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Red Internacional
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Poema. "No hay inevitables"

Roberto Amador

Roberto Amador Obrero de Madygraf y docente de escuela secundaria

Viernes 14 de octubre de 2016

de Luis Scafati, Cartonero

No hay inevitables

I

El hambre no mata inevitablemente.
El frío no congela por capricho.
¡Las sobras no deberían mendigarse!, pero se mendigan.
¡No deberían existir las sobras! pero millones las reclaman.
Todo lo que abunda escasea donde sobran balas.
No hay capricho en ello sino reglas.
En la iglesia se reza pero el espíritu no llena.
Ni la hostia ni el vino alcanza, tan sólo embriagan la sotana, ni las tripas calman.
Jesús que por ellos llevó la Cruz, no se ha levantado ni se levantará.
¡Lo siento!
Todos sonríen apaciblemente, lujuriosos hombres del parlamento, hermanados a los conventos.
Las manos de los niños cosechan, las varices revientan mujeres que aún son flores sin primaveras.

II

¡Háganos una fila infinita que abrace el mundo!
No hay fronteras en esto.
No nos mezclen con lunáticos ni con políticos millonarios,
sin ellos no hay circo que aguante.
Acordonen a los que roban
tómenlos de las manos bien fuerte,
revuélquenlos junto a los pobres y los pibes sin destino.
Fusílenlos con un disparo en la cabeza
¿Para qué más?
acábennos sin tantas vueltas.
¡Hasta la muerte puede ser optimizada!
para diversión de las divas fascistas, esas ninfas empolvadas.
Cuando las madres pidan lápidas, denle sermones.
Desgárrenles sus dientes de leche
que los ojos supliquen hasta ver lágrimas.

III

¡Los ojos suplican cuando en el tambor están las balas!
¡El germen juvenil desobedece!
¡Aprieta el gatillo! ¡Apriétalo sin miedo!
Date prisa para matarnos porque hay más de nosotros en espera, sino adentro los hay afuera.
Naceremos más y más, pues vente con prisa al matadero.
Aún te sobra un pedazo de democracia para hacerlo.
El hambre no espera.