El cierre de campaña de Macri en Humahuaca-Jujuy se puede leer de dos maneras, y ninguna de las dos es buena para los pobladores de la hermosa Quebrada de Humahuaca.
Viernes 20 de noviembre de 2015
En primer lugar Macri se quiere mostrar al País como el representante del “espíritu federal”, en un intento por ocultar que nada tiene que ver con los pobladores de la Quebrada, hijo de una familia empresaria multimillonaria que lo más cerca que estuvo de un indígena o del mismo Jujuy fue a través de un libro y esposo de una empresaria esclavista como Juliana Awada, dueña de la marca Cheeky que es denunciada por tener talleres textiles clandestinos en los que explota y reduce a la servidumbre a cientos de Bolivianos Kollas y Aymaras hermanos de los que en Humahuaca tiene el descaro de abrazar, no hace más que generar bronca en los pobladores de la región. En segundo lugar la Quebrada de Humahuaca Representa para el “Cambiemos” provincial de Gerado Morales una fuente de lucro empresarial alrededor del turismo y del Patrimonio de la Humanidad que se pretende fortalecer durante su gobierno.
La Quebrada de Humahuaca y Puna Jujeña está habitada por ciento de comunidades Indígenas que sufren a diario el avance sobre sus derechos, un ejemplo de esto es el avance sobre la tierra. El electo gobernador Gerardo Morales, que aún no puede aclarar el enriquecimiento que tuvo en estos últimos años con una fortuna de casi 3,7 millones de pesos y que tiene negocios con la compra y venta de tierras con sobreprecio al mismo estado, planea hacer del Turismo una de las principales entradas económicas de su Gobierno, generando así negociados para el mismo estado y para los empresarios entre los cuales se encuentra su propia familia.
Días antes de ser electo gobernador se reunió con la cámara de turismo de la provincia de Jujuy desde donde anunciaron la construcción de hoteles no solo en la zona de valles de la provincia sino también en la Quebrada de Humahuaca. Lejos de desarrollar la industria de Jujuy, Morales apunta a que el Turismo sea la fuente de empleo de miles de personas en los departamentos que integran la Quebrada de Humahuaca, que obviamente depende también del estado de la economía general del País. Si no hay plata, no hay turismo.
No obstante este turismo, el que promocionan y anhelan los empresarios y el gobierno de Gerardo Morales, es un turismo depredador de la cultura y del paisaje de la Quebrada. De la cultura por que convierten la identidad de los pobladores en una mercancía para comprar, ejemplo de esto es la ley impulsada por Morales en el Congreso de la Nación donde se declaró a Jujuy Capital nacional de la Pachamama, según el en busca de “revalorizar las practicas ancestrales”, cabe aclarar que el ritual a la Pachamama es practicado también en Bolivia, Perú, partes de Chile y Ecuador. Este decreto no hace más que banalizar la práctica ancestral para el turismo y ocultar el estado de situación de las comunidades indígenas hoy. Y del paisaje porque desde la declaración de la Quebrada como Patrimonio de la Humanidad en el 2003, la construcción de grandes hoteles y otras infraestructuras innecesarias para la población no hacen más que modificar y destruir el bello Paisaje del lugar en nombre de la retrograda idea del “Progreso Cultural”. Un Turismo así, solo produce cambios irremediables que afectan a la población en general ya que la gente tiene que convivir al lado de hoteles cinco estrellas y ellos ni siquiera cuentan con agua corriente en sus casas.
Las últimas visitas de Macri a Jujuy hicieron pie en esta zona de la provincia con discursos demagógicos que muchas personas tomaron sinceramente debido a que el gobierno Kirchnerista en estos últimos doce años, a pesar de decirse el gobierno de los derechos Humanos, nada ha hecho por mejorar las condiciones de vida de estos pueblos. Todo lo contrario y como se puede apreciar con los pueblos Qom, Mapuche y tantos otros que sufrieron ataques por parte de este gobierno, que aún se encuentran acampando en la Capital Federal y no fueron recibidos por Cristina para hacerle conocer sus reclamos.
Aquí en la misma provincia de Jujuy, hay varios miembros de comunidades indígenas procesados por enfrentarse al avance de la mega minería o en contra del Dakar que atraviesa la provincia destruyendo numerosos sitios arqueológicos, legado histórico de los pueblos que hoy lo habitan. Macri y Morales son ajenos a la realidad de los pueblos de la Quebrada y Puna y con sus planes de gobierno no van a hacer más que seguir avanzando sobre los derechos de estos favoreciendo a los empresarios del Litio que matan y contaminan la tierra y el agua y del avance de un turismo destructivo que la única ganancia que dejara será para los empresarios.
El cierre de campaña de Macri en Humahuaca, junto a la plana electa del radicalismo y algunos otros políticos y sindicalistas provinciales no hacen más que molestar a muchas personas y comunidades indígenas que dieron su amplio rechazo a que se utilice el “Monumento del Indio” que representa la lucha heroica del pueblo de la región contra el avance del sistema colonial de la mano de uno de los imperios más poderosos de la época como lo era el español. Para estos pueblos, que un representante de neoliberalismo como Macri utilice sus tradiciones como el culto a la Pachamama o sus símbolos como el Indio de Humahuaca, les significa un insulto y debela la demagogia del “Cambiemos de Macri-Morales” en la Región.
Por estas razones hoy comunidades de Quebrada y Puna están decidiendo no optar por ninguna de las dos opciones ajustadoras, si durante la “década ganada” nada ganaron en los hechos, de la mano de personajes siniestros como Macri la opresión hacia los pueblos originarios avanzara.