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SUPLEMENTO PAN Y ROSAS. Nos sobran los motivos para volver a gritar #NiUnaMenos

El 3 de mayo pasado, distintas organizaciones de mujeres convocaron a movilizarse frente a los Tribunales de Tucumán y lo mismo se hizo en la Ciudad de Buenos Aires, ante el anuncio de que se daría lectura al fallo de la Sala III de la Cámara Penal provincial por el caso de Belén.

Jueves 19 de mayo de 2016 00:00

Las compañeras de Pan y Rosas en el Frente de Izquierda estuvieron presentes y yo viajé desde Córdoba, para llevar nuestra solidaridad a Belén y su familia, acompañar la movilización, repudiar el fallo y exigir su libertad. Lo mismo hizo en Buenos Aires nuestro compañero Patricio del Corro, legislador porteño del PTS/Frente de Izquierda.

En los medios que estuvieron ese día frente a los tribunales tucumanos, denunciamos este vergonzoso fallo y nos comprometimos públicamente a continuar la campaña que iniciamos desde todas las bancas legislativas del PTS/Frente de Izquierda con el rechazo al fallo y la exigencia de #LibertadABelén, como también lo hizo nuestra compañera Myriam Bregman en el Congreso Nacional. En ese proyecto, que también presentamos en la Legislatura de Córdoba, denunciamos y rechazamos “la sistemática violación a los derechos humanos de esta joven, particularmente de su derecho a la salud, a permanecer libre de torturas y malos tratos, a la confidencialidad y al debido proceso, del que fue objeto desde el momento de su internación en el Hospital Avellaneda de San Miguel de Tucumán”.

Este fallo pretende ser ejemplar, no sólo contra Belén, sino también contra nuestra lucha por el derecho a decidir. Por eso, vemos necesario hacer una gran campaña por la libertad a Belén y continuar peleando por el derecho al aborto libre, seguro y gratuito, comprometiéndonos una vez más con nuestro apoyo parlamentario, pero fundamentalmente con nuestra organización y movilización en las calles cuando se cumpla un año de la gigantesca movilización por #NiUnaMenos y en la sexta presentación que hará la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto de su proyecto de ley, que no fue tratado en el Congreso durante los últimos doce años.

La efectiva implementación de la educación sexual integral, la garantía del acceso gratuito a los métodos anticonceptivos, la aplicación de los protocolos de atención de los abortos no punibles y la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo son la única vía para que las mujeres no paguemos con la cárcel o con secuelas en nuestra salud y mucho menos con nuestras vidas, por las consecuencias de los abortos inseguros y clandestinos.

Sin embargo, no sólo pasamos más de diez años de gobiernos kirchneristas en los que se impidió que el debate sobre la legalización del aborto llegara al recinto de Diputados, sino que a eso se suma que, con el gobierno de Macri se paralizaron los programas nacionales de educación sexual y de salud sexual y reproductiva. Y los protocolos de atención de abortos no punibles de las provincias –con gobernadores de todos los signos políticos de los partidos mayoritarios del régimen- siguen sin adecuarse a lo que establece la ley, no se aplican o, en algunos distritos, directamente no existen. En Córdoba, por ejemplo, la organización fundamentalista católica Portal de Belén presentó un recurso de amparo y consiguió una medida cautelar para anular la aplicación del protocolo.

¡Basta de morir por abortos clandestinos y por la violencia machista!

Cuando estamos a pocas semanas de cumplirse un año de la multitudinaria movilización por #NiUnaMenos, no puedo olvidar la indignación que nos causaba ver a los funcionarios políticos del PRO, del kirchnerismo –en ese entonces en el gobierno-, a los propios obispos o funcionarios de seguridad sacarse fotos con esa consigna que convocaba a concentrarse en todas las plazas del país. ¡Esos mismos hipócritas que, antes y después de la foto, no dudan en atentar contra los derechos de las mujeres!

Como denuncié en la Legislatura provincial, ellos hacen demagogia con los derechos de las mujeres, y mientras tanto en Córdoba, en poco más de una semana, tuvimos que lamentar la trágica noticia de cuatro femicidios.

A raíz de esto, se informó a los legisladores que se realizaría una sesión conjunta de comisiones, con la presencia del ministro de Justicia de la provincia, a cargo de las áreas de Violencia Familiar. Inmediatamente, familiares de las mujeres asesinadas se organizaron para asistir a esa reunión. Pero al ver este panorama, Unión por Córdoba decidió cerrar la sesión, dejando afuera no sólo a las familias de las víctimas, sino también a la prensa. A puertas cerradas, el ministro no tuvo empacho en sostener que 9 mujeres asesinadas en lo que va del año no le parece que ameriten declarar una situación de emergencia, ni destinar partidas presupuestarias urgentemente, como se haría ante una inundación. Con total descaro defendió el accionar de la Justicia, diciendo que era ejemplar y que el miserable subsidio de tres mil pesos que otorga el gobierno para las víctimas de violencia, es mejor “antes que nada”.

Por eso, a un año de aquella histórica movilización del 3J que reunió a centenares de miles de mujeres en todo el país al grito de #NiUnaMenos, tenemos el desafío de volver a salir a las calles y las plazas. Porque no queremos ni una menos por femicidios, ni una menos por abortos clandestinos, ni una menos desaparecida por las redes de trata; porque no queremos ni una menos en los lugares de trabajo donde el gobierno y las patronales avanzan con sus planes de despidos. Porque, como es evidente, nos sobran los motivos.