Como cada Navidad la publicidad inunda nuestras vidas, más si cabe, mostrándonos cientos de productos para comprar y regalar. Muchos de estos anuncios perpetúan los roles asignados a los género, así como actitudes machistas.

Verónica Landa Barcelona | @lierolaliero
Miércoles 7 de diciembre de 2016
La sexualización de los juguetes infantiles y la perpetuación de los roles de género a través de estos, es un tema que lleva levantando polémica desde hace algunos años.
Algunas empresas, como Toy Plante, ante la demanda de madres y padres, han sacado catálogos de juguetes no sexistas.
Este año también se le suma la viñeta de Feminista Ilustrada, un proyecto que mediante la ilustración visibiliza el machismo cotidiano.
Foto: Feminista Ilustrada
Este año el Gobierno valenciano ha impulsado la campaña ‘El joguet no té gènere’ (‘El juguete no tiene género’) para que personas individuales y empresas rompan con los estereotipos de género al comprar y vender juguetes.
La campaña, creada por estudiantes de la Universidad Politécnica de Gandía, fue presentada ayer por Mónica Oltra, vicepresidenta del Consell y consellera de Igualdad y Políticas Inclusivas, y Mar Ortega, vocal del colectivo Lambda (Colectivo de Lesbiana, Gais, Transexuales y Bisexuales).
Según Oltra, los juguetes son un derecho para los niños y las niñas, y una manera de aprender sobre el mundo que les rodea. Por eso, defiende que sea un punto de partida para romper con los roles de género asignados al nacer (la delicadeza y empatía que se relaciona con lo femenino, y la fuerza a los masculino; la plancha, la cocina y la limpieza para ellas, y para ellos los automóviles y los deportes, por poner algún ejemplo).
Ortega añade que no solo el juguete en sí, también como se presenta al público con los colores o envases, favorece a la división de género, la asignación de roles y la naturalización de la heteronormatividad y la familia tradicional.
Roles de género y violencia en campañas publicitarias
La publicidad que perpetúa los roles de género no se limita a los catálogos infantiles. Los anuncios de perfumes –como el caso de Moschino-, ropa, coches, comida, productos de limpieza, y un largo etcétera, con los que nos bombardean a diario, pero que aumentan en esta época, muestran no solo la naturalización de los roles de género, sino de la violencia machista y la mercantilización del cuerpo de las mujeres.
Las navidades no son la única fecha de bombardeo publicitario. San Valentín, el Día de la Madre y el del Padre son otros ejemplos. Este año para el Día de la Madre, las redes ardieron por las ofertas machistas que podían encontrarse en tiendas y superficies comerciales.
Secciones especiales llenas libros para adelgazar, planchas, aspiradoras, microondas o detergentes que legitimaban el rol de la mujer como “ama de casa”, que refuerzan los medios de comunicación, el cine, la música o en la educación. Legitimando también la doble jornada laboral para muchas mujeres trabajadoras, que acaban en su puesto de trabajo para comenzar con las “tareas del hogar”.
Cuestionar estos roles de género que el sistema legitima y perpetúa constantemente, significa cuestionar las normas por las que nuestros cuerpos son regulados. Unos cuerpos explotados, alienados y mercantilizados por el capitalismo, sometidos a roles 7de género y estereotipos de belleza. Un sistema que solo depara a la mayoría de las mujeres explotación y opresión. Es por eso que cada día luchamos contra la alianza criminal del capitalismo y el patriarcado, con el objetivo de construir una sociedad donde poder vivir libre de toda explotación y opresión.