Caputo es uno de los beneficiados con la Ley del blanqueo. Sus negocios con Cambiemos, pero también con el kirchnerismo.

Celeste Vazquez @celvazquez1
Miércoles 30 de agosto de 2017
Según información publicada por Horacio Verbitsky el domingo pasado en Página 12, Nicolás “Niky” Caputo blanqueó 465 millones de pesos.
Caputo es cercano al gobierno por partida doble. Es el hermano de Luis Caputo, ministro de Finanzas del gobierno nacional. Pero sin dudas, su relación más conocida es la que mantiene desde hace años con el presidente Mauricio Macri, al que conoció en el exclusivo colegio Cardenal Newman. En 1983 decidieron fusionar la amistad y los negocios y fundaron Mirgor S. A., una empresa que proveía de equipos de aire acondicionado a la industria automotriz. Conocedor y admirador de la carrera empresarial del grupo Macri, rápidamente comprendió que dedicarse a la obra pública era un negocio redondo e incursionó en los caminos de la famosa Patria Contratista que tanto rédito le dio al clan Macri.
Cultivador de un bajo perfil, en el 2007, soñó con salir de las sombras y lo logró. Macri, siendo jefe de porteño, lo nombró jefe de asesores ad honorem, pero tuvo que renunciar, ante la avalancha de críticas por incompatibilidad de roles, ya que en ese momento ya era conocido su rol como contratista del Estado de la Ciudad de Buenos Aires. En el ostracismo otra vez, se dedicó a los negocios y a asesorar a Macri en la famosa “mesa chica” sin tener ningún cargo formal.
Los negocios con el Estado de la Ciudad
“Caputo S.A. no licitó una sola obra en mi gestión”, le contestó Macri al periodista Jorge Lanata en plena campaña electoral en noviembre de 2015 cuando le preguntó por su relación con “Niky”. Respuesta tramposa.
Caputo es accionista de dos empresas: Caputo S. A. y Ses S.A. Mientras que con la primera hace negocios con el gobierno nacional, con la segunda hace negocios con el gobierno de la Ciudad. Con esta burda maniobra pretende tapar sus inocultables negociados con el macrismo que gestiona la ciudad desde el año 2007 y que, con Horacio Rodríguez Larrreta, que va por su tercer mandato, lo convirtió en el principal contratista de obra pública de la Ciudad. Con Ses S.A, durante los dos mandatos de Macri (2007-2015), recibió más de 1.400 millones de pesos en obras adjudicadas: mantención y remodelación de hospitales, escuelas, limpieza de estaciones de Metrobus, construcción de nuevas oficinas para el gobierno porteño en la exCanale, entre otras muchas. El último día antes de abandonar la jefatura de gobierno, Macri decidió darle un “regalito” de despedida y le otorgó obras por 94 millones de pesos.
La suerte no abandonó para Caputo cuando llegó Horario Rodríguez Larreta a la jefatura porteña, quien volvió a elegirlo como contratista estrella de la Ciudad. Al poco tiempo de haber asumido en apenas días le adjudicó licitaciones por 300 millones de pesos en escuelas de distintas comunas.
Los negocios con el Estado Nacional
Para Caputo, el arribo de su amigo al gobierno nacional fue un espaldarazo para sus negocios. Además de recibir la adjudicación de nuevas obras, como la de un reactor nuclear en Rio Negro por 800 millones de pesos, Caputo S.A. registró un crecimiento y ganancias extraordinarias. Obtuvo una ganancia neta de 143,8 millones de pesos en 2016, lo que significa un 43 % más que las alcanzadas en el ejercicio anterior.
Pero la relación entre su empresa y el Estado nacional se remonta a años anteriores, más precisamente al mandato de Cristina Kirchner (2007-2015). Durante esta gestión fue el adjudicatario de varias obras, entre ellas: la remodelación de edificios públicos nacionales, ministerios, hospitales y la construcción de escuelas y comisarías.
Los negociados entre Caputo y Julio De Vido, ex ministro de Planificación kirchnerista, fueron tan grandes que según una información publicada por el periodista Marcelo Cantón en Clarín días antes de las PASO, De Vido había declarado: “que el gobierno siga jodiendo y yo voy dar conocer las cuentas de Franco Macri con Ricardo Jaime y las de (Nicolás) Caputo con (José) López".
Caputo es, además, accionista de Edesur, empresa altamente beneficiada por los tarifazos que viene aplicando Cambiemos desde su asunción. También fue denunciado, junto a otros funcionarios nacionales como Mario Quintana, por haberse beneficiado con la compra de “dólar futuro”.
El caso de Caputo demuestra que ser amigo del poder garpa.