta lucha, convocando a asambleas y un plan unificado de todos los trabajadores de la educación. Con la fuerza desde abajo hay que imponerles ese camino.

Asimismo, es necesario solidarizarse con todos los sectores de trabajadores que salgan a luchar por sus derechos. En sus casas están nuestros estudiantes y solo la solidaridad con nuestra propia clase puede popularizar esta pelea por la educación pública, uniendo fuerzas para enfrentar el ajuste que llevan adelante desde el gobierno nacional y los provinciales, ya que su prioridad sigue siendo pagar al FMI, los especuladores y defender los intereses de los que más tienen mientras crece la crisis de la educación y la salud pública, la desocupación, precarización laboral y la pobreza.

Para una vuelta a clases en escuelas seguras, no basta con discursos demagógicos que sólo buscan atacar y dividir a los y las trabajadoras. Se necesitan recursos y aumento en la inversión para que existan más escuelas, más cargos y más recursos tecnológicos y de bioseguridad para que ningún pibe se quede sin educación y sin docentes y ningún docente sin trabajo. Como también, para que no corra riesgo la salud de las familias, los estudiantes y los trabajadores de la educación.