Entrevistamos a Nicolás del Caño, candidato a presidente por el Frente de Izquierda y los Trabajadores.
Jueves 1ro de octubre de 2015 00:00
El próximo domingo es el debate presidencial ¿Cuál crees que va a ser la discusión?
Lo primero que hay que decir es que Scioli se bajó, y con esa excusa se bajaron los principales canales de TV. Es que si debatiera quedaría expuesto el ajuste que prepara. Por eso decidió no estar. Pero Macri y Massa no van a ir con una agenda muy distinta. Los tres son hijos políticos de Menem. Cada vez queda más en evidencia que van a arreglar con los buitres y hacerse más amigos del imperialismo para tratar de conseguir dólares. Pero su plan también comprende una devaluación contra el salario, es decir abaratar la fuerza de trabajo, seguir entregando los recursos naturales y favoreciendo a los especuladores. Es lo que exige el capital financiero para traer dólares. Como en cada “fin de ciclo” van a querer atacar a los pequeños ahorristas, la salud, la educación.
El “combo” se completa con más policías del “gatillo fácil” para reprimir a todo el que salga a plantarse contra el ajuste. Incluso Massa dice que sacaría al Ejército a la calle para combatir a los narcos, pero eso en México terminó con decenas de miles de muertos y los milicos integrándose a las bandas. La degradación de las condiciones de vida de la mayoría trabajadora muestra que el capitalismo es un sistema que se pudre. Nosotros decimos que no va más. Por eso vamos a dar un claro mensaje: nos vamos a plantar contra el ajuste y la impunidad.
3
millones
de familias con
déficit habitacional
Y vos, que vas a llevar la voz del Frente de Izquierda ¿Qué vas a plantear?
Queremos aprovechar la atención que pueda despertar el debate para presentar una agenda de los trabajadores. Como decimos, hay seis candidatos, pero sólo dos políticas: la de los políticos patronales y la del Frente de Izquierda. Vamos a llevar la voz de la clase obrera, de la argentina precarizada. El crimen social de Once y las inundaciones dejaron expuesto que no sólo el empleo es precario, sino que la precariedad alcanza a todos los aspectos de la vida. No sólo se trata de que el 34 por ciento de trabajadores están en negro y más de la mitad con contratos precarios, donde el 50 por ciento tiene ingresos menores a 6000 pesos, sino que hay 3 millones de familias con déficit habitacional, el 51% de la población no tiene conexión a cloacas.
34 %
de los empleados
están en negro
Más de la mitad de
los trabajadores
están precarizados
La precarización se vive cotidianamente cuando millones de trabajadores van hacinados en los trenes, en viajes larguísimos al lugar de trabajo perdiendo horas de vida que se podrían usar para compartir con la familia o amigos. Pero también está presente en jóvenes que son descartables y obligados a cambiar de trabajo a cada rato. Peor aún en todos los pibes que no pueden trabajar ni estudiar. Vamos a proponerles a todos ellos la tarea de ser dueños de su propio destino, que nos plantemos juntos para luchar contra los candidatos del ajuste.
51%
de la población no
tiene conexión a
cloacas.
¿Cuáles son las propuestas que vas a llevar?
En primer lugar la defensa de los puestos de trabajo y el salario. Decimos que hay que prohibir los despidos y suspensiones, como ya está habiendo en las automotrices y en otras multinacionales como Coca Cola. También que hay que terminar con el trabajo en negro y la precarización laboral. Que todos los trabajadores estén en la planta permanente bajo el mejor convenio y que nadie gane menos que la canasta familiar de 15 mil pesos. Van a decir que esas medidas son irreales, que eso implica atacar la ganancia empresaria, que se van a ir los capitales del país. Justamente decimos que no hay forma de mejorar las condiciones de vida de la clase obrera, que produce todas las riquezas del país, sin atacar los intereses del gran capital. Son clases sociales con intereses antagónicos.
No puede ser que por ejemplo en Neuquén haya familias que se mueran de frío por no tener gas en una provincia que tiene las mayores reservas del país mientras se desarrollan negocios muy jugosos de la mano de Chevron y otras petroleras imperialistas. Por eso vamos a proponer un plan de obras públicas que se financie atacando las ganancias del gran capital. Ese plan tiene que estar bajo gestión de los trabajadores para que efectivamente se pueda terminar con el déficit habitacional y para desarrollar la red de cloacas, agua, gas y las obras necesarias para terminar con las inundaciones.
¿Vos crees que se puede terminar con el problema de la vivienda?
En Argentina hay un déficit de viviendas que afecta a 3 millones de hogares. El Pro.Cre. Ar sólo planeó la construcción de 400 mil viviendas. Además por los requisitos que tiene quedan excluidos la mayoría de los trabajadores porque están en negro o no tienen los ingresos mínimos. Hay que encarar un plan que ataque los intereses capitalistas que transformaron la cuestión de la vivienda en un coto de negocios dedicados a countries, hoteles de lujo o megatorres para los ricos como hace la constructora Caputo del amigo de Macri. Apostamos a un plan integral de urbanización de las villas y asentamientos precarios, la regularización de la tenencia de tierras, y a atacar la especulación inmobiliaria. Todos los terrenos ociosos en las zonas urbanas y suburbanas, utilizados para especular, que pertenecen a los grandes capitalistas inmobiliarios deben ser expropiados sin pago.
Lo mismo hay que hacer con las propiedades de la Iglesia, que es uno de los principales propietarios urbanos. Realizando un plan ofensivo se puede avanzar en la construcción de un millón de viviendas por año, para alcanzar en tres años los 3 millones de viviendas. Tomando como referencia una vivienda de 51 metros cuadrados con un dormitorio similar al modelo propuesto por Pro.Cre.Ar., se requiere un gasto de 450.000 millones de pesos al año para asegurar un millón de viviendas. Incluso, con la expropiación del oligopolio de las cementeras se puede bajar mucho lo que cuesta la vivienda. Ese monto equivalente a menos del 30 por ciento del presupuesto 2016. Si se dejan de pagar los intereses de deuda externa y se eliminan las exenciones de impuestos a empresarios se puede conseguir la mitad de lo que se necesita para ese plan. Hoy el Fondo de Garantía y Sustentabilidad de la Anses aporta sólo un 5% de sus fondos al Pro.Cre.Ar, apenas 27 mil millones de pesos.
50%
tiene ingresos
menores a $6.000
El resto se destina a financiar empresas y a los especuladores de la deuda. Restituyendo las contribuciones patronales al menos a los niveles de los ’90 se puede lograr no sólo el 82% móvil para los jubilados, sino elevar la financiación a la vivienda del Fondo de Garantía y Sustentabilidad.
La apropiación íntegra de la renta de la tierra, avanzando en la expropiación de los 4000 grandes terratenientes, terminar con el manejo privado del comercio exterior que realizan las grandes cerealeras del “agropower” mediante un monopolio estatal del comercio exterior, daría enormes recursos para un plan como el que proponemos. Lo mismo decimos que hay que hacer una petrolera estatal única expropiando a todas las petroleras imperialistas que siguen expoliando los recursos, como ocurre con Chevron, y terminando con los métodos contaminantes como el fracking. Somos conscientes que medidas como las que planteamos requieren una enorme movilización y lucha de los trabajadores porque afectan intereses de los capitalistas. Para eso nos preparamos.