El 25 de mayo el complejo deportivo Orsai, de la ciudad neuquina de Centenario, recibió a trabajadores de varios sectores. Obreros papeleros, petroleros, docentes, ceramistas y municipales, entre otros, dejaron de lado los festejos patrios para participar de una jornada futbolera entre varones y mujeres cargada de anécdotas, historias comunes y, sobretodo, muchos goles.
Miércoles 27 de mayo de 2015
En una mañana muy fría que invitaba a quedarse en la cama, trabajadores estatales, jóvenes estudiantes y trabajadores, papeleros, ceramistas, docentes, municipales y trabajadores de la salud decidieron ponerle el cuerpo a una jornada a puro fútbol convocada por la “grupación Marrón Papeleros, bajo el nombre de Torneo Integración.
Si bien los equipos anotados representaban distintos lugares de trabajo, con el correr de los partidos (de 30 minutos) fue inevitable para los jugadores y jugadoras no querer estar afuera, armar un nuevo equipo entre los de afuera fue la solución para salir a la cancha rápidamente. Así, las divisiones y el aislamiento entre trabajadores que quieren generan las patronales, se superaron en la cancha a puros goles, en el arco contrario y en el propio.
Las mujeres, yendo al frente una vez más, aceptaban a cualquier equipo desafiante y, en una mezcla de sutileza y rusticidad, dejaron abajo a más de un equipo de varones. También aprovecharon el encuentro para invitar a la jornada contra la violencia hacia las mujeres, que será el próximo 3 de junio bajo la consigna "#NiUnaMenos, el Estado es responsable".
Un asado a la canasta para decenas personas iba marcando el final del encuentro, las voces destacando la unidad de los y las trabajadoras fue el factor común en las distintas personas que tomaban la palabra. Shaka, obrero ceramista y militante del PTS, invitó a todos a ser parte del Club Obrero que impulsa el partido y que está en proceso de formación, y varios se anotaron para desmalezar y alisar el terreno, y no faltaron quienes se comprometieron a donar materiales para las instalaciones.
Una extensa jornada de unidad entre trabajadores y un saldo más que positivo para aquellos que a diario tienen que soportar el atropello de las patronales en sus trabajos, pero que buscan en encuentros de este tipo la forma de organizarse y compartir las experiencias que los preparen para enfrentar los futuros golpes. Pronto, la segunda parte del Torneo Integración encontrará nuevamente a estas trabajadoras y trabajadores, tal vez no más habilidosos, pero sí más unidos que en la primera edición.