Esta semana comenzaron las clases virtuales. Las autoridades de la Universidad y el Centro de Estudiantes dirigido por el peronismo dicen velar por los intereses de los estudiantes. Pero ¿Qué tan cierto es?
Jennifer Gonzalez Estudiante de Licenciatura en Comunicación Social / Corresponsal de La Izquierda Diario Moreno
Sábado 11 de abril de 2020
En Moreno gobernó desde la vuelta de la democracia el peronismo pejotista en todas sus alas y bajo todos los gobiernos: con Menem, con Del Rúa, Néstor Kirchner, Cristina Fernández, Mauricio Macri. Hoy con Alberto Fernández, es Mariel Fernández la que heredó de años de gobierno de su propio partido uno de los municipios más empobrecidos del conurbano: casi el 24% de la población tiene sus necesidades humanas básicas insatisfechas, la tasa de mortalidad infantil altísima en un 11,9%; con sólo un hospital provincial para medio millón de habitantes Moreno se ubica como el sexto municipio, de los 24 que componen el conurbano, con menor acceso al derecho de la salud.
En el marco de la pandemia por el Coronavirus, Moreno también encabeza la lista con 27 casos confirmados, 3 fallecidos y una señora de 65 años internada de gravedad.
Así las cosas, el lunes 6 abril comenzaron las “clases virtuales” en la Universidad Nacional de Moreno de forma turbulenta. Errores técnicos, PDFs por la cabeza, diferentes apps que los celus no bancan y consumo de datos al tope ¿Cómo se banca la “cursada”? ¿Cuántos estudiantes han sido despedidos? ¿Cuántos estudiantes ven su trabajo amenazado por la crisis? ¿Cuántos dependen de sus padres, trabajadores en negro?
Muchos de mis compañeros viven estos días con mucha incertidumbre:
“Vivo con mi madre que trabaja como cocinera en una escuela y mi hermano albañil. La cuarentena nos obliga a depender solo del salario de mi madre. Sumado a que solo le depositan una parte, me siento en el aire, sin respuestas de lo que va suceder conmigo o mi familia” (Diego, estudiante de Licenciatura en Comunicación Social)
Mi vieja es empleada domestica, mi hermano albañil, actualmente dependemos todos del salario de mi hermana. Desde la Universidad nos piden que estudiemos y no sabemos si vamos a comer. Nos piden paciencia, cuando vivimos en la incertidumbre.
El Centro de Estudiantes -el CEUNM-, por su parte, recomienda una serie de indicaciones respecto a la cursada virtual “Es importante que seamos pacientes. Se trata de una experiencia nueva desarrollándose en un momento muy particular que implica ciertas dificultades” En una política de subordinación a las decisiones del Rectorado, no ha tampoco tomado ninguna medida como realizar relevamientos para consultar al estudiantado y organizar la solidaridad con los estudiantes que estén atravesando todas las dificultades que sabemos trae la cuarentena ¿Cuál es la situación de cada estudiante? ¿Qué ayuda podemos organizar frente a la enorme crisis sanitaria? Centros de Estudiantes como el de Ciencia y Tecnología de la UNSaM, cuya presidencia es de la Juventud del PTS en el Frente de Izquierda realizan alcohol en gel y barbijos junto con los trabajadores de la fábrica recuperada Madygraf. Junto a docentes y estudiantes solidarios, han hecho una primera donación al Hospital de Escobar. Preparan una próxima para el Hospital de Pacheco.
El 50% de los estudiantes de la UNM no cuenta con cobertura médica. Y es también la mitad del estudiantado padre o madre. Ahora están pasando la cuarentena con sus hijos. La mayoría de los estudiantes de la Universidad Nacional de Moreno son la primera generación de su familia en acceder a la educación universitaria y están atravesados por las mismas condiciones de sus familias obreras: trabajos precarios, en negro.
En medio de la enorme crisis sanitaria, social y económica: necesitamos tomar medidas a la altura de la circunstancias. Tanto la gestión de la Universidad como el Centro de Estudiantes fomentan en el estudiantado que de las crisis salimos individualmente, “salvándose quien pueda”, dividiendo a los estudiantes entre los que pueden y los que no. Necesitamos demostrar que los estudiantes podemos ser un sujeto social muy poderoso si nos unimos a los trabajadores. Si ponemos todos nuestros conocimientos al servicio de las grandes mayorías para que esta vez la crisis no la paguemos los trabajadores y el pueblo.