La dirigente del PTS y candidata a vicepresidente del Frente de Izquierda para las elecciones de octubre analiza los resultados de las PASO y explica los desafíos del FIT en esta nueva etapa.
Miércoles 12 de agosto de 2015
Fotografía:Enfoque Rojo
Cuando vimos los resultados favorables a nuestra lista, donde ganamos en provincias muy importantes como Mendoza, Santa Fe, Jujuy, Neuquén, Tucumán e hicimos excelentes elecciones en el resto de los distritos, la alegría fue doble. Nuestra lista obtuvo la mayoría de los votos en trece provincias y la lista de Altamira en once.
Evidentemente cuando dijimos que la izquierda en Argentina debe renovarse para fortalecerse, no nos equivocamos.
¡Este camino recién comienza a recorrerse y estos resultados nos dan un gran impulso!
Todo el tiempo nos llegan mensajes en los que infinidad de compañeras y compañeros se sienten parte de esta conquista del FIT. Eso, inobjetablemente, es porque nos reconocen como parte de sus mismas luchas.
Y dejame que destaque algo más que merece ser destacado, es la importante cantidad de compañeros que son hijos o familiares de desaparecidos, víctimas del gatillo fácil o sus familiares, refrentes de derechos humanos que nos han dado su apoyo o directamente han integrado nuestra lista. Mirá, hijos de desaparecidos puede haber en otras listas pero compañeras como Vicky Moyano o Alejandrina Barry, no.
Ellas no eligieron la comodidad del aparato estatal para sus reclamos, ellas eligieron las calles para denunciar las violaciones a los derechos humanos de ayer y de hoy. O Marcelo Roldán, un gran compañero de Mar del Plata, obrero de la construcción, hijo de desaparecidos, candidato a concejal en esa ciudad; fui a una actividad con él y familiares de víctimas de gatillo fácil y mujeres víctimas de violencia machista se acercaron a contarme que estaban ahí por Marcelo. Me da mucho orgullo.
Te podría nombrar varios casos más, como los ex detenidos desaparecidos que apoyan la candidatura de Alejandro Vilca en Jujuy, los compañeros de los Ingenios tucumanos, o la queridísima Mirta Baravalle que apoya la candidatura de Vicky.
Todos saben que si hay alguien que va a luchar contra la represión y la impunidad, somos nosotros, porque damos cuenta con nuestra historia militante.
Para nosotros “renovar” no es una cuestión meramente generacional, como se lo quiso simplificar. La cuestión pasa por incorporar a quienes desde hace muchos años votan a delegados de izquierda en sus fábricas, quienes recuperaron centros de estudiantes, quienes lucharon en las calles por trabajo, salario y contra la criminalización de la protesta, y que se empezaron a referenciar en el Frente de Izquierda, todas esas nuevas generaciones deben ser quienes se integren en forma protagónica a las listas del FIT, fortaleciéndolo y haciendo que dé un nuevo salto.
Ese no es un debate menor ni mucho menos se reduce a qué apellidos figuran en tal o cuál cargo. En última instancia los nombres propios corporizan ideas, tácticas y estrategias.
Si decimos que las clases dominantes pugnan por un consenso político mucho más a la derecha y que eso expresan Macri, Scioli o Massa, tenemos la obligación de poner todo nuestro esfuerzo en la construcción de una izquierda que se plante en las legislaturas y en las calles, con la fuerza suficiente, que logre representar en serio los intereses de los trabajadores, las mujeres y la juventud.
Tenemos que proponernos la conquista de nuevas bancas en el Congreso, en las legislaturas provinciales y en los concejos deliberantes. Queremos que Noelia Barbeito en Mendoza, Néstor Pitrola y Christian Castillo en la Provincia de Buenos Aires, Liliana Olivero en Córdoba, lleguen a la Cámara de Diputados para ampliar la representación del FIT en el Congreso, donde ya estamos con Nicolás del Caño y Pablo López.
Te pongo un ejemplo concreto, yo creo que sería muy importante que dirigentes de la talla de Christian Castillo, uno de los intelectuales de izquierda más importantes que tiene la Argentina y por quien tengo una profunda admiración, ocupen esas bancas de cara a las peleas que se vienen. ¡Tenemos que dar la pelea!