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Red Internacional
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BONAD 2018. Nueva emisión de bono atado al dólar, un gran negocio con “seguro de cambio”

Hoy el tesoro oficializó ayer una nueva emisión de bonos en pesos atados al dólar por u$s 1.000 millones.

Esteban Mercatante @EMercatante

Jueves 13 de noviembre de 2014 12:59

El gobierno oficializó ayer la emisión del nuevo bono BONAD por 1.000 millones de dólares, que estará vinculado a la evolución del tipo de cambio oficial y con un plazo de tres años y cuatro meses.

El título tendrá un interés del 2,4 por ciento y vencimiento en 2018, en tanto que su amortización será íntegra al vencimiento y sus intereses pagaderos en forma semestral, los días 18 de marzo y setiembre de cada año.
Esta fue la segunda emisión bajo la modalidad “dolar linked” que refleja la evolución del tipo de cambio oficial.

La anterior presentación fue el BONAD 2016, que recibió ofertas cuatro veces superior al monto original de la licitación. La emisión fue publicada hoy en el Boletín Oficial mediante la resolución conjunta 286/2014 y 75/2014 de las secretarías de Hacienda y de Finanzas.

Los bonos "dólar linked" son una parte central de la estrategia del gobierno para contener la tensión cambiaria. Aunque el gobierno desplegó muchos controles y medidas “policiales” contra casas de cambio, entidades financieras y empresas por distintas irregularidades en las últimas semanas, el desinfle del dólar contado con liqui y del dólar blue responde en primer lugar a soluciones “de mercado”. Amplió la oferta de divisas presionando a las cerealeras para que liquiden en el último trimestre en 1.200 millones de dólares más de lo que tenían previsto, obtuvo dólares por un monto cercano a este valor con la licitación de licencias para el servicio de 4G, y pudo concretar el primer tramo del canje de divisas con el Banco de China por el equivalente a 814 millones de dólares.

A esta ampliación de la oferta (acompañada de un freno más agresivo a las importaciones para bajar la demanda) se sumó con los bonos dólar linked la creación de una alternativa de ahorro en pesos. Quienes compran este bono tienen un seguro de cambio: además del interés que ofrece el bono ajusta su rendimiento según los cambios en la cotización del dólar.

De esta forma, a mediano plazo quienes suscriban el BONAD 2018 quedan cubiertos de la eventual devaluación por la que todos apuestan en el mediano plazo. Aunque después del ajuste cambiario de enero el gobierno dice que no volverá a devaluar, la inflación en lo que va del año -que significa una apreciación real del peso en relación al dólar porque este último pierde “poder de compra” debido al aumento de precios- ha hecho volver las especulaciones de que se impondrá tarde o temprano una variación en la cotización del dólar oficial. La afluencia de dólares hace que por ahora no sea necesario, y si el gobierno vuelve a endeudarse en dólares en 2015 podría estirar los tiempos. Pero la inflación, que a pesar de lo que diga en Indec no frena, sumada al hecho de que Brasil también viene devaluando, juegan en contra. Pero a no temer: con los bonos que ofrece el gobierno, aún quienes no apuesten al dólar y compren títulos oficiales, pueden tener la tranquilidad de que, devaluación o no, ganan. La contracara, un aumento de la carga que representan estos bonos en la deuda cuanto mayor sea el ajuste cambiario. Una solución a la medida de las entidades financieras y los grandes ahorristas, es decir mayormente las empresas.

Cuando las papas queman, aunque el gobierno visibilice en primer plano el despliegue de las autoridades de contralor, de todos modos encuentra soluciones hablando a los especuladores “con el bolsillo”. Con los “nacionales y populares”, otra vez más, gana la banca y los especuladores.