Con la paritaria en veremos, el gobernador bonaerense decretó aumentar $ 4.000 a estatales de ATE, UPCN y Fregeppba, pero dejó afuera a quienes sufren la precarización de contratos por “locación de obra” y “locación de servicio”.
Miércoles 19 de febrero de 2020 21:43
Foto Prensa Axel Kicillof
Como ya se explicó en otro artículo de este diario, tras varias reuniones fallidas en el marco de la paritaria con los gremios estatales ATE, UPCN y Fregeppba, el Gobierno de la provincia de Buenos Aires decidió implementar por decreto lo que había propuesto como aumento y las conducciones sindicales había rechazado.
La mísera “oferta”, como se sabe, consta de un aumento de $ 4.000, de los cuales $ 3.000 se abonarán con los sueldos de febrero (es decir en marzo) y los $ 1.000 restantes el mes siguiente.
Pero además de miserable, el aumento no será para todas y todos los estatales. Si bien ya los funcionarios bonaerenses ya lo habían anticipado, este miércoles la gestión de Axel Kicillof difundió un “instructivo” interno en el que se especifica que entre el personal excluido del incremento se encuentra aquel “contratado por locación de servicio” y aquel “contratado por locación de obra”.
¿De cuántas trabajadoras y trabajadores se trata? Según los propios funcionarios serían 3.500, pero diversas fuentes sindicales aseguran que ese número asciende a 11.000.
Pese a que las y los estatales contratados por “locación de servicio” están regulados por el artículo 111 de la ley 10430 (no así quienes están bajo el régimen de “locación de obra”) hace muchos años que las diferentes gestiones bonaerenses (desde Duhalde a Kicillof, pasando por Ruckauf, Solá, Scioli y Vidal) recurrieron a esas figuras para extender y perpetuar la precarización laboral de gran parte del personal de la administración pública.
Tan es así que ahora, con total naturalidad y sin culpa, el “progresista” Kicillof los excluye de un mísero aumento y hasta lo especifica en un instructivo interno que este miércoles llegó a todas las direcciones de las diferentes dependencias públicas de la provincia. Como si no fueran laburantes, directamente.
Esta situación de precarización de miles de trabajadoras y trabajadores, como se ve, es sistemática y transversal a todas las gestiones del estado Bonaerense. Y cuenta con el aval y hasta la naturalización de las conducciones sindicales tanto de UPCN como de ATE, quienes pese a sus discursos permiten que semejante vulnerabilidad se mantenga en el tiempo.