Mi nombre es Silvana, tengo 40 años, soy Profesora de Educación Inicial y Técnica en RRHH. Actualmente me encuentro desempleada. En septiembre del ano 2017 cerré un negocio que tenia debido a el incremento del monto del alquiler y en diciembre me venció el contrato del departamento que vivía y tampoco pude renovar. No pude hacer frente a ambos alquileres
Miércoles 7 de noviembre de 2018 13:53
Paso a informarle datos que seguramente ya saben:
Los inquilinos destinan el 41% de sus ingresos a pagar el alquiler y casi 8 de cada 10 creen que nunca podrán acceder a una vivienda en Argentina. El número de personas que alquilan su vivienda aumentó un 11% en los últimos 17 años, y son 8 millones de personas que viven en hogares alquilados.
A fines de 2017 me encontraba sin mi negocio, que era mi fuente de ingreso y sin vivienda. Casi un año después estoy sin empleo estable y sin vivienda. Me traslado con una valijita y un bolso de casas en casas, me hacen el aguante amigos, familia, y duermo en hostel con mucha suerte si trabajé lo suficiente como para poder abonarlo. Cabe destacar, que me siento eternamente agradecida hacia quienes me están brindando un espacio para vivir. Sólo quienes alquilamos desde hace muchos años sabemos lo que esto significa.
Actualmente soy una mujer que padece el ya "No puedo alquilar mas". Seguramente que al leer este articulo muchos van a sentirse identificados conmigo y si es así me pone muy feliz, pues significa entonces que mi propósito esta cumplido.
Alquilo desde los 23 años, he pasado por todo tipo de humillaciones como escuchar preguntas por parte de propietarios e inmobiliarias tales como: ¿y de cuánto es tu sueldo? ¿y los recibos laborales de que empresa son? ¿hace cuanto trabajan? ¿qué tipo de contrato tienen? ¿son efectivos?...e-fec-ti-vos... que locura, por Dios!. Como si ser efectivo en un empleo te garantizara que no te rajen! ¿Y las garantías propietarias de donde son? ¿de Rosario? ¿de otras Provincia? ¿qué dirección? No vaya a ser que sea una vivienda alejada, en un barrio de trabajadores por que no te la toman.
Luego del testeo humillante por el cual pasamos los inquilinos, comienza la condenada búsqueda de garantías. Te peleas con tu familia porque no te quieren prestar la garantía, o porque está como bien de familia y no te sirve; alguno de tus hermanos que ya tienen su casa te miran con cara extraña como diciendo "¿aun no tenes casa propia? Seguís la búsqueda pidiéndole a amigos, no sabes de qué forma vas a pedirle el recibo de sueldo ¿se enojara su marido? ¿me lo prestarán por compromiso?, continuas pidiendo a tu hermano/a, amiga, suegro/a, cuñado/a, etc., etc., etc. Después que te peleaste con tu pareja y se tiraron ambos frases como: "siempre me sale de garante mi hermana, ahora pedile vos a tu hermano", "yo a mis padres no les pido mas", y "bla bla bla". Después que llamaste a los teléfonos que salen en el diario "vendo garantía", y son unos chantas; después que vas al trabajo con unas ojeras que te llegan al ombligo, después que tenes el cuadernito con todos los deptos que viste y que no llegas a cumplir los requisitos por diferentes razones, después de enfermarte (migrañas, gastritis, ansiedad,insomnio, depresión); después que te convertiste en contador, abogado, relacionista público, psicólogo, deportista, victima...si, tal como lo estas leyendo, el inquilino es una victima de un Estado ausente que no cumple ni garantiza que los ciudadanos tengamos una vivienda digna.
Constitución Nacional Artículo 14.
Todos los habitantes de la Nación gozan de los siguientes derechos conforme a las leyes que reglamenten su ejercicio; a saber: de trabajar y ejercer toda industria lícita; de navegar y comerciar; de peticionar a las autoridades; de entrar, permanecer, transitar y salir del territorio argentino; de publicar sus ideas por la prensa sin censura previa; de usar y disponer de su propiedad; de asociarse con fines útiles; de profesar libremente su culto; de enseñar y aprender.
Luego de pasar por todo lo detallado y seguramente cosas que solo vos sabes...si sos "APTO PARA ALQUILAR" agarrate Catalina, pues comienza la próxima odisea: no te dan los tiempos ni la cabeza pa’ entregar la vivienda que estás, pintarla, mudarte, conseguir cajas vacías, distribuir lo que no te entra en lo de tus viejos, regalar, vender, trabajar, buscar los nenes de la escuela, pelearte con tu marido, prepararte emocionalmente para un "nuevo barrio", nuevos vecinos, nueva escuela, nuevos bondis, etc.
