Participaron cerca de 5.000 personas. Encabezaron las trabajadoras despedidas de distintas dependencias del Estado y las docentes en lucha por aumento salarial.
Miércoles 9 de marzo de 2016
Al igual que en otras ciudades del país y del mundo, en Córdoba el Día de las Mujeres fue una jornada de lucha. Miles de mujeres se movilizaron por las calles céntricas junto con organizaciones sociales y políticas de izquierda en reclamo por los derechos que nos son negados por el solo hecho de ser mujeres y contra las políticas de ajuste y represión que viene llevando adelante el gobierno nacional.
En Córdoba se vive una situación particular con respecto a esta pelea. El gobierno de Schiaretti, como lo hizo antes De la Sota, utiliza nuestros reclamos para hacer demagogia, prometiendo planes de protección e inclusión para las mujeres en situaciones de violencia, pero al mismo tiempo llevando a cabo un ajuste feroz en todas las dependencias que atienden ese tipo de situaciones. A fines de enero despidió a siete personas en la Dirección de Violencia Familiar, 14 en la ex Secretaría de Trata y 29 en el Complejo Esperanza, entre otras áreas. Ayer mismo se anunció que el presupuesto contra la violencia de género para el 2016 es de 63 millones de pesos, duplicando el del 2015. Sin embargo, como detalla esta nota del diario La Voz del Interior, los presupuestos dedicados a estos programas nunca se ejecutan en un 100 %.
Teniendo en cuenta que Córdoba es la segunda provincia en cantidad de femicidios y que es caracterizada por expertas en trata de personas como el "mercado de Liniers de la trata", este tipo de declaraciones generan mucho enojo en la población. Los casos de Paola Acosta, Yamila Cuello y Natalia "Pepa" Gaitán quedaron grabados en la memoria colectiva de miles de mujeres que hicieron de la bronca organización.
Mujeres peleando por sus derechos
La movilización de ayer fue por todos estos motivos una de las más grandes de los últimos años. Partió de Colón y General Paz y llegó hasta la Casa de Gobierno, realizando un escrache en el Polo Integral de la Mujer en Situación de Violencia, donde ahora funciona la Secretaría de Violencia Familiar.
Las principales referentes de la lucha por los derechos de las mujeres encabezaban, con una bandera que expresaba "Basta de ajustes y despidos - Ni Una Menos". Laura Vilches, legisladora del PTS-FIT y dirigente de Pan y Rosas declaró a La Izquierda Diario: "Este 8 de marzo no es cualquiera, lo demuestra la inmensa columna que tiene más de cinco cuadras de largo. Las mujeres no vamos a dejar pasar los despidos, no vamos a dejar pasar el ajuste ni la represión que quieren aplicar con el nuevo protocolo contra la protesta social, por eso rechazamos la conciliación obligatoria dictada en el conflicto docente y denunciamos la tregua que mantiene la conducción del gremio con el gobierno. Decimos Ni una menos por femicidio, por abortos clandestinos y Ni una menos por redes de trata".
Adelante se ubicaron también las trabajadoras estatales de distintas dependencias. Entre ellas, las despedidas de la ex Secretaría de Trata y de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF), las trabajadoras de la Dirección de Violencia Familiar y las Cuidadoras Domiciliarias. María José, delegada de Violencia Familiar, planteó que están luchando "por la reincorporación de las despedidas, contra la precarización laboral y por condiciones de trabajo saludables". Julia, trabajadora despedida de Trata agregó que siguen reclamando por su reincorporación y contra el desmantelamiento del área.
Las docentes tuvieron una presencia destacada, ya que en el marco de la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de trabajo, muchas aprovecharon la movilización para hacer escuchar el reclamo de aumento salarial acorde a la canasta familiar. Cecilia Ruiz, integrante de Docentes D-Base expresó: "Las trabajadoras de la educación estamos en lucha, el gremio no debe acatar la conciliación obligatoria. Nos quieren recluir en la escuela y negociar a nuestras espaldas un salario a la baja. Llamamos a los docentes a confluir en las calles para pelear por el salario y todas nuestras demandas".
Maru Acosta, hermana de Paola Acosta, quien fuera asesinada por el padre de su hija, manifestó: "Estamos peleando por todas aquellos que nos faltan, por el derecho al aborto, para que nos dejan de matar y por todas las mujeres que nos faltan, desaparecidas por las redes de trata o por los femicidios como en el caso de mi hermana".
Gran columna de Pan y Rosas
Más de 200 docentes, trabajadoras de salud, estudiantes universitarias y secundarias se movilizaron con Pan y Rosas en el FIT, una de las agrupaciones con mayor presencia en la marcha. Natalia, de la Comisión de Mujeres de Minetti consideró muy importante marchar "en un día tan especial para nosotras para que no haya mas despidos ni represión y acompañando a los docentes a aquellos que han perdido a familiares por la trata y los femicidios. Los gobiernos deben ponerse serios, no sacar un cartelito para las elecciones y quedarse ahí".
Esta marcha fue de suma importancia en la pelea de las mujeres por sus derechos. Tal como lo expresó Luciana, estudiante de Medicina e integrante de Pan y Rosas, "las mujeres tenemos que organizarnos y luchar junto a los trabajadores para pelear por nuestros derechos y contra el ajuste y la represión que lleva adelante el gobierno".