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Red Internacional
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Derecho al aborto. Myriam Bregman durísima contra el oscurantismo y decano de la UCA la repudia por su "laicisimo radical"

En el segundo día de exposiciones, las agresiones de los sectores antiderechos traspasaron la pantalla. En medio de amenazas a quienes defienden el derecho a decidir, se destacó la denuncia de Myriam Brgman. Durísima contra el oscurantismo clerical, exigió aborto legal y separación de las iglesias del Estado.

Sol Bajar

Sol Bajar @Sol_Bajar

Miércoles 2 de diciembre de 2020 19:48

Durante horas, desde decanos de la Universidad Católica Argentina, pasando por médicos e investigadores vinculados a los grupos antiderechos, curas, rabinos y otros referentes de las distintas cúpulas de las iglesias del país, se dedicaron a hablar de las mujeres y otras personas con capacidad de gestar, atribuyéndoles desde tendencias asesinas y "racistas" hasta incapacidad para discernir y comprender "el deseo y el amor de Dios".

Muchas de las referentes que acompañan la lucha por la legalización del aborto expusieron allí y volvieron a insistir, como en 2018, como en todas estas décadas de militancia incansable, rebatiendo cada uno de esos falaces argumentos. "Es curioso que se nos niegue a la mujeres la autonomía y la conciencia racional para tomar una decisión, y se le dé la autonomía la capacidad de conciencia a embriones e instituciones", dijo Diana Maffía. "No se trata de acordar moralmente con el aborto, sino pensar que se cobra vidas", insistió la abogada Soledad Deza.

Myriam Bregman, en tanto, se destacó por su denuncia a la injerencia de las jerarquías religiosas en medio del debate. Su intervención molestó tanto, que a poco de culminar su ponencia recibió, igual que su compañero Nicolás del Caño, innumerables amenazas proferidas por la defensa del Frente de Izquierda a este derecho tan elemental por el que en 2018 reclamaron millones de personas junto a la Campaña Nacional por el Derecho al aborto.

Bregman, que fue acusada por sus declaraciones por el decano de la UCA en medio del debate, sostuvo en su intervención una verdad que en este debate existe, nuevamente "una tendencia a confundir deliberadamente la existencia de ’vida’ y con ’persona’. ’Aborto y confusión’, como dicen las pibas", afirmó despertando rápidamente una enorme adhesión en las redes sociales.

"Ayer se dijeron acá cosas tan insólitas como que este debate no es producto de nuestra lucha sino de lo que quiere el FMI: ¿tanto nos subestiman, Señores?", preguntó en referencia a las declaraciones del sacerdote "Pepe" Di Paola.

"La negación del derecho al aborto es parte de un entramado mayor", destacó, y apuntó contra los sectores más reaccionarios, que habitan no sólo Universidades y hospitales, sino también muchos puestos en el Estado. "Cuestionan la ley Educación Sexual Integral, los anticonceptivos, el misoprostol, cuestionan que las mujeres podamos gozar libremente de nuestra sexualidad. Eso quedaría reservado para los varones", sostuvo.

La referente de la izquierda dijo además que "no le debemos nada a nadie, más bien son los gobiernos y este Congreso los que tienen una deuda con millones que reclamamos desde hace años por nuestro derecho a decidir". "Exigimos que esas instituciones no tengan más injerencia en nuestras vidas, en las leyes, en la salud ni en la educación. ¡Basta de la injerencia de las Iglesias, Separación de la Iglesia del Estado!", exclamó.

En otro tramo de su intervención, muy destacada también entre muchas activistas, Bregman afirmó que "estamos convencidas que esa lucha que iniciaron otras como Dora Coledesky, las pioneras de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, sirvió de puente con esa nueva generación que salió a la calle en 2018 como una marea verde imparable (...) Esa “marea verde” no fue una ola pasajera", dijo, y destacó que "se trata de la punta del ovillo, de la pelea por todos nuestros derechos: por una vivienda digna, a no ser desalojadas con violencia como en Guernica, a tener un trabajo, a tener un salario para criar a hijas e hijos".

"Nos movilizamos estos días por las que murieron, por las que quedan con lesiones graves, porque son nuestras hermanas más pobres, porque queremos que nunca más tanto oscurantismo nos haga escuchar ese grito desgarrador de ’sáquenme lo que metió ese viejo’, son niñas, no madres", dijo.