Bueno, encontraste algo mas o menos decente, no tiene tanta humedad, no es tannn pequeño (porque de tantas mudanzas y de tan chico que construyen los departamentos cada vez tenes menos cosas), no hay tantos ruidos, no estás tan lejos del laburo, las expensas (dicen que) son bajas, te aceptan niños, te aceptan el perro, que a esta altura pobre está mas stresado que vos, y ni ladra del miedo que tiene que lo tengas que regalar.
EL día que nos pasan los honorarios para alquilar el inmueble: llegas a la inmo con una mezcla de depresión, somnolencia, miedo, nervios. La noche anterior no pudiste dormir por mas que le metiste a tu organismo tilo, melisa, rivotril, vino, faso, chocolate, o en el peor de los casos tenes 18 de presión arterial.
Comienza el agente de la inmo a detallarte con una postura muy deliberada, muy suelta, (siempre me pregunte si el que esta del otro lado alquilara): "Bueno mamita tenemos de comisión...deposito, sellado, averiguación de garantías, gastos administrativos". Vos ves que la maquinita de sumar no para y comienza a dolerte la cabeza, la panza, el corazón parece que se te va a salir y que va a quedar ahí, literalmente ahí, arriba de la mesa, al lado de la maquinita de sumar. ¡Uy, noooo! Voy a perder el órgano que regula mi vida: el corazon.
Por ultimo, queda ir a firmar con los garantes, poner esa inmensa cantidad de dinero que te costó terriblemente juntar y sentís una injusticia que corre por todo tu cuerpo al haber firmado un contrato con clausulas abusivas, ilegales, y siempre a favor del propietario. Comisión que no deberíamos abonar los inquilinos, o que debería ser responsabilidad compartida entre locador-locatario, comisión deducida por el valor del monto del segundo año y no del primero. Monto del alquiler escalonado (totalmente ilegal), depósito que se te reintegrara a los dos meses de dejar el inmueble, no de inmediato, pago de expensas extraordinarias a cargo del inquilino (totalmente ilegal), impuestos del inmueble a cargo del inquilino (injusto, ya que yo no soy dueña), y todo los detalles que continúan siempre a cargo del inquilino: si se rompe un foco, si se rompe un calefón, si te sale humedad, si pierde un caño, si se viene Katrina y te vuela el inmueble! A todo siempre debe responder el inquilino.
Les cuento queridos lectores que me he inscripto en absolutamente todos los programas y créditos habidos por haber: Créditos para inquilinos, PROCREAR, SPV (Servicio Publico de la vivienda) PLAN 630 viviendas, etc. Ya ni me acuerdo. Ninguno, absolutamente ninguno fue factible.
Creo que solo estos "mentirosos lanzamientos" que no quedan en la nada (o que solo muy pocos accedieron) son estrategias que utilizan algunos políticos para mostrar que hacen algo por los casi 8.000.000 de personas que alquilamos. En lo personal, creo que los representantes de diferentes partidos políticosno les interesa ni les conviene crear programas de viviendas sociales. Es un negocio entre empresas constructoras y funcionarios públicos, sino cómo se explica que nadie, absolutamente nadie, pueda regular esta situación. A los funcionarios pareciera que les conviene que los ciudadanos sigamos alquilando.
Yo tengo la esperanza de que se apruebe la Ley de Alquileres y que se cumpla. Tengo la esperanza de que que existan políticas publicas que nos permitan a los inquilinos dejar de andar girando, mendigando, padeciendo y podamos tener nuestra propia vivienda, en la cual podamos tener nuestro merecido sentimiento de pertenencia. Pero por sobre todas las cosas, tengo la esperanza que luchemos juntos, que no seamos solo veinte personas si se convoca a una charla de inquilinos, a un cacerolazo, a una caminata. No dejemos que nos gane la resignación, el desgano, la desesperanza.
Se que estás cansado/a, descreído, podrido, pero no te rindas, es una lucha que solo vamos a ganar si estamos juntos peleandola!
Merecemos la Ley de Alquileres. Merecemos y tenemos derecho a una vivienda propia. Merecemos dejar de padecer y ser victimas de contratos abusivos.
Basta de humillaciones por parte del sector inmobiliario, basta de mudanzas, basta de perder salud, muebles desparramados, basta de mendigar garantías, basta de perder dinero que con mucho sacrificio ganamos. BASTA!!
El peor error ortográfico no poner punto final.